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martes, 24 de mayo de 2011

La desolación del número primo

Esta vez Gary Baldi ha cumplido, aunque no tenía elección: el asunto era demasiado serio como para escabullirse de puntillas sin haber dicho esta boca es mía, sin entrar, en definitiva, a valorar lo que han supuesto las recientes elecciones a nuestro parlamento autonómico, a nuestros cabildos y ayuntamientos. Como era de esperar, el tono del editorial de hoy martes no hace sino refrendar el ya mostrado ayer, cuando manifestaba ignorar aún los resultados electorales. Cosa poco creíble, entre otras razones, y precisamente, por mantener el tono inalterado.

Los mismos perros y con los mismos collares. Así resume su ilustradísimo lo sucedido en las urnas el pasado domingo, queriendo significar que la situación no ha cambiado sustancialmente más allá del varapalo sufrido por los socialistas (y, en menor medida por Coalición Canaria) y del importante ascenso del Partido Popular. Mismos partidos, mismas personas, mismos intereses, idéntica situación. Y algo de verdad hay en este sencillo análisis pero, si nos tomamos la molestia de examinar los resultados con detalle, encontraremos algunas razones más para explicar la evidente frustración del mencey guanchófono.

La primera: su ídolo personal (nótese la ironía) sigue en la brecha y por su propio pie. Me refiero, cómo no, a Santiago Pérez, auténtico Demonio del Mediodía para Gary Baldi, quien ha obtenido una buena representación en el consistorio lagunero, haciéndole de paso mucha pupa a sus antiguos correligionarios. Doy por cierto que la retirada definitiva del político lagunero ante una posible derrota era un sueño húmedo del jefazo del periódico azul, pero aún tendrá que esperar para que eso suceda. Si sucede, claro. El insigne apóstol ni siquiera alude a ello en su página, pero también estoy seguro de que la figura de Pérez le ha rondado el magín.

Segunda, la entrada de Nueva Canarias en el parlamento regional con tres escaños, nada menos. Así que no son los mismos perros exactamente (su ilustrísimo siempre tan considerado). Román Rodríguez no es novato en la política regional, pero hace cuatro años no estaba en el parlamento, y ahora sí. El dirigente grancanario y su proyecto para una línea de tren en la isla vecina han sido motivo de migrañas en la avenida de Buenos Aires. Y es previsible que ahora lo sean aún más. Otros que se han quedado sin mención honoris causa en el editorial. Lástima.

Tercera, el significativo ascenso de la plataforma ciudadana Alternativa Sí Se Puede en muchos municipios, no sólo en Tenerife (donde además han ganado la alcaldía de Buenavista del Norte con mayoría absoluta, desbancando al feudatario socialista) sino también en Lanzarote y La Gomera. Además, se han convertido en la quinta fuerza política del archipiélago, tras las cuatro siglas parlamentarias. Aciago de veras para el prócer:

Por si fuera poco, en determinado municipio ha entrado un partido cuyos componentes se refugian en una institución muy respetable, como es la Universidad de La Laguna, desde la que atacan a Tenerife, dicen algunos que con dinero canarión. Una formación política que tiene por presidente a alguien de la peor calaña que gratuitamente, y sin venir a cuento, sin conocer a José Rodríguez y sin que José Rodríguez tenga noticias de su existencia, lo ha ofendido con una sarta de insultos delictivos que no caben en el diccionario por groseros e inconcebibles.

Pero todo esto no son sino meros granitos que escuecen en salva sea la parte. Sin duda, la más evidente razón, el gran gatillazo que justifica el descontento de Gary Baldi es el estrepitoso descalabro del Movimiento Patriótico Canario, su apadrinado y, con él, del independentismo en las islas. Alude sutilmente el editorialista a las razones de siempre: inconsciencia, narcosis, manipulaciones... Se lamenta de inmensos atropellos (sic) a la formación política que lidera José Luis Concepción en forma de falta de papeletas en algunas mesas. Pero, reales o ficticios, esos atropellos no bastan para justificar la debacle del MPC. Sus sufragios, apenas 2.728, son poco más que una gota de agua sobre una piedra caliente (0.3% exactamente). El MPC sólo concurría en Tenerife y Lanzarote y al parlamento, sí. Pero, resultados definitivos en mano, comprobamos que otros partidos más, digamos, atípicos, salieron mejor parados, entre ellos el Partido Antitaurino y Contra el Maltrato Animal (2827 votos, 0.31%), el Partido Progresista Majorero (4333 votos sólo en Fuerteventura, 0.48%), Sentido Común en Canarias (4761 votos, 0.52%), y Alternativa Nacionalista Canaria (6481 votos, 0.71%), así como otras formaciones más estándar: Unión Progreso y Democracia, Los Verdes, Izquierda Unida Canaria y la mencionada ASSP. Eso sí: al MPC le cabe el honor de ser el primer partido independentista en votos, por delante del MPUC de la aberradora Deyanira Tabares.

