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miércoles, 30 de enero de 2013

El enemigo a las puertas

No, no es un comentario sobre la película homónima del gran Jean-Jacques Annaud sobre la batalla de Stalingrado, magistralmente interpretada por Jude Law, Joseph Fiennes y Ed Harris. Es la declaración que ha hecho hoy nuestro simpático mencey nivariense sobre su archinémesis particular, la misma persona que en un par de días le hará sentarse en el banquillo de los acusados. Lean:

Con su actuación pretende [Paulino Rivero] resolver los problemas que él mismo ha provocado, porque es un político inepto que nos ha caído encima. Esta persona que en su día creímos que era un amigo. Nos equivocamos. Es un enemigo. No solo un enemigo de EL DÍA, pues eso poco importa, sino un enemigo de estas Islas y de sus habitantes. Eso es lo grave: tenemos el enemigo dentro. Tenemos una quinta columna en el Archipiélago.

Y tanto: cómo ha cambiado la cosa desde que el político sauzalero era Don Paulino, y no la mitad de un matrimonio rumano, un déspota, tirano, y sabe Dios qué más. Pero la amistad tenía un precio: una licencia de FM. Surgió la enemistad por un quítame allá estas frecuencias moduladas. Esto oculta Gary Baldi día sí y día también a sus lectores, intentando sorberles el coco e insultando su sentido común. De no haber mediado el asunto de las licencias, nada de esto habría sucedido y la defensa de los intereses de Paulino Rivero y Coalición Canaria habría estado, como siempre, a salvo y por encima de todo. ¿Lo de México? Seguramente un invento godo, canarión, o ambos, para desprestigiar a un patriota que, por cuestiones de tacto político, no podía manifestar abiertamente sus intenciones de libertad para estas islas oprimidas. Un hombre serio, honrado y trabajador. ¿Angela Mena? Tres cuartos de lo mismo. ¿Le quedan dudas a alguien? A mí, ninguna.
 

lunes, 7 de enero de 2013

El nuevo "affaire" de Paulino

Hace un año y medio, Gary Baldi y El Día se embarcaron en la guerra que aún mantienen con Paulino Rivero y su círculo de allegados, a cuenta de unos documentos publicados por la web Kanarileaks en los que se vinculaba a Angela Mena y dos personas más cercanas a Rivero con una supuesta empresa radicada en México, cuyo capital social era tan elevado que haría pensar en una presunta evasión de capitales, de origen posiblemente fraudulento. Todo aquello, como ya sabemos, tras habérsele denegado al gran jefazo guanchófono la licencia para mantener Radio El Día. Todo quedó en nada: nadie pudo demostrar la veracidad del documento, y Paulino Rivero aportó la documentación que (ésta sí) probaba que ninguna de las personas acusadas por El Día había podido estar en México, lo que ponía en tela de juicio las acusaciones del gran mencey.

El pasado día 29 (supongo que no lo publicó antes por miedo a que los lectores pensaran que era una inocentada), El Día sacó en portada una foto de la mansión que, presuntamente, Paulino Rivero y su esposa se están construyendo en El Sauzal. Ésta misma:


A la vista de ello, numerosos blogueros se pusieron en pie de guerra, comprensiblemente indignados por el despropósito, como puede verse aquí, aquí, o aquí (hay más). El que suscribe ha preferido esperar, y no porque crea que Paulino Rivero es un santurrón, sino porque ya ha visto lo que El Día es capaz de hacer y decir en aras de su vendetta.

La cosa se complicó al terciar en la polémica dos periódicos grancanarios: Canarias 7 y Canarias Ahora, quienes sí se mojaron afirmando taxativamente que lo publicado por El Día es falso y que la fotografía en cuestión corresponde a un conjunto de chalés que no son de propiedad presidencial.

Hasta el momento, y que yo sepa, Rivero no ha dicho esta boca es mía, ni siquiera en su blog personal. El sabrá lo que hace y por qué. La prensa local tampoco ha comentado nada sobre esta supuesta primicia informativa. Si, tal y como afirman desde Gran Canaria, lo de la mansión es un cuento, creo que el presidente está tardando demasiado en decirlo alto y claro. Si es verdad, sería vergonzoso que en este momento, entre noticias cotidianas de desahucios y despidos, Rivero y su señora hiciesen tamaña ostentación, de dudoso alcance con los sueldos que ambos tienen.

Quien sí lo tiene claro es el de siempre. No ya lo de la mansión, sino México lindo y querido, jugando a uno de sus deportes favoritos: esconder la manita tras tirar el belillo:

¿Es falso que sigue sin aclararse el asunto de México? No decimos que sea cierto; tan solo exigimos que se aclare lo que ha sucedido y eso, que sepamos, todavía no se ha hecho. (...) Existe México y existe la mansión.
Habrá nuevos capítulos. Seguro.


jueves, 29 de noviembre de 2012

El regreso de don Vito

Fresquito el pescadito:

Ya no podemos seguir actuando con la delicadeza que siempre nos ha caracterizado al hablar de Paulino Rivero, la goda política que lo acompaña y todos sus secuaces políticos. Ante la gravedad que ha alcanzado la situación en estas Islas, no tenemos más remedio que pedir la desaparición física de Rivero y sus compinches. Una desaparición urgente porque este hombre no puede quedarse en El Sauzal, ni siquiera en sus proximidades, después de lo que ha hecho.

Al menos, el capo de la familia Corleone era más sutil, ya saben: le haré una oferta que no podrá rechazar, y cosas así... Lo de la delicadeza, para enmarcar.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Amenazas y chantajes

Así habla hoy nuestro vetusto Zaratustro:

Rivero siempre arremete contra los canarios de bien que se niegan a secundar sus enjuagues. Tal es el caso de EL DÍA y de su editor, José Rodríguez, a quien Rivero ha querido silenciar, hundir empresarialmente y denigrar ante la opinión pública, al acusarle el pasado mes de diciembre de "intento de chantaje", así como de pervertir el concurso público para la adjudicación de las frecuencias moduladas [...], así como de urdir una trama mafiosa. José Rodríguez considera que estas declaraciones, realizadas por Paulino Rivero tanto en el Parlamento de Canarias como en la emisora Canarias Radio la Autonómica, atentan contra su honorabilidad y dignidad.

Tal vez Paulino Rivero se apoyó en el siguiente párrafo, una postdata al editorial escrito en la edición del 7 de junio del año pasado, para hablar de intento de chantaje:

P.S.: Un mensaje para don Paulino Rivero y CC: EL DÍA, antes, durante y después de la campaña electoral ha mantenido un tratamiento exquisito, neutral y nada beligerante con los nacionalistas -en prensa y, sobre todo, en radio y televisión-, para no interferir con su candidato a la Presidencia. EL DÍA pudo haber destrozado tanto al señor Rivero como a su partido, y todavía puede hacerlo. Informaremos, dentro de muy poco tiempo, sobre nuestra actitud y la de los llamados "nacionalistas", que en realidad son antipatriotas entregados a España. Por hablar, hasta hablaremos de México, de Puebla y de otras andanzas sobre las que tenemos, desde hace tiempo, sobrada documentación, que estamos verificando. Por eso, y de momento no añadimos nada más, decimos que don Paulino no está capacitado para gobernar. Ni ha ganado las elecciones y es un político reconroso, vengativo y un torpe que sufre el pueblo.

Que levante la mano quien no vea en estas palabras una clara amenaza dirigida contra Paulino Rivero y su partido. A mi juicio, hubiera podido perfectamente sustituir el párrafo anterior por una sola sentencia: don Paulino, voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar...

viernes, 8 de junio de 2012

Demagogia en tiempos revueltos

Desde que el mundo es mundo, los momentos de crisis aguda en las sociedades han sido el caldo de cultivo idóneo para el ascenso (incluso la llegada al poder) de toda suerte de personajes, grupúsculos, bandas y demás fauna diversa que tienen como denominador común el mensaje. Más patético en unos casos, más siniestro en otros, pero invariablemente populista y abiertamente demagógico.

