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martes, 5 de noviembre de 2013

El espíritu de la contradicción

Leer los disparates de nuestro líder espiritual e intérprete de la voz ultraterrena de Achamán, Secundino Delgado y Antonio Cubillo es un ejercicio que requiere paciencia y templanza a partes iguales. Sólo me inquieta que pueda haber gente de bien que termine creyéndose las estúpidas diatribas del gran jefazo del observador popular nivariense, que no es poco. En fin, hoy mostramos un ejemplo más de la soberana estulticia que rige la retorcida sesera del gran apóstol. Así abre su editorial:

El colonialismo y sus secuaces políticos en Canarias, como lo son Paulino Rivero y su esposa española, están dando los últimos coletazos. Los españoles saben que se tienen que ir de Canarias. Si hasta ahora han conseguido mantenerse en las Islas es por el aplatanamiento secular de los canarios.

Y así lo cierra:

Al final, estamos convencidos de ello, tendrán que ser los organismos internacionales los que intervengan para que España deje de cometer tantos abusos y cumpla lo que sus gobiernos han firmado.

¿No estaba el colonialismo en los estertores?

 

martes, 23 de julio de 2013

Cochinas mentiras

Gary Baldi ha retomado su versión más cubillista, para volver a machacar las conciencias ajenas con la matraquilla independentista y bla, bla, bla. Quizá se ha dado cuenta al fin de que insistir tan obsesivamente sobre la figura de Paulino Rivero termina por ser contraproducente, pues no sólo hastía a la mayoría de sus sufridos lectores, sino que la erosión que pretende ejercer resulta ser mucho menor que la deseada. En el editorial de hoy, quién sabe si inspirado por la voz en el oído de Secundino Delgado o por el espíritu del ínclito fundador del MPAIAC, el octogenario profeta se marca una de sus interpretaciones tan peculiares de la Historia, fruto (suponemos) de su amplísimo conocimiento:

El trato que están recibiendo estas Islas no es propio de un país civilizado y mucho menos de una nación que pretende ser europea. Bélgica, que tiene nuevo monarca, Portugal, Inglaterra -que estudia concederle la libertad a Escocia- han sabido darle un trato justo a sus colonias, pero España sigue esquilmando a nuestro Archipiélago seis siglos después de que se produjese una conquista violenta y genocida. (...) sin la esclavitud colonial y libres igualmente de la tiranía política de Rivero y sus compinches, Canarias sería uno de los países más ricos del mundo. Esta es una verdad como un templo aunque muchos canarios siguen sin creérsela porque los españoles los han narcotizado. Durante siglos le han hecho creer a este pueblo, de naturaleza laboriosa y emprendedora -como lo ha demostrado allí donde han tenido que emigrar sus hijos-, que no podría vivir sin la tutela de España. Mentira cochina.

A lo largo del último siglo y medio, Bélgica ha manejado el Congo, especialmente durante el reinado de Leopoldo II, casi como una finca colonial, cometiendo toda suerte de expolios, tropelías y asesinatos en masa sobre la indefensa población local (las víctimas se estiman en millones) y sus recursos, inicialmente caucho y marfil, luego uranio y hoy estaño, maderas nobles, coltán y diamantes. Joseph Conrad dejó vivo testimonio de ello en su celebérrima obra El corazón de las tinieblas. Bélgica nunca ha sido ajena a la desgraciada historia de este país, que tuvo en Patrice Lumumba al único dirigente digno de ese nombre, asesinado por ingrato a los ojos de la antigua madre patria y de Estados Unidos. Los demás, empezando por el infame Mobutu Sese Seko, no han sido más que títeres impuestos por Bruselas y/o Washington, sátrapas sin escrúpulos bajo los cuales este riquísimo y extenso país vive en la más acuciante necesidad.

