El comentario de hoy constituye un hito ciertamente novedoso en la trayectoria veraniega de nuestro dicharachero y veterano prócer nivariense. En primer lugar porque, quién sabe si consciente al fin de su reciente papel de cotorra de Long John Silver gritando piezas de a ocho, apenas menciona la palabra independencia, lo cual es un alivio. Y secundariamente, porque retoma de un tirón algunos de sus fantasmas más obsesivos que, no obstante, llevaban mucho tiempo juntando polvo. De nuevo, quién sabe si ha pasado una noche a lo Ebenezer Scrooge, visitado por espectros variopintos. Paparruchas, diría él. Supongo. Sea como fuere, nos obsequia con esta ensalada - o salpicón, si así lo prefieren- de temas del ayer, hoy y siempre:
- NO NOS CABE en la cabeza que se siga hablando de demoler el llamado mamotreto, en la playa de Las Teresitas, con lo que costó construirlo. Eso es absurdo; es de locos. Ocho millones de euros gastados en una estructura que forma parte de un proyecto y que, una vez ejecutado éste, quedaría oculta a la vista. Y por si fuera poco lo anterior, estamos ante un proyecto realizado por uno de los arquitectos más prestigiosos del mundo. Lo repetimos: de locos y de sinvergüenzas políticos porque detrás de este asunto se ve la mano larga del canarión que sólo quiere perjudicar a Tenerife en beneficio de Las Palmas.
- ¿Cómo ejecutan los canariones estos perversos planes para anular a Tenerife? Pues echando mano de los medios más peregrinos y recurriendo sobre todo al falso ecologismo. Así han tenido bloqueado el puerto de Granadilla durante muchísimo tiempo, a cuenta de unos hierbajos submarinos que carecen de valor porque crecen por todas partes, al igual que lo hace la mala hierba canariona.
- Desde hace años sólo sale la temperatura de Las Palmas en los partes meteorológicos por la sencilla razón de que Televisión Española está controlada por Las Palmas. Es más: los canariones "grancanarios" se han creído que son dueños hasta de la Justicia, y a través de la justicia, con la colaboración de algunos jueces, quieren perjudicar a EL DÍA y a José Rodríguez. ¿Qué hacen, entre tanto, los políticos de Tenerife? ¿Qué hace el Cabildo? Nada, salvo abrirse de piernas.
- Puestos a economizar, no nos parece mal la idea de dividir la isla en nueve menceyatos -o distritos administrativos- como ocurría en tiempos de los guanches.