Dentro del primer grupo podríamos recordar a Carlos Menem, presidente de Argentina durante la década de los 90. El populismo y la demagogia los llevaba en la sangre, no en vano era (y sigue siendo) peronista. ¿Recuerdan aquella frase de su campaña electoral ¡Síganme, síganme, que no les voy a defraudar!? Menem pasó a la historia por ser el presidente que neoliberalizó el país, privatizó la mayoría de las empresas y consorcios públicos (entre ellos la famosa YPF) y aproximó su país a Estados Unidos, abandonando así la tradicional política argentina de no alineación. Pero en materia económica no le fue del todo bien: sus políticas llevaron a Argentina a triplicar su deuda externa, de modo que su sucesor Fernando de la Rúa tuvo que afrontar la posibilidad cierta de un pánico bancario que solucionó in extremis con la fórmula conocida como corralito: los argentinos no podían disponer libremente de sus fondos, depósitos y ahorros bancarios. Aún hoy (una década después) tienen limitaciones para algo tan simple como transferir dinero fuera de su país. Carlos Menem es actualmente senador por su provincia natal, La Rioja. ¡Síganme, que no les voy a defraudar! Casi nada.

Sería muy obvio señalar a los nazis de Hitler como ejemplo del segundo grupo, así que voy a recurrir a una de sus vástagos: el partido Amanecer Dorado, de abierta inspiración neonazi, que acaba de lograr representación parlamentaria en las recientes elecciones griegas. Ya que no pueden alegar como parte de su ideario una hipotética superioridad de los genes helenos (la esencia del nazismo se basa en la pureza racial como bien supremo del estado), se contentan con atribuir todos los males del país a cuanto llega del exterior (inmigrantes, sobre todo) y adoptar simbologías y actitudes propias de los grupúsculos de matones neonazis que han salpicado Europa durante las últimas décadas. Una muestra harto elocuente de esta actitud ocurrió hace unos pocos días, cuando uno de sus miembros la emprendió a bofetadas contra dos candidatas de izquierda en un debate televisivo. Afortunadamente, las previsiones de voto en los próximos comicios para estos amables caballeros tienden a la baja, pero su mera presencia demuestra una vez más lo que puede lograr la demagogia en los tiempos del cólera.

En nuestro privilegiado terruño, la demagogia es moneda corriente en los comentarios de Gary Baldi y sus secuaces. Hace más o menos un año que el periódico azul declaró la guerra abierta contra Paulino Rivero y su entorno, político y familiar. Desde entonces, el mensaje de los matones periodísticos (en su vida privada no entraré jamás) de la avenida de Buenos Aires (casualidades de la vida) se resume en que, una vez desterrados el político sauzalero y su séquito de la vida pública, las islas recuperarán un estatus económico envidiable. El común de los canarios, que padece la crisis, el paro, los recortes en gastos sociales y las subidas de impuestos, sabe bien que Paulino Rivero no es responsable directo de ello, y que las críticas del mencey guanchófono y su jauría (periodística, insisto) obedecen a una perreta (nunca mejor dicho) por el asunto de Radio El Día y las actuaciones judiciales derivadas de las acusaciones sobre supuestos asuntos turbios de la familia Rivero en México.

Pero Gary Baldi y los suyos, a lo suyo. Dada la proximidad del congreso de Coalición Canaria, intentan convencer a los compromisarios para que les hagan el trabajo sucio y quiten de en medio a Rivero y compañía, con nombres y apellidos:

La primera medida que deben adoptar los compromisarios de este partido es la expulsión sumarísima de Paulino Rivero, de Ángela Mena y de todos los demás traidores políticos al pueblo canario (...): Ana Oramas, José Perestelo, José Miguel Ruano, José Miguel González, Javier González-Ortiz (...), Fernando Ríos (...), Barragán (...) y María del Mar Julios (...). O los echan de inmediato, como primer punto del orden del día del congreso, o no merece la pena que sigan adelante porque ese partido estará sentenciado a muerte.

Y después viene el ejercicio de demagogia, escudándose en cuantos sufren las consecuencias de la crisis:

Los hambrientos, los familiares y amigos de los muertos por las listas de espera, los jóvenes que han emigrado y los que están esperando para embarcar, las víctimas de los recortes, el comercio que no vende, los miserables que no tienen donde caerse muertos, los desesperados, los iracundos por la desvergüenza y la infamia política de los que gobiernan habiendo perdido las elecciones, es decir, los impostores, todos están a la espera del congreso nacional de CC de los días 16 y 17. Todos esperan la desaparición de Rivero, su esposa Mena y la pandilla del Gobierno y su camarilla de allegados.

No. Eres tú quien lo espera más que nadie. Es el sueño húmedo que llena tus noches de pesar y te da más fuerzas que una viagra. Esa es tu demagogia, grandísimo embustero. Tu vendetta particular. No puede ser trágica porque tus cacareos han sido siempre más patéticos que otra cosa. Pero en cualquier caso, tu discurso, además de demagógico, es vomitivo.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Cargado de (sin)razón

Gary Baldi afronta su Gaugamela particular en los tribunales. Si Alejandro Magno se las tuvo tiesas con el entonces imperio más extenso del orbe, nuestro líder guanchófono se enfrenta al Presidente del Gobierno de Canarias, que tampoco es cosa baladí. Gonzo contra La Piedra, o sea. Quizá los papeles estén invertidos, no por la significación relativa de los contendientes, sino por la trayectoria del faro de la libertad bananera de nuestras islas, quien no ha conocido hasta ahora más que reveses allí donde se imparte justicia, esa misma que dice respetar. Con la boca chica, claro.

El caso es que ayer debía celebrarse un acto de conciliación entre ambas partes, tras la querella presentada por el mandatario sauzalero contra el insigne editorialista, a quien habría acusado de intento de chantaje cuando amenazó con destapar el supuesto affaire mexicano, allá en el Rancho Grande. Paulino Rivero, por razones aún desconocidas, no compareció al acto, lo que ha motivado que el juez le haya condenado a pagar las costas correspondientes. Punto para Gary Baldi, quien no ha dudado ni un segundo en sacarle tajada:
  • El señor Rivero manifestó en su momento, tanto en el Parlamento de Canarias como en la Radio autonómica, que José Rodríguez lo había chantajeado para que le concediera una frecuencia de radio. Es decir, lo acusó falsamente de un delito, pues tal coacción es un puro montaje de un político inepto que no sabe qué más inventar para ocultar su manifiesta incapacidad como gobernante. Paulino Rivero, mostrando muy poco respeto por la Justicia, no compareció a la cita en el mencionado juzgado, motivo por el cual ha sido condenado en costas.
  • Aquí tenemos un ejemplo más del despotismo político de quien nos gobierna. ¿Tenemos o no tenemos razón cuando decimos que hay que borrar de la escena política a este pésimo gobernante, así como a la goda política de su esposa y a la caterva de ineptos políticos que lo rodean?
Conviene recordar, no obstante, que el pasado 13 de diciembre el periodista más dicharachero de Barrio Sésamo (con permiso de la Rana Gustavo, naturalmente) hizo lo propio, no ya en un acto de conciliación, sino en una vista oral. Ocurría en Las Palmas de Gran Canaria (con perdón), y quien le acusaba era Carlos Sosa, director de Canarias Ahora. Alegó nuestro emplumado líder (por aquello de los 69.000 y pico mortadelos que. si nadie lo impide, deberá apoquinar) a través de su letrado que no asistió por razones de salud, excusa a mi juicio tan cuestionable como sospechosa y que, más bien, apesta a cobardía. Puede que la incomparecencia de Paulino Rivero sea también cuestionable, pero si ello constituye un desprecio a la justicia, ¿qué hay que decir de lo suyo, maestro? ¿Acaso no fue aquello un desprecio aún mayor a una justicia de la que reniega por activa y por pasiva? ¿Dónde estaba entonces su noción de respeto? ¿Tenemos o no tenemos razón en este blog cuando pedimos que se jubile y deje de dar la vara de una vez?