Nuestro vecino Portugal se vio forzado a liberar a sus antiguas colonias, primero desde fuera (sangrientas guerras en Angola y Mozambique, sobre todo, así como su expulsión más o menos forzada de Goa, Timor y otras posesiones y enclaves), y al fin desde dentro, tras el triunfo de la Revolución de los Claveles, que puso fin a la dictadura salazarista. La historia de estos países tampoco ha estado exenta de guerras, hambre y sufrimiento, en la que la ingerencia de terceros países ha estado siempre presente.

De los tres casos que menciona Gary Baldi, el británico se acerca más a la verdad, siquiera por aquello de que los hijos de la Pérfida Albión generalmente prefirieron un buen acuerdo al conflicto abierto, inventándose la Commonwealth para que no faltase el buen rollito con las antiguas posesiones del imperio. Incluso con aquellos contra quienes hubo guerras sangrientas, existe hoy muy buen entendimiento, y ahí están los Estados Unidos de Norteamérica para confirmarlo. Pero no es cierto que el gobierno de Su Majestad esté planteándose conceder la libertad a los escoceses; tan sólo existe un compromiso pata celebrar un referéndum en aquél reino sobre su posible independencia del Reino Unido, nada más. Algo que el gran apóstol no admitiría para estas islas, so pretexto (Cubillo dixit) de que ya estábamos autodeterminados desde tiempos de los aborígenes. Con un par.

Estas son las verdades que usted oculta o disfraza, abuelo. Verdades fácilmente contrastables en libros y fuentes históricas, y no los cuentos que usted predica desde su púlpito, sus cochinas mentiras, con las que pretende narcotizar a los ingenuos que estén dispuestos a creérselas. Que Achamán le perdone.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Un camino, dos lecturas

Como ya sabemos todos, Gary Baldi ha abrazado desde hace unos años la causa de la independencia de las islas, con la misma pasión antes mostrada hacia el Caudillo (de hecho, ese dichoso tic le juega aún malas pasadas de vez en cuando), una idea hasta entontes sólo defendida por Cubillo y unos cuantos más. Los argumentos que justificarían dicha postura incluyen la lejanía geográfica, la conquista castellana y la suerte de los ancestros aborígenes, las ansias expansionistas de Marruecos (sugerido luego como socio), el supuesto expolio económico de la administración central, los reveses judiciales y, más recientemente, nuestra irrenunciable idiosincrasia africana, antaño ignorada, cuando no criticada y repudiada. Las alusiones a la hacienda española y su rapiña de los recursos económicos canarios ya han sido rebatidas por Francisco Pomares, colaborador habitual del Diario de Avisos. Este mismo periodista sirve hoy de contraste ante la paranoia del ilustre editorialista del observador popular nivariense. Así dice hoy nuestro prócer:

(...) el canario, una vez liberado de la maligna influencia de su amo colonial, desarrolla sus capacidades como persona, que son muchas. Lo que nos aplatana es la influencia española. Los godos nos han hecho creer que somos inferiores como individuos y como pueblo. Esa ha sido la estrategia de los españoles para someternos a su dominación durante seis siglos. Esa y el miedo, porque también nos han tenido atemorizados. (...) La independencia es el camino. Es la única solución para la mayoría de los problemas que hoy nos aquejan, y que se deben en gran medida a la aplicación en estas Islas de unas leyes continentales, cuando no claramente coloniales, que no nos sirven.

Y así dice Pomares en el periódico antes citado:

La chulería de nuestros políticos cuando hablan de más autogobierno oculta el fracaso de un modelo completamente subvencionado y mantenido desde fuera. Más autogobierno -si no nos lo paga España- sería reducir el peso de lo público en Canarias a menos de la mitad. Y eso significa la mitad de escuelas, la mitad de hospitales, la mitad de cobertura para el desempleo, la mitad de dinero para pensiones. Eso sí, a cambio tendríamos un ejército propio, una moneda propia y una justicia propia, que dependerían del Gobierno local como ahora depende la guanchancha. Podríamos uniformar volcánicamente a nuestros militares, devaluar la moneda tantas veces como quisiéramos e indultar a todos nuestros golfos, sin tener que pedirle permiso a nadie. Pero ese es el sueño de Pepe Rodríguez, no el mío.