¿Narcosis? ¿Atropellos? ¿Manipulaciones? ¿Inconsciencia? Rotundamente no. La cruda realidad demuestra que el independentismo sigue sin ser creíble, pese a haber contado esta vez con el apoyo firme de un periódico de amplia difusión, suerte negada a otros que, aún así, han superado ampliamente al MPC. Lección de oro: no basta con afirmar que podríamos vivir como reyes, que nadamos en recursos, que España nos roba a mansalva, que somos una vil colonia, y toda la sarta de embustes que Gary Baldi, convertido en Robes Pierre, ha querido injertar en las mentes de sus lectores quienes, muy a su pesar, han demostrado que tienen discernimiento suficiente como para comprar el periódico azul y hacer caso omiso de sus soflamas. Hace falta credibilidad y argumentos sólidos, en vez de postulados estridentes y proclamas incendiarias.

Y la segunda lección de oro debería ser un imponente baño de humildad para el editorialista, quien sin duda creyó tener poder de difusión y convicción suficientes como para impulsar una alternativa política a su gusto. Pues ni una cosa ni la otra. Game over. Repetidas veces ha sacado pecho el ilustradísimo de ser el número uno en Canarias, sin tener en cuenta que el uno es el primero de los números primos. Y Paulo Giordano nos recuerda que, por su condición misma, los números primos están llamados a estar solos. Hoy el número primo de la Avenida de Buenos Aires, además de solo está también desolado. Razones, como hemos visto, no le faltan.

jueves, 10 de marzo de 2011

Olla podrida

¿Sabían que esta es la traducción que se esconde tras el término popurrí? Sí, sí: ese mismo que nos hace evocar una combinación de temas musicales en uno solo y que en lenguaje llano viene a significar, precisamente, mezla. La voz es una adaptación del francés pot pourri que, literalmente, significa olla podrida. Resulta que a nuestro Cagliostro le ha dado por recurrir al popurrí, en este caso de temas con que rellenar hoy su comentario, acaso porque él mismo acaba (a veces) por repetirse hasta la náusea. Y claro, eso cansa hasta a los mártires de la santa causa de la libertad de nuestra oprimida nación. Así que de oca a oca y tiro porque me toca. O algo así. Arrancamos el popurrí con la solidaridad hacia los trabajadores del Hotel Maritim, a punto de cerrar sus puertas:
  • Comprendemos la angustia de los trabajadores, pues en realidad están atravesando por una situación muy similar a la de esta Casa. El hotel Maritim, lo suponemos, no cierra por capricho sino por necesidad. No hay hospedaje. No hay ingresos. Pudiera ser que la administración ha sido mala. No lo sabemos.
Siendo malévolos, podría interpretarse que si la situación del observador popular fuese más boyante, igual ni se acordaban de los trabajadores del hotel norteño, pero dejemos a un lado los malos pensamientos. En cualquier caso, la analogía sería obvia: no hay publicidad, no hay ingresos. Y si el faro nivariense se viese obligado a cerrar (cosa que no deseo, pues ello implicaría el fin de este humilde blog), no sería por capricho o mala gestión, sino por culpa de otros, lo que nos lleva de cabeza al puyazo que el gran matador dirige al presidente del gobierno (de España) y de paso, hacia el periodista Carlos Sosa:
  • Y la causa última de esta crisis es la nefasta política del Gobierno socialista de Zapatero, mal que le pese a determinado chulón capicúa y faltón canarión. Casi nada. Y por qué es capicúa, nos preguntan y lo decimos en baja voz porque es políticamente incorrecto.
Echar la culpa de la crisis a ZP no requiere esfuerzo, es de lo más fácil y socorrido. Otra cosa muy distinta es escribir abiertamente la palabra maricón para referirse al director de Canarias Ahora: ahí se le encoge (presuntamente a duras penas) el escroto al apóstol, supongo. Más tarde, una enriquecedora disgresión sobre el nombre apropiado para el Auditorio de Tenerife:
  • (...) hemos recibido una invitación oficial del Gobierno de Canarias donde se cita al Auditorio como Auditorio Adán Martín de Tenerife. Un nombre que difiere bastante, aunque no lo parezca, de Auditorio de Tenerife Adán Martín. Se está atentando contra Tenerife minusvalorando su imagen. Podríamos admitir, incluso a nuestro pesar, que el Auditorio llevase como apellido el nombre de Adán Martín, pero dejando claro siempre que es el Auditorio de Tenerife.
Vamos, que al final no queda claro si se ha hecho la p... un lío, si ya tenía la p... liada, si alguien le ha liado la p..., si el auditorio recuerda a una p..., o si debería llamarse el p...auditorio. Y por fin, vuelta a las esencias gary-baldianas más puras: el odio al canarión, esta vez en forma de invectivas hacia los indianos del carnaval grancanario, al nombre mismo de la isla del Nublo (fuera el Gran, o sea), y hacia la figura política de Román Rodríguez y su partido:
  • (...) los canarios han vuelto a celebrar una fiesta dentro de su carnaval de pega -un carnaval copiado, de mal gusto y artificial- que no les corresponde. Nos referimos a la fiesta de los indianos, genuina del carnaval de La Palma. Sin embargo, los señores de Las Palmas van y se la apropian sin más (...).
  • ¿Cuándo se va a dejar el nombre como siempre estuvo, es decir, sin falsas y ridículas grandezas? El "gran" no le corresponde al nombre de la tercera isla. Eso ha sido otra apropiación a partir de una equivocación de un par de historiadores ignorantes. El nuevo Parlamento que se constituya después de las elecciones debería quitar el gran porque afrenta a Tenerife y a las otras cinco islas.
  • (...) el nombre completo de ese partido es Nueva Canarias-Nueva Gran Canaria. Es decir, es un partido que, lo repetimos, barre para Las Palmas, que es lo que siempre ha hecho su fundador, incluso desde la época en que era presidente del Gobierno de Canarias.
En este caso, este humilde bloguero opina que la olla no sólo es podrida por la variedad, sino también por el aroma que despide su contenido. Pero hay cosas que no cambiarán en la vida. Eso sí: me inquieta que en este caso no se cumpla aquello de no hay mal que cien años dure, porque a Gary Baldi, justo es reconocerlo, el veneno le sienta bien. Al menos le conserva, o eso parece.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Yo tenía un trenecito...