¡Buen Día! Update: Me comentan (la verdad es que bien podría haberse dado cuenta un servidor) de que la incomparecencia de Paulino Rivero el martes pasado estaba más que justificada, pues ese día comenzaba el Debate sobre el estado de la Región/Nacionalidad/Lo que se quiera. Muchas gracias, Ricardo. Esto aclara mucho las cosas y deja a cada cual donde le corresponde.

lunes, 19 de marzo de 2012

Sin bola de cristal

Es más fácil leer algunas mentes que un libro de lengua para párvulos (palabra, por cierto, sinónima de ingenuo). Concluía mis reflexiones de ayer anotando que la reciente (y, añado yo, falsa y patética) explosión de Paulino Rivero sobre la autorización a las prospecciones petrolíferas en las costas de las islas orientales iba a darle renovados bríos a Gary Baldi y sus amanuenses para cascarle duro y parejo. Pues dicho y hecho. Lean:
  • Seguimos sin salir de nuestro asombro ante la osadía de Paulino Rivero -el atrevimiento es hijo de la ignorancia- al rasgarse las vestiduras porque acaba de enterarse de que somos una colonia. ¿Es que no lo somos desde hace casi seis siglos, cuando se produjo la conquista genocida sufrida por nuestros antepasados? ¿Dónde vive usted, don Paulino, en El Sauzal o en África?
  • Porque no somos ni españoles, ni europeos -aunque a usted le guste presumir de que es un europeo ultraperiférico-, los peninsulares nos tratan como lo que somos: como indígenas y africanos. Con tolerancia y conmiseración, pero como inferiores. Nos tratan de la misma forma que lo han tratado a usted siempre en Madrid, señor Rivero, aunque se presente en la capital de la metrópoli vestido a la europea y no con taparrabos como el nativo de colonia que es. Usted siempre hace el ridículo en Madrid. Acaba de hacerlo al salir en televisión gesticulando como un desquiciado.
  • La negativa tajante de Paulino Rivero es propia de un mago político y un mago, un bruto políticamente hablando no puede presidir el Gobierno de una nación importante como es Canarias.
  • Con esta fanfarronada independentista y de protesta contra el colonialismo intenta este torpe político ocultar sus reiterados fracasos como gobernante, aunque él ni siquiera se merece el calificativo de gobernante. Es una inutilidad política que no puede seguir al frente de los canarios ni un día más porque nos está empobreciendo alarmantemente. Está tratando de disimular su incapacidad política no solo ante los ciudadanos, sino ante su propio partido. Pretende que los suyos no se den cuenta de su ignorancia, su necedad y su estupidez.
Que no, señor presidente: que lo de la colonia tiene copyright. Si quiere usar el término, deberá rendir pleitesía al gran mencey y, de paso, devolverle la licencia de radio que le birló. Si no, pues ya ve a lo que se expone. Conociendo al anciano padrino , habrá más como éste. Seguro.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Revolcándose en el lodo

Algunos párrafos del nauseabundo comentario de hoy hablan por sí solos:
  • ¿Es posible que suenen las doce campanadas de fin de año sin habernos librado de esta pareja, políticamente cortada siguiendo un perfil rumano? ¿Va a seguir permitiendo el pueblo canario que un analfabeto político continúe decidiendo sobre vidas y haciendas de quienes habitan esta tierra? Este torpe político tiene que dejar el cargo cuanto antes porque no sabe lo que se trae entre manos. Cada día que siga al frente del Ejecutivo autonómico es un día aciago para Canarias y los canarios. Unas Islas con dos millones de habitantes, una nación a la que solo le falta su Estado para ocupar el lugar que le corresponde en el mundo, no puede estar al albur de lo que decida un bruto político o, lo cual es peor, de lo que le dicte su esposa. Sabemos que en CC hay personas valiosas, al igual que las hay en el Gobierno autonómico. Sin embargo, no pueden hacer nada porque el déspota político impone su voluntad de manera dictatorial. ¿Cómo CC puede mantener en su cúpula a este iletrado político?
  • ¿Cómo un hombre al que políticamente solo podemos calificar de rumano, estalinista, déspota, autoritario, con ínfulas de reyezuelo y otros calificativos que hoy preferimos ahorrarnos, pacta con los perdedores solo para perpetuarse en el poder, insensible por completo al daño que le hace a Canarias y a los canarios, e incluso a su propio partido?
El abajo firmante se pregunta si algún fiscal no debería estar ya empapelando de una dichosa vez a este individuo, auténtica lacra maloliente de la sociedad tinerfeña. Es inadmisible que un día sí y otro también se profieran estos y otros insultos contra el presidente del gobierno regional y su esposa, ocupando cargos públicos tras ser elegidos de forma democrática, y nunca a la rumana como vocifera Gary Baldi. La libertad de expresión no puede amparar este continuo atropello, toda vez que se rebasan ampliamente las líneas del respeto y la convivencia, que son pilares fundamentales de este sistema democrático que ha venido a reemplazar a largas décadas de dictadura. Claro que siempre hay alguien que de estas y otras cosas aún no se quiere enterar. Como tampoco del hecho de que Paulino Rivero SIEMPRE (y no sólo ahora) ha pactado con los perdedores para estar donde está. Claro que al PP hay que dedicarle las succiones de turno, no vayamos a quedarnos sin asidero.

Paulino Rivero y Angela Mena pueden no ser los mejores o los más adecuados (de hecho, quien escribe piensa que, al menos él, no lo es), pero eso es una cosa y otra muy distinta verter sobre ellos tal torrente de descalificaciones, así como pretender (ayer y anteayer) que sean expulsados a empujones no sólo de sus cargos, sino también del archipiélago, para después añadir, en un alarde del más sucio cinismo y la peor caradura no exentos de xenofobia, que en el diario azul no se defiende la violencia, incurriendo así en flagrante y evidente MENTIRA:
  • Para salir del pozo de miseria al que nos han arrojado hay que expulsarlos del Gobierno. Paulino Rivero y su esposa no pueden seguir ocupando cargos públicos después de lo que han hecho y siguen haciendo. Hay que echarlos a empujones, lo reiteramos, no solo del partido sino del Archipiélago. El ave exótica de Ángela Mena sobra en esta tierra.
  • Es impensable que esta pareja al mejor estilo del totalitarismo rumano siga en el Archipiélago una semana más. Si no dimiten los dos de forma inmediata y se exilian, habría que echarlos a empellones pero sin violencia, porque las actitudes incívicas nunca las hemos justificado ni lo haremos jamás.
Lo único bueno del basuriento comentario de hoy es que, bien al final, se puede leer la única frase honesta (por más que rezume veneno) sobre la causa cierta de todo:

(...) nos puede el rencor porque fuimos víctimas de un atropello imperdonable, irracional y propio no solo de un déspota político sino también de alguien que no tiene dos dedos de frente. Quitarle a EL DÍA la emisora de radio más prestigiosa del Archipiélago es un crimen imperdonable que nunca olvidaremos en esta casa.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Quien a Hierro mata...

Nunca es tarde si la dicha es buena, o así reza la sabiduría popular. Esa misma en la que, según el inefable adalid de la patria bananera canaria, se inspiran él y su diario. Han pasado casi seis meses desde la publicación de la noticia, acompañada de un infame editorial, sobre la presunta constitución de una empresa en México por personas allegadas a Paulino Rivero, y el sábado pasado, por fin, El Día tuvo a bien publicar la oportuna rectificación. No ha sido tarea sencilla, desde luego, como bien sabrá Angela Mena, principal perjudicada en este escabroso asunto y desde entonces destinataria habitual de los amables cumplidos de Gary Baldi.

Primero fue la resistencia pasiva y burocrática del periódico en cuestión, presuntamente siguiendo instrucciones precisas de su cúpula editorial y empresarial, ante los requerimientos de la Premiére Madame canaria. Ello motivó una denuncia, seguida del correspondiente juicio, a finales de septiembre pasado, en el que a la magistrada Sánchez Hierro (¡afortunada casualidad su apellido!) pocas dudas le quedaron sobre lo sucedido: tardó menos de dos días en dictar sentencia, obligando al periódico azul a hacer pública rectificación de lo escrito. Paradójicamente, su presteza (algo siempre deseable en la justicia) levantó las iras del guanchópodo editor, quien a lo largo de diversos comentarios y editoriales bordeó la línea de la duda razonable sobre la actuación judicial, al tiempo que se negó a publicar la rectificación, amparándose en el recurso presentando ante la Audiencia Provincial, por una parte, y al hecho de que, a su juicio, además de El Día, deberían ser también objeto de rectificación el portal Kanaryleaks (fuente original de la noticia) y la edición canaria del diario ABC (quien primeramente se hizo eco de ella), por otra.

Pero la titular del juzgado de Primera Instancia número 5 de Santa Cruz de Tenerife tenía otra opinión del asunto y en un primer auto, a petición de las personas perjudicadas, instó a El Día a publicar la rectificación sin que mediara la resolución del recurso. Hubo alegaciones, claro, así que fue necesario un segundo auto contra el que, en esta ocasión, ya no cabía alegar nada. Primero rectificó el diario azul con la boquita pequeña, como para no llamar la atención. Por fin, tirón de orejas judicial de por medio, este sábado se publicó la oportuna rectificación en el debido formato.