Se puede decir más alto, pero no más claro. Eso sí: con certeza, la alusión al mencey constituirá sin duda una blasfemia que encontrará respuesta en la avenida de Buenos Aires (un decir). Al tiempo.


lunes, 8 de octubre de 2012

Contraste económico

Entre la colección de mantras del diario más dicharachero de la avenida de Buenos Aíres, destaca en particular el que reza algo así como: España roba nuestros recursos, imprescindible para poder justificar éste otro: sin España viviríamos como reyes. No sé ustedes, pero yo hace tiempo que adquirí la, según creo, saludable costumbre de no creer a pies juntillas lo que dice un solo medio de comunicación (y si es EL DÍA, ni te cuento). Y mira por dónde, hoy se puede contrastar lo que, sobre riquezas y dineros, dicen dos medios: el de siempre, por boca de no se sabe quién, y el Diario de Avisos, por boca de su colaborador Francisco Pomares (por cierto, una más entre las bestias negras de Gary Baldi). Ahí va el primero:

Si Canarias fuese una nación soberana no tendría necesidad de pedir un rescate a España. Si nuestros recursos se quedaran aquí en vez de ir a las arcas de la Hacienda española, tendríamos suficiente dinero para pagar nuestras facturas. Como bien ha señalado José Luis Concepción, líder del Movimiento Patriótico Canario, en el año 2011 España obtuvo de Canarias un beneficio de 465 millones de euros mediante el IRPF, teniendo en cuenta que en las Islas había en ese momento 300.000 parados por culpa del colonialismo y de Paulino Rivero, político necio que nos ha llevado a la ruina. De acuerdo con estos datos, cabe suponer que en 2007, cuando no había comenzado la crisis, los beneficios obtenidos por los españoles de su "finca canaria" fueron superiores a los 1.500 millones de euros. Lo mismo sucede con la recaudación de otros impuestos, pese a que un tercio de éstos no son declarados en las Islas sino en los lugares donde tienen su sede social las empresas que comercian con Canarias o prestan servicios en el Archipiélago. A partir de estos datos, solo con una estimación moderada cabe suponer que el Gobierno español se lleva unos 6.000 millones de euros anuales de Canarias. Frente a esta cantidad, el rescate de 756 millones de euros solicitado por el Gobierno políticamente inepto del políticamente estúpido Paulino Rivero no es sino una migaja.

Y aquí, el segundo:

Con Canarias instalada en la peor recesión que se recuerde, con los datos económicos y sociales de las islas por debajo de todas las regiones españolas, con Canarias solicitando ser rescatada, después de ingresar en la Tesorería del Estado menos de la mitad de lo que le viene de vuelta (el 40% frente al 86% de lo que paga y recibe per capita cada españolito de a pie en 2011), este discurso de “o más nacionalismo o más nacionalismo” suena como el estribillo de una de esas canciones que cantan los soldados o los estudiantes cuando están borrachos. (...) La nuestra no es por desgracia -como ocurre con Cataluña o con Balerares- una región que aporte más dinero del que recibe. Recibimos del Tesoro Público más del doble de lo que aportamos, y aún así la media es menor de lo que recibe cada ciudadano español. ¿Y saben por qué? No porque nuestra economía regional sea el 40% de la media española, como indica nuestra paupérrima recaudación. Más bien porque aquí hay más economía sumergida, más fraude, más subempleo y más enriquecimiento camuflado que en ningún otro sitio.