Hoy, en editorial extraordinario (las pastorales del gran mencey suelen ver la luz los domingos y los martes) no ha faltado de nada: amargas referencias al asunto, victimismo indisimulado y llorón, sorna y desprecio hacia Angela Mena (comparada con Carmen Polo, esposa de Franco), más, cómo no, las habituales y recurrentes mentiras (no hemos acusado a nadie, no hemos hecho nada que no hayan hecho otros), e invectivas hacia los que en la avenida de Buenos Aires consideran jueces rencorosos. No voy a reproducir nada esta vez, no me apetece. Tan sólo recuerdo aquí las palabras de la Biblia que sirven de inspiración para el título de esta entrada. Y repito: no conozco personalmente a Angela Mena, ni tengo interés alguno en defender su integridad y honor: para eso se basta ella sola. Ahora bien, lo hecho por el periódico azul merece mi más profunda disconformidad, así como mi más severo y contundente rechazo. De modo que no puedo por menos que congratularme por lo sucedido, esperando que sirva para que el magno prócer nivariense, al menos, reflexione. Si sólo ocurriera eso, ya habrá servido de algo, aunque no me hago ninguna ilusión.

El próximo episodio dentro de ocho días, en Las Palmas (de Gran Canaria).

viernes, 25 de noviembre de 2011

Ni a un niño de tres años

Pues va a tener razón el bueno de Gary Baldi: a este paso no le ganará un pleito en Canarias ni a un niño de tres años, como diría el gran Groucho. La última es que un juzgado de Santa Cruz ha obligado al periódico azul a publicar el contenido de la sentencia del juicio celebrado el pasado 27 de septiembre por el que el gran adalid hubo de doblar la cerviz y publicar el escrito de rectificación que Angela Mena, esposa de Paulino Rivero, intentó remitir en vano a El Día, acerca de su presunta participación en una empresa constituida con fondos de dudosa procedencia, allá por México lindo y querido, allá donde vivía. El gran mencey se negó a ello, amparándose en el recurso presentado frente a la sentencia. El juzgado no lo ha entendido así, y hete aquí el auto por el que obliga al periódico a publicar la sentencia, antes incluso de que se resuelva la apelación.

Como siempre, en la avenida de Buenos Aires anticipan el fin de los sanfermines entonando el Pobre de Mí. Y tras el habitual miserere llega su segunda cantinela favorita: Yo no fui. Así da gusto, tan valientes como los romanos frente a Aníbal al mando de Escipión. Porque una vez más, vuelven a mentir de forma tan descarada como alevosa:

Volvemos a manifestar lo que hemos dicho en muchas ocasiones sobre este affaire de México: EL DÍA se limitó a informar de forma limpia, escrupulosa e imparcial de una noticia colgada en la web de KanariLeaks, publicada por ABC y nos dicen que también emitida por Radio San Borondón. Es decir, EL DÍA fue el cuarto medio de comunicación en entrar en este asunto, pero ha sido el único denunciado y no los anteriores. Lamentamos esta circunstancia porque estamos ante una actitud sospechosa.

Quien quiera puede comprobar que, en el editorial del pasado 19 de junio, no se hace mención alguna a Kanarileaks o ABC (no digamos a Radio San Borondón). Del mismo modo, puede comprobar que en el texto la palabra presuntamente brilla por su total ausencia, a la vez que se da por hecha la constitución de la empresa fraudulenta, como se deduce al leer estas frases:
  • ¿Qué hacen familiares directos de don Paulino Rivero (su esposa y una hermana) constituyendo sociedades en el extranjero con un elevado capital social?
  • Vaya, vaya, vaya con el exalcalde de El Sauzal. Qué chucho político nos ha tocado. Nos ladra y nos quita el pan de la boca.
¿Esto es ser limpio y escrupuloso? Creo que no. Y si a todo esto añadimos que desde dos días atrás, andaban cacareando de que disponían de sobrada documentación sobre el affaire mexicano, descubrimos que las amenazas del gran mencey bananero se quedan en lo de otras veces: tirar la piedra y esconder la mano. Y cuando llega el guarda a ponerle en su sitio, entonces empieza a hacer pucheros mientras balbuce: yo no he sido, señor guardia, yo no he sido, fue él. Porque la única intención de Gary Baldi y su periódico fue, a juicio de quien escribe, una y solo una: dañar la imagen de Paulino Rivero cuando aún no se había concretado su investidura como presidente regional, todo ello en vendetta por la no concesión de una licencia a Radio El Día.

Lo dicho: ni a un niño de tres años. Al fin y al cabo, un chiquillo de tan corta edad tiene más dignidad que este señor.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Siguen mintiendo

Si Gary Baldi fuese Pinocho, a estas alturas ya ni podría caminar, la espalda encorvada por el peso insoportable de su apéndice nasal, elongado a fuerza de mentir, mentir y mentir. Siguen mareando la perdiz con el asunto de México, reclamando una investigación acerca de la presunta evasión de fondos públicos cometida por Angela Mena, esposa de Paulino Rivero, y dos personas más, entre las que figuraría la hermana del presidente del gobierno canario, Caridad Rivero. Como ya es de sobra conocido, esta noticia fue dada a conocer en primera instancia por el portal KanariLeaks y el diario ABC, circunstancia que El Día omitió al publicarla (¡un mes después!), dando a entender que el hallazgo era cosa suya. El Consulado General de España en México emitió certificación de que no constaba la constitución de la sociedad que, supuestamente, habría servido para blanquear el capital evadido. Doña Angela Mena, comprensiblemente encabronada tras sus intentos frustrados para que Gary Baldi publicase un escrito de rectificación, llevó a juicio al diario azul. Sólo entonces aparecieron, como por arte de magia, las fuentes originales de la noticia y la estrategia defensiva, tan torpe como falsa, quedó al descubierto: nosotros no hemos sido. La juez, que no tenía un pelo de tonta, no lo entendió así y condenó con presteza al gran jefazo y a su panfleto a rectificar, cosa que éstos han eludido de momento, elevando los recursos correspondientes. Hay otro punto que sugiere que el poder notarial mexicano es falso. En él se establece que doña Caridad Rivero Baute se identifica con su pasaporte (se aporta hasta el número del mismo), y Paulino Rivero, a través de su blog, pone a disposición pública la copia de una certificación policial, según la cual su hermana jamás ha solicitado pasaporte alguno.

Dicen hoy en El Día que, antes de publicar el famoso poder, realizaron una investigación. A la vista está su pobreza, si sólo han podido hacerse eco de lo dicho por otros, como finalmente se han visto forzados a reconocer. Otra vía más directa es pensar que, pura y simplemente, mienten. No cuesta nada imaginar que no hubo investigación y que, si la hubo y no rindió los frutos esperados, publicaron el documento, y de perdidos al río. El daño (objetivo único) ya estaría hecho y, en el peor de los casos, si la Justicia finalmente les obligase a rectificar, habría transcurrido el tiempo suficiente como para poder hacer más daño aún. Además, la contradicción es obvia: si El Día indagó y no halló nada nuevo, ¿por qué urgen a otros para que sigan investigando? ¿Tan limitados son sus medios? ¿No decían disponer de sobrada documentación? Parece más lógico pensar que han vuelto a mentir.

No es la primera vez que les llamo mentirosos, a Gary Baldi y a quienes quiera que sean sus cómplices en todo este montaje. Y no porque me mueva la simpatía hacia Paulino Rivero, su familia o su partido político (no hablo de ideología, pues no creo que eso exista), sino porque detesto las prácticas mafiosas de este sucedáneo de padrino, fascistoide y homófobo, de tres al cuarto. Así de claro. Y ya veremos si la justicia termina por dar o quitar razones, y a quién.

lunes, 24 de octubre de 2011

Preguntas con respuesta

En su editorial de ayer, Gary Baldi (su negro, o quien fuese) se hizo eco de un correo electrónico, presuntamente enviado por un lector, quien detallaba presuntos comportamientos carentes de ética de Angela Mena (esposa de Paulino Rivero) como concejala del ayuntamiento de Santa Cruz, cargo que ostenta desde las elecciones locales del mes de mayo. Al parecer, y siempre según la citada fuente anónima, la señora se dedicaría a desayunar durante largas horas sentada en una terraza de la ciudad capitalina, al tiempo que despacharía sus asuntos por teléfono. Los señores del diario azul, hasta donde he podido comprobar, no han contrastado la información recibida, como tampoco han puesto a sabueso alguno tras la pista de la señora Mena (¿qué fue del periodismo de investigación?) para obtener pruebas fehacientes de tan reprochable conducta. Al parecer, insisto, han dado por bueno el correo del lector sin más para, acto seguido, tomarlo como base para arremeter duro y parejo contra la señora y, de paso, contra su marido, objetivo último de las insidias garybaldianas. El comentario de hoy va en el mismo sentido, formulando una retahíla de preguntas, directas a la yugular de la concejala.

Evidentemente, yo no soy Angela Mena (la sola idea de estar en su piel para, por ejemplo, cumplir con sus quehaceres conyugales, se me hace muy cuesta arriba; todo lo contrario que a ella, supongo), ni soy su abogado, ni comulgo con su partido, ni vivo en Santa Cruz, ni siquiera la conozco en persona, por lo que ignoro qué clase de persona es. Pero tampoco comulgo con cierto editorialista que avergüenza al periodismo, a Tenerife y a Canarias entera con sus formas de hacer y de escribir. Así que me voy a tomar la libertad de responder a las preguntas de Gary Baldi, aunque no estén dirigidas a mi persona.
  • No nos queda más remedio que seguir con el mismo asunto de la señora Mena. ¿Cómo se puede degradar a un pueblo poniéndolo bajo el mandato de una señora que no ha sido elegida, pero que ejerce su poder bajo la protección de su marido, que a su vez es un déspota político? (La señora Mena, casualmente, ha sido elegida para su cargo; de su presunto mandato en la sombra deberían darse pruebas concretas, pues de lo contrario no pasaría de ser una paranoia -una más- de su autor).
  • ¿Por qué no nos responde a las preguntas, inquietantes para la ciudadanía, que le hemos hecho? (No tiene obligación de hacerlo, salvo que dichas preguntas las formule un juez, como Gary Baldi sabe demasiado bien, pues últimamente se ve forzado a responder a los jueces más que en Pasapalabra).
  • ¿Por qué no ha denunciado, de la misma forma que lo ha hecho con EL DÍA, al portal de internet KanariLeaks, que fue el que dio la noticia del asunto de México? ¿Por qué no ha denunciado también a ABC? (El Día admite ¡por fin! que la noticia no era suya, cuando la anticipó como tal, sin mencionar su fuente. Tanto KanariLeaks como ABC fueron prudentes y quedaron a la espera de la oportuna verificación de la noticia, cosa que no hizo el diario azul, como tampoco su jefazo, quien dio por demostrada la evasión de capitales).
  • ¿Por qué esa saña contra EL DÍA? ¿Es que EL DÍA es el "The Times" de Canarias? (Más quisiera alguno. También se puede hacer la pregunta al revés: ¿por qué esa inquina contra Angela Mena? ¿Es que es la Condorezza Rice de Canarias? Lo que Gary Baldi llama saña procede, recordémoslo, de su negativa a publicar la nota de rectificación que Angela Mena envió a su diario una vez que éste se hizo eco del affaire mexicano, lo que ha sido motivo de reciente y fulminante condena).
  • ¿Qué se cree esta señora que es EL DÍA? ¿Quién es ella para cargar y ciscarse contra dos siglos de historia y de decencia? (Tal vez sólo cree que ha atentado contra sus derechos, motivo suficiente para ciscarse en El Día y para que esos dos siglos se vayan a tomar viento. También puede la afectada dar la vuelta a la tortilla y plantear quién se han creído El Día y su editor-jefazo que es ella).
  • ¿Quién coño es doña Ángela Mena para amenazarnos, como lo ha hecho, con que la Justicia será implacable en el caso de los papeles de México? ¿Quién manda en la Justicia, ella o los magistrados? ¿Contra quién va a ser implacable la Justicia? (Una ciudadana que ha visto lesionados sus derechos por el periódico y su máximo responsable. Además, se espera siempre de la Justicia que sea implacable al hacer lo que debe).
  • ¿Contra quien publicó en la mencionada página web el supuesto otorgamiento de poderes notariales en la localidad mexicana de Puebla? (Aquí, una vez más, el editorialista pisa lo que no debe, asumiendo que alguien ha hecho -en este caso, ha publicado- cosas no probadas. Además, el editorialista omite el certificado del consulado español que desmiente, al menos de momento, la veracidad del famoso poder).
  • ¿Contra el también antes citado diario nacional que asimismo publicó esa información, añadiendo un comentario desfavorable? ¿Contra EL DÍA, que se limitó a dar información de lo publicado por los otros dos medios, anticipando su estupor y manteniendo su reserva sobre este asunto? (Los términos de la última pregunta son mentira: el diario azul no manifestó estupor sino indignación, eso tras amenazas previas, y tampoco mantuvo reservas sino que tomó virtualmente al pie de la letra la publicación de KanariLeaks. Ahí están las hemerotecas para comprobarlo).
Para quien haya seguido el devenir de los acontecimientos desde junio pasado, el origen de todo este circo está bien claro. Recuerdo aquel tema de Donna Summer titulado On the radio: Someone found a letter you wrote me on the radio / and they told the world just how you felt / It must have fallen out of a hole in your old brown overcoat / They never said your name / But I knew just who they meant.

On the Radio... Sencillamente delicioso.

martes, 20 de septiembre de 2011

Dicho y perpetrado

En efecto, tal y como era de esperar, la pastoral de hoy martes ha estado íntegramente dedicada a contestar el editorial del Diario de Avisos publicado el pasado domingo. Los términos del mensaje garybaldiano se plantean como sigue:
  • Nos causa más estupor, sin embargo, que esos mismos señores, además de ignorar cómo se vende un periódico, tampoco sepan cómo se escribe. Porque si supieran escribir, estarían al tanto de que el peor error es engañar al lector. Mejor dicho, intentar engañarlo, porque a la gente no se la engaña tan fácilmente como piensan ciertos mentecatos.
  • La diferencia está en que nosotros podemos criticar al político déspota y necio, pero ellos no. Ellos no pueden porque dependen del pienso que les echa en el pesebre todos los meses para que no se vean obligados a cerrar. Una realidad tan triste como vergonzosa; lo suficientemente vergonzosa para que no se atrevan a contársela a sus lectores. De ahí la actitud vergonzante de los no aludidos, pues tenemos por norma en esta Casa no hacerle publicidad gratuita a los chisgarabís, ya sean de la política o del periodismo vil y ruin que tanto cunde en estos días.
  • ¿Cuándo se ha visto una crítica en ese diario con tirada de hoja parroquial contra la nefasta gestión educativa, sanitaria, económica, asistencial, empresarial, laboral y de todo tipo de los falsos nacionalistas de CC? Nunca. Al contrario: le hacen una entrevista servil al déspota político cada vez que los manda llamar. Requerimiento al que acuden prestos, moviendo la cola como un caniche cuando lo cita su amo.
  • Presume ese periódico de defender a Canarias pero es falso porque jamás ha tenido ideología alguna. Y si la ha tenido, ha sido siempre carca y casposa; rancia y con olor a sacristía. Miente también su editorialista cuando dice que han sido respetuosos con nuestras ideas, aunque no las compartan. Ni las comparten, como acabamos de decir, ni las respetan.
Personalmente, opino que el periodismo ruin y vil de hoy no es cosa precisamente del Diario de Avisos. Las críticas hacia la gestión del gobierno autónomo y su presidente solo se han podido leer en El Día desde hace cosa de tres meses, como saben bien los lectores de esta humilde bitácora, pues antes lo habitual era la succión rítmica, y a boca abierta. Si no, ahí están las hemerotecas. Y en cuanto a ideologías carcas, rancias y casposas, entiendo que Gary Baldi carece de la más mínima autoridad para hacer semejante reproche.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El mono y el enchufe

Gracias a los avances de la genética (¡si Mendel levantara la cabeza...!) sabemos hoy que compartimos mucho con nuestros primos los primates. Tal semejanza, expresada en términos de DNA, reduce nuestras diferencias biológicas a poco más del 1%. Algo asombroso, al comparar un ser humano con un chimpancé, al menos en cuanto a morfología y lenguaje. Y que los monos comparten con nosotros cierta dosis de inteligencia, a veces hasta cotas inesperadas, tampoco es motivo de duda. Sin embargo, la mayoría de nosotros se haría cruces si viese un mono jugando con un enchufe, especialmente si hay agua cerca, y pondría conveniente distancia de por medio. El primate, no obstante, continuaría con la manipulación fruto de su curiosidad, ignorante del peligro que corre y al que expone a quien se encuentre en la escena.