Que cada cual se quede con el análisis que más le guste. Yo lo tengo claro, claro, claro.

domingo, 22 de julio de 2012

Compendio de virtudes

Pocas veces como hasta ahora había plasmado Gary Baldi su ideario al completo en un editorial. Lo publicado hoy resume con evidente claridad los postulados que constituyen la infame línea editorial del observador popular de la avenida de Buenos Aires. Destacamos los siguientes ejemplos:
  • Es absurdo decir o simplemente pensar que somos españoles porque el canario destaca por su acento apenas abre la boca en la Península. Somos bien tratados y bien atendidos, como decíamos en uno de nuestros comentarios esta misma semana, pero solo por la curiosidad que despertamos entre los españoles al ver a un negrito blanco. [Obvia xenofobia]
  • Que no olviden los canarios españolistas y los amantes de la españolidad que los aborígenes resistieron durante casi cien años -casi un siglo de lucha- el embate de los criminales conquistadores, a pesar de que sus armas eran rudimentarias en comparación con el acero, los caballos y la pólvora que poseían los invasores. Estaban casi indefensos en cuanto a armamento porque eran un pueblo pacífico, pero no escatimaron valor en las batallas para defender su libertad como lo demuestra ese largo período de resistencia. [Mentira. No todas las islas fueron conquistadas por la fuerza. Incluso en Tenerife hubo un bando de guerra -los que se combatieron a los castellanos- y otro de paz -los que no intervinieron- sin contar con que contingentes gomeros y guanartemes colaboraron en la conquista de Tenerife].
  • Predicamos el pacifismo. El pacifismo de Gandhi, de Luther King y de tantos y tantos líderes mundiales que han destacado en la historia de la humanidad por la renuncia absoluta a la violencia ... [Otro embuste, y de los gordos. Cabe recordar los llamamientos a la sublevación popular o, los más recientes, y despreciables, para depositar a la señora de Paulino Rivero en un cubo de basura. Gandhi y Luther King no podrían sentir otra cosa que compasión].
  • A muchos españolistas, españolistos, amantes de la españolidad y canarios traidores a su tierra y a su gente no les gusta que expresemos estas verdades. Por eso nos acosan. Por eso nos denuncian y nos llevan ante los tribunales. [De nuevo, Pinocho fue a pescar. Si vas a los tribunales es por insultar al prójimo y publicar falsedades].
  • En esta campaña contra nuestra línea editorial participan algunos periodistas hediondos; hombres y mujeres sucios de alma y apestosos de cuerpo. Nos acusan de racistas y xenófobos. [Recadito para los colegas de profesión, siempre queridos y respetados].
  • Qué infamia, cuando desde niños pedíamos para el Domund, para ayudar a los negritos y para los hermanos en Dios. Lo que no podíamos consentir era que, por falta de competencia política y por políticas absurdas, Canarias se llenase de personas foráneas no solo mediante las pateras, sino también por puertos y aeropuertos. [De nuevo, tufillo racista y xenófobo, más obvio si se recuerdan las palabras escritas en su día contra los inmigrantes de Latinoamérica y Africa, que no contra los europeos].
  • Estábamos mejor, por ejemplo, con los puertos francos. Lo señalaba nuestro colaborador Pablo Zurita en su artículo del pasado jueves, publicado en EL DÍA (...) [La nostálgica pasión de siempre por lo pretérito, así como la endogamia galopante].
  • Hay que volver al pasado, aunque sea temporalmente, para avanzar hacia el futuro y echar al español invasor y también a los esclavistas del presente, que son Paulino Rivero y su esposa; la aciaga pareja rumana que gobierna despóticamente estas Islas. Volver al pasado, sí; volver a lo que éramos hasta hace unos días. Hasta que llegó Paulino. [No podía faltar la mención honoris causa para quien dejó a Gary Baldi sin emisora de FM].
Claro que se echan algunos detalles más en falta, como los vivasFranco, las succiones al Ejército, el odio recalcitrante a Gran Canaria (con perdón) y a los socialistas perversos, el peligro inminente de invasión y anexión marroquí, o alusiones más directas a esa justicia parcial que tanto les persigue por ser güenos guanches, amén de alguna majadería más, pero no se puede tener todo en esta vida. Yo creo que, como muestra, no está pero que nada mal.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Mentiras para niños chicos