Desde hace meses, Gary Baldi le viene diciendo a Paulino Rivero de todo menos guapo. Atrás quedó la enconada defensa del político sauzalero, loas y succiones incluidas. Los males que sufríamos bajo su gobierno no eran en ningún caso producto de su gestión, sino de la situación colonial a que nos sometía el opresor español. Con Gary Baldi y su periódico azul, Rivero estaba a salvo... hasta que pasó lo que pasó.

Es cierto que, desde su singular púlpito, Gary Baldi lanzó continuas advertencias a lo largo de la primavera hacia el presidente del gobierno canario, para que solicitase -por la cara- la independencia de las islas, entre la colleja y el exhorto, pero sin perder jamás las formas. A partir de la primera semana de junio, emisoras de FM por delante, el editorialista desató los perros de la guerra. Rivero fue acusado de practicar el amiguismo, al tiempo que se le inducía a marcharse, primero a Gran Canaria, luego a Madrid, más tarde a México, y la semana pasada a las antípodas. Al mismo tiempo, sostenía el mencey guanchófono que en su periódico estaban reuniendo una amplísima documentación sobre las presuntas andanzas de los familiares y allegados del presidente canario en México, algo que ha quedado, por ahora, en agua de borrajas. La lista de epítetos sucesivamente dedicados a Paulino Rivero (o su gestión) durante este verano, incluye lisonjas tales como egoísta y soberbio, déspota, inepto, tonto e ingenuo, nefasto y peligro público, tirano, mentiroso e indigno, colaboracionista, cínico, batracio, traidor y autócrata, cobarde, descarado y prepotente, desaprensivo y calamitoso, estúpido, mezquino, desvergonzado, nepotista, falso, ruin, necio, incompetente y prevaricador, torpe, caradura, incapaz e ineficaz, y por último, atrevido. Arguía como casi siempre nuestro senil caudillo guanche que estos calificativos debían entenderse en el ámbito meramente político, pero muchos han sido proferidos a secas, sin matices, y con avinagrada contumacia, para luego titular una de sus diatribas: Nos insultan porque no pueden rebatirnos. Sin comentarios.

Junto a los insultos, perdón, cumplidos mencionados, el veterano neoindependentista de la avenida de Buenos Aires ha responsabilizado desde entonces al presidente canario de casi todo lo imaginable. Empezando por la situación de penuria económica y laboral que muchos padecen en las islas, y siguiendo por la emigración en busca de empleo, la mala gestión de la educación y la sanidad, el omnipresente despotismo y el trato de favor hacia su círculo más allegado, o a empresas foráneas (¡fíjate!), e incluso males bíblicos como la peste negra, o la guerra (las alusiones al hambre son mucho más frecuentes). También ha llegado a jugar con el término "nacional socialista", y más de una vez, en alusión al pacto entre CC y el PSC-PSOE. Evidentemente, ni Paulino Rivero ni su partido iban a irse de rositas después de tanta tropelía, de ahí las continuas advertencias del castigo que les aguardaba si no corregían sus desmanes. Así fue como volvió el recuerdo de Versalles y la guillotina que se llevó por delante a los Borbones franceses: una, dos, tres, cuatro, cinco veces... En suma, Paulino Rivero se convirtió en el peor enemigo de Canarias, un posible corrupto, un pésimo presidente. La única salida que le quedaba para escapar de su destino, apenas inaugurado su segundo mandato, era la dimisión y el exilio voluntarios. Curiosamente, tras sufrir tantas iniquidades, Gary Baldi afirmó sentirse sodomizado (y luego acusa a otros de homosexualidad, el machote). Pero es muy esclarecedor comprobar que sobre todo esto planeó siempre la sombra del affaire radiofónico, tal como puede verse aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, y aquí. Eso sí: las pataletas y las venganzas son cosa de Paulino, nunca del veterano prócer.

Semejante siembra tenía que reventar por algún lado, y así parece que ha ocurrido. No hace mucho, el blog Canarias Bruta se hacía eco de los carteles que decoraban los muros próximos al parlamento regional, en los que se calificaba a Paulino Rivero de traidor (¿les suena?). Y ayer, el Diario de Avisos publicaba que en las últimas semanas se han multiplicado las pintadas con amenazas de muerte proferidas hacia el presidente canario, quien afirmó no sentirse preocupado por ello, si bien alguien debe estarlo, toda vez que el asunto ha pasado a manos de la Policía Nacional y la escolta del mandatario ha sido reforzada.

¿Y cómo reacciona el Pater canariarum ante unos hechos de los que puede ser en buena parte responsable? Como mejor sabe: mirando a otro lado y haciendo gala de su hormigonado semblante. El sólo hace críticas políticas (¡por favor!), se trata de una estrategia de Paulino (alguien que dice no importarle nada) para desviar la atención, y acaba, bien que a regañadientes, condenando las amenazas, en condicional. Pero no concluye el comentario sin antes aclarar que su verbo hacia el presidente es sosegado y sin violencia, y refugiarse en su pútrido victimismo de siempre: nos condenan por patriotas. Y se queda tan pancho, el abuelete.

No voy a dejar salir el torrente de adjetivos que querría plasmar en estas páginas ante semejante actitud, con una sola excepción, que habrá que añadir a los epítetos que (yo sí lo admito) he dedicado en alguna ocasión a este individuo: irresponsable. Tan ignorante e irresponsable como el mono juguetón al que aludía al principio. Si Paulino Rivero decide tomar de nuevo medidas judiciales contra él y sus soflamas, tendrá mis simpatías. Puede que Gary Baldi tenga parte de razón en sus críticas (la gestión del gobierno canario es ciertamente reprobable en muchos aspectos), pero me parece impresentable e injustificable que en nombre de su derecho a la libre expresión tenga que sodomizar (con premeditación, reiteración y alevosía) el debido respeto a los demás. Júzguelo si no el lector a partir de las aportaciones de esta entrada.

domingo, 3 de julio de 2011

¡La que me he perdido!

Todavía recuerdo la frase que acompañaba la obra Y al tercer año resucitó, del gran escritor satírico Fernando Vizcaíno Casas: No se os puede dejar solos, atribuida al dictador ferrolano que durante casi cuatro décadas llevó con mano férrea los destinos de esta desgraciada nación llamada España. Supongo que la alusión al Caudillo debería ser muy del agrado de Gary Baldi, quien durante mucho tiempo fue su seguro servidor, en tanto que hoy no pasa de ser su seguro nostálgico. Y sería sin duda aplicable al padrino de la prensa nivariense, porque ¡caray!, no puede uno ausentarse ni un momento sin que el magno prócer guanchófono-sin-micrófono haga alguna de las suyas. Ya sé que Internet existe, y que está presente doquiera se mueva uno pero ¡caray! (insisto), hay momentos en que no apetece para nada estar pendiente de una máquina y de las bobadas del jefazo del periódico azul si ello implica renunciar a otros placeres, como un pescaíto frito regado de espumeante cerveza y en compañía familiar en la onubense playa de Matalascañas. Por ejemplo.

Decíamos esta misma semana que el culebrón mexicano en el que se entremezclaban emisoras de radio, Gibraltar, la esposa de Paulino Rivero y un poder de dudoda procedencia prometía nuevos y jugosos episodios. Y así ha sido. Léase si no este parrafito del sabrosísismo editorial del pasado viernes:

El tema de México no se debe tomar a la ligera. Se ha evadido dinero. Eso es un delito siempre, pero mucho más cuando el pueblo pasa hambre, porque entonces estamos ante una situación de tiranía semejante a la protagonizada por Leónidas Trujillo en la República Dominicana o Augusto Leguía en el Perú. Este es un tema en el que debe intervenir la Policía Judicial, la Fiscalía del Estado como ya pidió don Paulino Rivero y nosotros mismos. Es más: ya que este asunto se reparte entre Canarias, México y el Reino Unido (por la intervención de una persona gibraltareña), debe intervenir la Interpol y, por qué no, hasta el FBI y Scotland Yard para certificar que son falsificaciones tanto la escritura de constitución de una sociedad como el otorgamiento de un poder a un ciudadano de Gibraltar. Si realmente son falsos estos documentos, hay que premiar con un premio universal al autor de la falsificación, o descubrirlo para que le rindamos honores.

Que yo sepa. no existe ninguna prueba de que el supuesto poder y la constitución de la presunta sociedad mercantil sean auténticos, y sin embargo ahí está don erre-que-erre: repitiendo la (presunta) mentira para que acabe por convertirse en (presunta) verdad. Afirma Gary Baldi que con ello no cumple sino con su derecho a informar, pero falta a la verdad, pues si es cierto que conocía lo que dice que conocía no se explica por qué se lo ha guardado hasta que le ha estallado en la cara el asunto de las emisoras de FM. Porque justo un día después, decía el gran padrino esto mismo:

Y ya que hablamos de informar, para que nuestros lectores sepan bien quién es Paulino Rivero hoy publicamos una amplia información aparecida en un diario digital de ámbito estatal en el que se relata cómo ha sido favorecido un empresario, con el que tiene amistad personal, en la concesión de emisoras de radio y en la adjudicación de obras. En días posteriores también informaremos, con aportación de facturas, sobre lo que cuestan los viajes en helicóptero del presidente -hoy en funciones- del Gobierno de Canarias, así como el despilfarro en informes sobre la protección del derecho al honor, no en el caso que ahora está de actualidad sino en épocas anteriores. Informes que han sido encargados a despachos de abogados peninsulares porque, como dice el refrán, una cosa es predicar y otra dar trigo.

Y un día después, es decir, hoy, esto otro:

Ni chantaje, ni coacción: sólo información, pura información. Lo que queremos es que se vaya usted, don Paulino. Y eso no es un chantaje. Eso es una opinión recogida del pueblo. El pueblo quiere que renuncie y desaparezca del panorama político. Y si es posible de la vista de los canarios, mejor. Y una cosa, señor Rivero: si tal como dice un digital usted cree que informamos de lo que informamos como medida de presión tras quedarnos sin licencia en un concurso radiofónico, decimos que miente como un bellaco. Nos dejó usted sin licencia porque le hemos cantado las verdades de su ineficacia, de su ineptitud, de su despotismo y de su idiotez política (...)

Y un cuerno, señor mío: lo que usted y su periódico han hecho con el presidente del gobierno regional tiene más que ver con el sexo en Francia que con otra cosa. Todo el mundo es capaz de ver (porque no cuesta nada) los verdaderos motivos de su pataleta: no hay radio El Día, y esto resume todo. Y permítame que me ponga en la piel de Gollum y recite aquello de Cuidaaaado, mi tessssorooo, porque afirmar que el presidente de Canarias ha evadido dinero sin tener pruebas es pisar terreno muy resbaladizo y harto peligroso. Me encanta escribir en este blog, así que, por favor, no se haga usted el Hara kiri. Porque está bien cerca de ello.

martes, 28 de junio de 2011

Prosigue el culebrón mexicano

Cuando nos hallábamos ante un serial interminable, cuya trama giraba alrededor de situaciones más o menos sórdidas e invariablemente enrevesadas, donde se cocinaban juntos el dinero, la lucha de poder y los amoríos más o menos rocambolescos, y que tenía lugar en algún país de la América hermana, nos referíamos a él como un culebrón. Desde finales de los años ochenta (inolvidables Caballo Viejo o Cristal), los culebrones se colaron de rondón en nuestros hogares a través de la caja tonta, desterraron al olvido a sus equivalentes norteamericanos e hicieron más llevadera la digestión del almuerzo... o no, según se implicase cada cual. Luego, pese a mantener su vigencia al otro lado del Atlántico, los culebrones han sido relegados en nuestros hogares por los programas de la llamada prensa rosa y los reality-shows. Telebasura, osea.

Desde hace unas semanas, somos testigos privilegiados del culebrón protagonizado por Gary Baldi contra Paulino Rivero tras el asunto de las emisoras de radio en frecuencia modulada. El trasfondo de la historia sería la presunta constitución de una sociedad mercantil en México (allí donde empieza el reinado de la lengua cervantina) formada por la actual esposa del presidente en funciones de Canarias y concejala en Santa Cruz de Tenerife, Angela Mena, y dos personas más que con ese fin apoderaron a un intermediario gibraltareño (siempre la Pérfida Albión detrás de todo), invirtiendo en el negocio un capital equivalente a varios miles de euracos de allá por 1997 (cuando el euro estaba aún en gestación y Manuel Hermoso ostentaba la presidencia de Canarias). Desde entonces, el siniestro Gary Baldi no ha dejado de azotar con ácido verbo al actual presidente canario, haciéndole sospechoso de todo sobre la base de nada, pues el supuesto documento ni siquiera había sido descubierto por él. Nunca hubo palabras de recriminación hacia la señora Mena ni los demás miembros de la supuesta trama: todos los palos fueron a parar a lomos del antiguo alcalde de El Sauzal. Y siempre asumiendo que el documento, cuya veracidad nadie había establecido en firme, constituía por sí solo una prueba para, cuando menos, echar el freno a la posible reelección de Rivero como presidente canario. O dicho de otro modo, pasándose por la piedra (pómez) su presunción de inocencia.

Parecía que la cosa iba a quedar en meros estallidos de pólvora entre una y otra parte, tras la petición de la Presidencia del Gobierno canario para que obrase la Fiscalía General de Estado. Y hete aquí que de repente la esposa, principal afectada, entra en escena cual leona furiosa, presta a defender panza arriba su manada. Para empezar, y según revela Canarias Ahora, remitió un escrito de rectificación al periódico azul que el gran mencey simplemente ignoró, lo cual puede habilitarla para llevarle a los tribunales. Y eso que, previamente, le habría instado a no destapar, por falsa, la cazuela de los frijoles.

Ahora, y tras la recepción de una certificación procedente de la oficina del Consulado General de España (¡Ah, la infame opresora!) en la que se afirma que no existe constancia de la concesión de tal poder (lo que puede poner en tela de juicio la veracidad del supuesto tejemaneje), parece ser que las personas presunta y directamente implicadas se proponen hacer fajitas con Gary Baldi (¡ni poco duras les iban a quedar!) llevándole a los tribunales por intromisión ilegítima en su honor. Los zarpazos de la leona pueden llegar más lejos, incluida la fuente original del asunto, la web Kanarileaks, quienes ya se han apresurado a aclarar su punto de vista: ni hemos dicho que sea cierto, ni tampoco que sea falso.

Carlos Sosa y su gente aseguran, poco más o menos, que el escozor que le puede quedar a Gary Baldi a la conclusión de esta vaina equivaldría a una indigestión de jalapeños. Si el magno prócer guanchófono-sin-micrófono repite su sino frente a los tribunales, es probable que tengan razón. Sólo que la justicia en este país es muuuuy lenta, y eso dará pie a muchos otros capítulos.

¿Demostrará Gary Baldi la cuadratura del círculo? ¿Oyó en verdad el rugir de la leona, o dirá que no funcionaba el Sonotone? ¿Quién se comió los chipotles? ¿Dónde se esconde el conde de Gibraltar? ¿Era Mountain's River una nueva marca de tequila? ¿Y... quién saldrá chingado de todo esto?

¡No se pierdan los tropecientos próximos capítulos de su serie favorita!

lunes, 20 de junio de 2011

¿Y ahora, qué?

Están por ver qué consecuencias acarrearán los petardos que ayer lanzó al aire el editorialista más dicharachero de Barrio Sésamo. Al aire, digo y supongo, con la esperanza de que cayesen sobre las espaldas de Paulino Rivero a quien, como ya sabemos, considera ahora como padre de todos los males que en Canarias han sido y son. En contra de lo que hoy piensan algunos en Las Palmas, dudo que a Gary Baldi se le vaya a caer el escaso y ralo cabello que aún atesora, por causa de la travesura cometida. Y lo entiendo así porque, frente a lo que sostienen Carlos Sosa y su equipo, EL DÍA no ha afirmado categóricamente que el supuesto poder sea auténtico, aunque lo dejan caer a las claras. Quiero pensar que Gary Baldi no ha sido tan imbécil como para desoír a sus abogados, pues es bien consciente de sus escasas probabilidades de éxito frente a la Justicia, y ha preferido andarse por lo sibilino: si fuese cierto que..., el documento tiene visos de... y términos semejantes, en su más puro estilo de tirar el tolmo para luego esconder la mano y silbar mirando al éter, como un colegial con carita de yonofuí.