Conste que cuando hablo de niños chicos lo digo tanto en sentido literal como mental, pues sólo quien ostente ingenuidad parvularia podrá tragarse una memez como ésta, escrita hoy en ya-sabemos-dónde:

Hoy queremos hablar de lo mal que les va, asimismo, a muchas empresas. Decenas de miles de canarios han perdido su puesto de trabajo. Nos horroriza pensar cuántos más lo van a perder en los próximos meses. El desaliento es general. El consumo no despega. Cada vez son más los comercios que deben cerrar sus puertas, con el consiguiente aumento del desempleo y la merma de ingresos en las arcas públicas porque una empresa que desaparece deja de pagar impuestos. ¿Por qué está ocurriendo esto en unas Islas, no nos cansamos de repetirlo, que antes eran afortunadas? Por dos motivos: el primero, un Gobierno regional formado por ineptos políticos presididos por el más necio -políticamente hablando- de todos ellos. El segundo motivo es nuestra falta de libertad. Estamos colonizados por la "Península" de Europa y por la propia Europa.

A ver si lo entiendo, imbécil (periodístico, por supuesto): ¿de verdad que tú y tu coro de artistas de opereta pretenden hacernos creer que con otro gobierno regional la situación no sólo sería distinta, sino mejor? ¿Estás seguro de que la crisis y sus consecuencias desaparecerían en un archipiélago independiente? ¿Te refieres a la Hacienda colonial cuando hablas de arcas públicas? ¿O tan sólo a la agencia tributaria de tu querido Javier González Ortiz? ¿No te suenan de nada expresiones como Prima de riesgo, Crisis inmobiliaria, Crisis financiera o Ajustes presupuestarios (más conocidos como "recortes")? ¿Sabes quién ha promovido en las islas todo este pifostio que estamos padeciendo? Te daré una pista: no ha sido Paulino, al menos no directamente. Mira, si te atreves, a otro lado y fíjate en ese partido de la gaviota; sí, los azules, esos a los que no osas criticar. Mira a tu admirado Soria, al que succionas con tanto regusto -periodísticamente hablando, que conste, en la parcela personal no entraré jamás- siempre que puedes, pese a ser canarión y estatista. Claro, porque va a rendirte la debida pleitesía, qué grande él, no como otros. Fíjate en su madrina alemana, esa señora bajita y regordeta con cara de doña que va al mercado los domingos, y que nos tiene agarrados por ese sitio que tanto te cuelga (la gravedad es persistente, como bien sabes). Mira cómo no te atreves a criticar a los que han parido el modelo económico basado en Lorenzo + Ladrillo que tanto nos lastra, según el BBVA, y que tanto aplaudías a rabiar (ya de paso, ¿no te da vergüenza apoyarte en informes de bancos coloniales de la metrópoli?). Mira, si te atreves, a quienes adulas hasta la baba ¿Por qué no dices nada de ellos? ¿Tal vez porque te llenan el pesebre a diario para que tú puedas seguir afrentando impunemente inteligencias ajenas? ¿Para que puedas seguir mintiendo?

De verdad, lo mejor que podrían hacer tú, el Toño, el Andresito el Richi y el Moncho (ése de tan ignominioso apellido para la memoria de los masacrados guanches) es montarse un mariachi y dejar a las gentes bienpensantes en paz. Menos mal que, a fuerza de apreturas, el personal se está interesando cada vez más en comprender de verdad lo que pasa. Y eso, amigo, te deja donde mereces: a los pies de los cuadrúpedos.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Vuelta a la xenofobia

Una de las maniobras más características de la caterva nacionalista es reclamar algo así como la pureza de sangre que antaño ostentaban orgullosos quienes aspiraban a dignidad o hidalguía en la vieja monarquía hispánica (es decir, la ausencia de ancestros moros o judíos). Sólo de este modo entienden algunos que es posible reclamar una identidad propia y diferenciada que, a su vez, sirve al propósito irrenunciable de la soberanía. Ahora bien, al entrar en este terreno pantanoso de sustrato movedizo, porque quien no tiene pasado real simplemente se lo inventa y ahí queda eso, se corre el riesgo evidente de incurrir en la xenofobia que, llevada al extremo, ha servido de excusa para las más atroces barbaridades jamás cometidas contra los propios congéneres. Así nacieron los pogromos de judíos, antesala del masivo exterminio que presenció el siglo pasado, así los enloquecidos hutus y tutsis se liaron a machetazos unos contra otros, o así hallaron justificación los milicianos serbios para violar y torturar a las desdichadas mujeres bosniomusulmanas que caían en sus garras. Entre otros muchos casos y ejemplos.

Por eso mismo me parece sencillamente espeluznante el párrafo que Ramón Moreno Castilla, uno de los más señalados pandileros al servicio del padresito Gary Baldi ha escrito en El Día y que su solícito benefactor, por su parte, cita en el comentario de hoy, haciendo gala de la habitual endogamia que caracteriza al periódico azul: cuando falta la inspiración (algo por demás bastante frecuente), nada mejor que comentar lo que escriben tus protegidos. No sé ustedes, a mí me puso los pelos de punta. Lean:

En otro de sus artículos, (...) Ramón Moreno desenmascara las maniobras centralistas del Gobierno español. "No se olvide -señala nuestro colaborador-, porque en esta tierra la memoria histórica es muy frágil, que en la descentralización española con el llamado proceso autonómico se nos metió de cabeza por el Artículo 149 de la Constitución española de 1978 y la correspondiente LOTRACA (Ley Orgánica de Transferencias Canarias), dado el pánico que le entró al Gobierno de UCD (...). Recuérdese que por esa época las Islas estaban en plena efervescencia independentista ante las alocuciones de La Voz de Canarias Libre desde Radio Argel, que dio lugar al execrable acto de terrorismo de Estado contra Cubillo, con las secuelas y los resultados de todos conocidos. Con el problema añadido de que las famosas transferencias de la infernal LOTRACA venían repletas de personal, pero sin ninguna asignación presupuestaria. O sea, España nos inundó de funcionarios godos que han hecho y siguen haciendo el papel de colonos, y ¡ni un duro! Y ese fue uno de los episodios más canallescos de nuestro periodo colonial, ya que, a partir de ahí, fue aumentando paulatinamente la población del Archipiélago, lo que ha significado una carga demográfica sobre el territorio absolutamente imposible de soportar. Y así hasta hoy en día, en que España nos ha metido un auténtico lumpen de españoles y europeos en general, así como un enorme contingente de indígenas sudamericanos, magrebíes, etcétera, y, en definitiva, un sinfín de nacionalidades que han ido diluyendo progresivamente las señas de identidad del pueblo canario, que es a fin de cuentas de lo que se trataba.

No soy experto en leyes, pero opino sinceramente que los fiscales deberían indagar si estas afirmaciones traspasan la barrera del delito. Ni más ni menos.