Paulino Rivero, ciertamente, no va a quedarse cruzado de brazos, pues callarse equivaldría a admitir la veracidad de las acusaciones vertidas contra su esposa y su hermana y, de rebote, contra él mismo. Pero más allá de las amenazas hechas públicas en el sentido de las acciones legales que dice que emprenderá, no creo que esto llegue demasiado lejos. Afirman los de Canarias Ahora que todos en el mundillo periodístico conocían el presunto poder de marras, pues había sido publicado hacía tiempo, pero que nadie se había atrevido a hacerse eco de la noticia por la imposibilidad de contrastar su veracidad y, por tanto, por el riesgo de exponerse a las acciones legales que de ello se derivasen. Ese mismo riesgo existía ya para los señores de Kanarileaks, quienes sí se atrevieron a publicarlo, aunque de forma anónima y llamando a los internautas para que les ayudasen, precisamente, a contrastarlo. Por tanto no es un problema de publicidad, a mi modo ver, sino de difusión: no da lo mismo que lo divulguen unos perfectos desconocidos (ahora ya no tanto gracias a este follón) que lo haga con pelos y señales el periódico de mayor tirada (pese a todo) de las islas.

Pero hay más. El mismo Paulino afirma que no va a ceder al chantaje de nadie. Y dice bien, porque de eso precisamente se trata: como me hiciste la gran puñeta con lo de las emisoras, ahora voy por a ti con lo de México y ándele, grandísimo chingado, que ahorita mismo le voy a dar en la madre, nomás. ¡Híjole! Este es poco más o menos el resumen de lo ocurrido a los ojos de cualquiera que haya seguido el culebrón. Cree el gran prócer ser sacerdote del dios Quetzalcóatl, pero puede acabar siendo víctima de su exceso. Pues de veras no me importaría ver los roles a la inversa, con Gary Baldi en el ara de los sacrificios y Paulino emplumado y con el cuchillo de obsidiana en mano, en lo que debería ser el escarmiento que las maneras de hacer y escribir de este buen señor llevan mereciendo desde hace tiempo. Pero como ya digo, dudo mucho que el dios Tláloc vierta su furia sobre nuestro megalómano Pater Canariarum.

Claro que... ¿y si me equivoco? Entonces ya puede rezarle Gary Baldi al Jesús del Gran Poder... notarial.

domingo, 19 de junio de 2011

Estafa dominguera

Esparábamos con gran interés lo que Gary Baldi y sus secuaces tuviesen a bien revelarnos hoy acerca de las presuntas razones por las cuales Paulino Rivero, otrora gran patriota encubierto de la causa guanchófona, no debía ser investido de nuevo como máximo mandatario del ejecutivo regional. Pero, como suele ocurrir en estos casos, el gozo en un pozo. Muchopoko Pokachicha, o sea. Que no: que de gran estallido social, de gran bombazo a lo King Africa, nada.

Expliquémonos: el gran editorial en el que el periódico azul iba a descubrir las jugosas revelaciones acerca del candidato a presidente se ha quedado en meros fuegos de artificio. Y no por falta de sacar a la palestra asuntos serios, sino por falta de novedad y vampirismo periodístico. Nada nuevo bajo el sol, en todo caso mayor difusión a lo que ya sabíamos: un documento publicado recientemente en la web Kanarileaks. Para ser más exactos, un poder notarial en virtud del cual la actual esposa del presidente en funciones, su hermana y dos personas más habrían fundado una sociedad mercantil en México por valor de 350 millones de pesos mexicanos. Eso habría ocurrido allá por el año 1997, y es ahora cuando Gary Baldi decide darle tono debidamente amplificado. El propio Rivero ha declarado hoy mismo que dicho documento es una falsificación, y exige de la Fiscalía General la oportuna investigación que aclare las cosas, en tanto que anuncia que, por su parte, tomará las medidas legales que estime oportunas en este caso.

Quien quiera puede leer el editorial pinchando aquí. No lo recomiendo más que en aras de saciar la curiosidad, que fue precisamente la razón que movió a un servidor a hacerlo. Descubrirá, una vez más, cómo pueden meterse en la misma batidora, además de los ingredientes mencionados, a Franco (generalísimo de España por la gracia de Dios), la independencia de las islas, Cubillo, los participantes del 15-M, el Partido Popular y la ley electoral de las islas en un potaje de difícil elaboración y más difícil digestión. Y todo ello sin el más leve asomo de sonrojo, como por otra parte es habitual. Pero del individuo en cuestión no podíamos esperar otra cosa.

En definitiva: lo de Kanarileaks no es nuevo, simplemente el periódico azul y su gran jefazo se han echado al monte una vez más y han decidido aplicar la táctica del ventilador, entendido como instrumento difusor de copromateria periodística. De mierda, o sea. Efectivamente, si el documento es auténtico el presidente del gobierno está obligado a dar explicaciones... como también deberían darlas el propio Gary Baldi y sus pandilleros. Si conocían estos datos, ¿por qué los hacen públicos ahora? ¿Por qué (oh, casualidad) lo hacen apeneas dos semanas después de que se hayan dado a conocer las adjudicaciones previas de emisoras de FM en las islas con grave perjuicio a importantes grupos de comunicación, entre ellos Radio El Día? ¿Por qué se lo han callado durante meses en los que no dudaban de halagar con capas saturadas de azúcar la figura del político tinerfeño? La palabra vendetta, en mi opinión, se sugiere por sí sola. Así como el hecho de que, al acusar ahora a Paulino Rivero, se ponen en evidencia a sí mismos.

Y no se pierda nadie la guinda del pastel: el famoso editorial no se dio a conocer en la edición digital del periódico azul hasta pasado el mediodía del domingo. Así que ya tendríamos una razón más para explicarnos la actitud del gran patriarca (más bien padrino) nivariense: sacar dinero a costa de la ingenuidad de sus lectores, ahora que las cosas no le van precisamente bien en lo económico, como a tantos hijos de vecino.

En resumidas cuentas: nada-de-nada-de-nada. Sólo se ha dado difusión de algo ya publicado por otros, amén de repetir las habituales consignas con las que el editor nos martiriza un día y otro y que nadie, salvo él y cuatro alunados, se pueden creer. No tendré a Paulino Rivero por un santo, claro que no, pero puestos a decidir quién tiene los cuernos más grandes, el tridente más puntiagudo, la cola más larga y la leche más agria, pocas dudas me caben.

viernes, 10 de junio de 2011

Ande yo caliente...

Escribía ayer el mencey cabreado, arañando el suelo con la pezuña y agachando aviesamente la testuz:

Y a este respecto, nos acusa un chulón capicúa [Carlos Sosa, director de Canarias Ahora, aclaro] de arremeter contra el señor Rivero por una pataleta al haber sido perjudicados en el reparto de las frecuencias de radio. Hemos sido perjudicados, pero ya reclamaremos donde debemos hacerlo. Nuestras críticas al candidato a presidente son porque ha empobrecido a estas Islas; porque su indolencia frente a Zapatero (...) ha traído el hambre a unas islas que antes eran afortunadas; ha conseguido que la juventud deba emigrar como lo hicieron sus antepasados porque aquí no tiene trabajo. Por eso volvemos a decirle a don Paulino que se marche para España.

Y escribe hoy, no recuperado aún del shock:

No contentos todos ellos con lo que han hecho padecer al pueblo canario (...) , a pocos días de que se consume el atropello democrático de que el actual presidente en funciones vuelva a ser investido como presidente con plenas funciones, han cometido el señor Rivero y sus adláteres un atropello aún mayor, más inconcebible, más indignante: negar unas frecuencias radioeléctricas para que siga emitiendo la emisora de radio del más importante grupo de comunicación de Canarias; en realidad, del único grupo de comunicación que existe, como tal, en el Archipiélago. No le importa al señor Rivero y a sus nacionalistas de pacotilla que una veintena de personas pierdan su puesto de trabajo, mientras él, y el hijito del papá político, y el otro iletrado que asesora de todo aunque no tiene ni idea de nada, les conceden frecuencias a empresas peninsulares que no han creado ni un solo puesto de trabajo en Canarias. Qué cínicos son cuando dicen que quieren dar preferencia a los canarios para acceder a los puestos de trabajo que se generen en las Islas. Por eso decimos que este hombre no puede ser presidente del Gobierno regional.

¿Hay o no hay pataleta?