lunes, 19 de marzo de 2012

Sin bola de cristal

Es más fácil leer algunas mentes que un libro de lengua para párvulos (palabra, por cierto, sinónima de ingenuo). Concluía mis reflexiones de ayer anotando que la reciente (y, añado yo, falsa y patética) explosión de Paulino Rivero sobre la autorización a las prospecciones petrolíferas en las costas de las islas orientales iba a darle renovados bríos a Gary Baldi y sus amanuenses para cascarle duro y parejo. Pues dicho y hecho. Lean:
  • Seguimos sin salir de nuestro asombro ante la osadía de Paulino Rivero -el atrevimiento es hijo de la ignorancia- al rasgarse las vestiduras porque acaba de enterarse de que somos una colonia. ¿Es que no lo somos desde hace casi seis siglos, cuando se produjo la conquista genocida sufrida por nuestros antepasados? ¿Dónde vive usted, don Paulino, en El Sauzal o en África?
  • Porque no somos ni españoles, ni europeos -aunque a usted le guste presumir de que es un europeo ultraperiférico-, los peninsulares nos tratan como lo que somos: como indígenas y africanos. Con tolerancia y conmiseración, pero como inferiores. Nos tratan de la misma forma que lo han tratado a usted siempre en Madrid, señor Rivero, aunque se presente en la capital de la metrópoli vestido a la europea y no con taparrabos como el nativo de colonia que es. Usted siempre hace el ridículo en Madrid. Acaba de hacerlo al salir en televisión gesticulando como un desquiciado.
  • La negativa tajante de Paulino Rivero es propia de un mago político y un mago, un bruto políticamente hablando no puede presidir el Gobierno de una nación importante como es Canarias.
  • Con esta fanfarronada independentista y de protesta contra el colonialismo intenta este torpe político ocultar sus reiterados fracasos como gobernante, aunque él ni siquiera se merece el calificativo de gobernante. Es una inutilidad política que no puede seguir al frente de los canarios ni un día más porque nos está empobreciendo alarmantemente. Está tratando de disimular su incapacidad política no solo ante los ciudadanos, sino ante su propio partido. Pretende que los suyos no se den cuenta de su ignorancia, su necedad y su estupidez.
Que no, señor presidente: que lo de la colonia tiene copyright. Si quiere usar el término, deberá rendir pleitesía al gran mencey y, de paso, devolverle la licencia de radio que le birló. Si no, pues ya ve a lo que se expone. Conociendo al anciano padrino , habrá más como éste. Seguro.

sábado, 30 de julio de 2011

God save the Fool

A pesar de haber cursado una carrera universitaria de ciencias y tener la inmensa fortuna de poder ejercerla (entiéndase en el estricto terreno laboral), siento profunda debilidad y auténtica pasión por la Historia, con mayúsculas. Una disciplina, como tantas otras de lo que se da en llamar Humanidades, que corre serio peligro de olvido, por la mano de quienes han pergeñado (que no diseñado) los planes de estudio que cursan nuestros adolescentes en la ESO y en bachillerato. Nos recuerda a menudo Arturo Pérez-Reverte que el valor de la historia se resume en una breve sentencia: somos lo que somos porque fuimos lo que fuimos.

Aprender Historia no consiste, por tanto, en memorizar una mera colección de hechos, personajes y fechas, sino en comprender lo que una determinada conjunción de esos factores supuso para nuestros semejantes entonces, así como de las repercusiones que supone hoy para todos nosotros. La Historia es, pues, algo precioso y delicado por el enorme poder que contiene, y por tanto debe ser atendida y entendida, nunca esgrimida o deformada en aras de alguna finalidad, sobre todo política. Esa es una de las razones por las que reniego activamente de cualquier nacionalismo de cualquier signo que en el mundo haya sido o pueda ser. El manual del nacionalista incluye como axioma invariable la prostitución de la historia y sus acontecimientos, con el oscuro y perverso propósito de procurar justificación a sus postulados, siempre tribales, a menudo estridentes y frecuentemente retrógrados. Por eso no puedo evitar que me hierva la sangre cuando algún imbécil (a fool, en inglés) juega a historiador sin más argumentos que el ciego fanatismo o la más evidente y supina memez.

Pues bien, lean este parrafito que se marca Gary Baldi hoy, a propósito de unas declaraciones del general Abad Ripoll pronunciadas en la conmemoración del intento fallido de la Royal Navy británica, al mando de Horacio Nelson, de conquistar esta isla:

Lo mejor para nosotros, indudablemente, hubiese sido caer en manos británicas, porque a estas alturas posiblemente ya seríamos libres. Los ingleses son un pueblo mucho más civilizado que el español; un pueblo que hubiese entendido que este Archipiélago debe ser un país libre y habría obrado en consecuencia. Que no olvide el general Abad un dicho popular: los dos peores errores cometidos en Canarias fueron no haber dejado entrar a Nelson y permitir que saliera Franco. Y "vox populi, vox Dei". El pueblo siempre tiene razón. El pueblo dice esto porque es muy sabio; sabe que con los españoles nunca conseguiremos nada, porque los españoles, los de antes y los de ahora, son rapiñadores, mientras que los ingleses, volvemos a decirlo, son personas cultas y civilizadas.

¿Conque que los ingleses no han sido rapiñadores? ¿Así que habrían entendido a la primera que Canarias es un país libre? Tiene gracia que se hagan semejantes afirmaciones acerca del país que reunió bajo su mando el imperio colonial más extenso que jamás se haya visto: Canadá, la franja este de los Estados Unidos, la India, el Pakistán y Bangla Desh juntos, Australia, y media Africa fueron británicos, sin contar con numerosos archipiélagos y enclaves repartidos por todo el orbe. Naturalmente, y como los hijos de la Gran Bretaña son tan educados, establecieron sus colonias después de haber pedido permiso a las gentes locales, nunca sacando provecho de su primacía naval o de su formidable y disciplinado ejército. Antepusieron siempre el bienestar de los colonizados a sus propios intereses comerciales. Y de rapiñar, nada: un mito. Nadie puede explicarse por qué nombres como Francis Drake, Henry Morgan, Edward Teach (apodado Barbanegra), Walter Rayleigh, Thomas Cavendish, o William Kidd, todos ellos hijos de su Graciosa Majestad (por mencionar sólo algunos), aparezcan como figuras prominentes de la piratería y el corso en docenas de libros. Mala propaganda española, sin duda.

Y en cuanto a la majadería (¡otra más!) de nuestro gran prócer acerca de la comprensión de que hubiesen hecho gala los británicos para reconocernos como país libre, no sólo es una burda y gratuita especulación, sino además cuestionable a la luz de la realidad actual. Si uno repasa la lista de territorios no autónomos que, según la famosa resolución 1514 de Naciones Unidas, deben ser descolonizados, encuentra casos como los de Anguila, Bermudas, las islas Caicos y Turcos, las islas Caimán, las islas Malvinas... uy, perdón, Falklands, Montserrat, Pitcairn, o Santa Helena y, por supuesto, la joya de la corona: Gibraltar. ¿Quién los administra? El Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte y sus educadas y civilizadas gentes. El caso de las Malvinas es muy paradigmático: fueron ocupadas por la fuerza en 1833, al igual que lo fue Gibraltar un siglo antes. Y ahora se hacen valer los derechos de los pobladores, descendientes de los colonos británicos, sobre cualquier reclamación territorial que puedan formular Argentina o España. Typically British.

Que nadie me interprete mal. Esto no es un ejercicio barato de anglofobia. He vivido varios meses entre británicos, he visitado Inglaterra, Gales y Escocia, les he tratado personalmente, hablo su idioma, escucho su música, leo a sus autores, y tengo la fortuna de poder contar con amistades y personas cercanas, británicas, a las que considero buena gente y aprecio de verdad. Entre ellas a un afable profesor de la Universidad de Salford (Manchester) que dio un giro decisivo a mi tesis doctoral mientras estuve allí. Y les considero, en efecto, personas educadas y sensatas, organizadas, disciplinadas, y respetuosas de sus leyes y la sociedad en que viven. Ahora bien, lo que no tolero es que un iluminado juntaletras venga a explicarme (¡qué vox populi ni ocho cuartos!) lo que han sido los británicos en la historia y lo que sería hoy de nosotros si Nelson hubiese mantenido intactos sus dos brazos y hubiera añadido este terruño a la lista de dominios de Su Majestad.

Y como después de todo, albergo la esperanza de que la Divina Providencia le devuelva algún día el entendimiento, vaya para él el saludo que sirve de título a este post. Perdón, a esta entrada.