Hacía bastante tiempo que nuestro gran Clark Kent no se marcaba algún comentario marca del búnker a propósito de los proyectos ferroviarios que nuestro insigne gobierno autonómico prepara acometer en la década que abriremos dentro de un par de meses. Sí: ferroviarios. Líneas de tren, o sea. Hasta donde conoce el abajo firmante, la previsión en Tenerife es de dos líneas, siguiendo el trazado de las autovías que parten desde Santa Cruz hacia el norte y el sur insulares. En Gran Canaria existe también al menos un proyecto de línea ferroviaria, encaminado hacia el sur de la isla por la costa oriental. El gran defensor de la idea del tren en Gran Canaria es, según parece, Román Rodríguez, otrora Consejero de Sanidad y Presidente del gobierno regional para unos, diablo canarión para otro. El infatigable denunciador mayor del archipiélago disiente de las ideas del líder de Nueva Canarias, con la sutileza y claridad que habitualmente le distinguen. Júzguese si no:

  • (...) se trata de dos proyectos imprescindibles (trenes hacia el norte y el sur) para esta Isla por su superficie y configuración demográfica, ya que tiene una población armoniosamente repartida. No es el caso de Las Palmas, cuyos habitantes viven concentrados en la capital (o la capitá, como dicen ellos).
  • Un recorrido de 57 kilómetros con 11 paradas, como el que se pretende construir en la isla de los secarrales y de tierras amarillas y arenosas, impide que un tren alcance la velocidad de crucero. Por si fuera poco, no habrá pasajeros suficientes en los apeaderos debido a esa razón ya mencionada de que la población está aglomerada en torno a la ciudad de Las Palmas. El material ferroviario que se adquiera a precio de oro terminará por oxidarse a la intemperie sin ninguna utilidad.
Es decir, que por el solo hecho del reparto de población en Tenerife, los trenes son necesarios. Lo que Cagliostro omite es el destrozo que las instalaciones supondrán en el paisaje de las islas, sobre todo en el norte de Tenerife, donde cientos de hectáreas de buena y fértil tierra se pèrderán sin remedio. Eso por no mencionar las viviendas afectadas y a las personas que viven en ellas. Como tampoco el hecho, sobradamente conocido por otra parte, de que los problemas de densidad de tráfico no se alivian disponiendo de más infraestructuras. Pero para el führer de la Avenida de Buenos Aires la lógica es simple: si es para Tenerife, burro grande, ande o no ande. Si es para Gran Canaria, ni agua. Y no perdamos detalle: en Tenerife la velocidad del tren será de vértigo, mientras que en Gran Canaria no. Y eso pese a que el trazado del tren en la isla vecina discurriría por una área llana y sin grandes altibajos como indefectiblemente sucedería en Tenerife, al menos en el norte.

Pues yo diría que el despropósito de los trenes, y más aún en el momento que atravesamos, es un soberano disparate, se haga donde se haga. Que en días en que los presupuestos en educación están siendo castigados a todos los niveles (y no es que tengamos un sistema educativo como para sacar pecho, vistos los resultados) se plantee un gasto de esa magnitud me parece una necedad casi obscena. Como el puerto de Granadilla o como el anillo insular (tinerfeño). Las islas , a juicio de los señores de Coalición Canaria sólo están para machacarlas. Y si tienen al perro de Zancho dispuesto a aullar en favor de estas tropelías, ni te cuento. Qué más da que les ladre al más puro estilo Lindo Pulgoso por no pedir la independencia si les apoya sin rodeos en lo sustancial.

Sí, yo seré un falso ecologista, a juicio de Clark. Un enemigo de Tenerife y todo eso. Pero es lo que pienso.

Ah, por cierto: los 3000 millones de euromortadelos para costear el último caprichito de nuestros próceres vienen de las arcas del estado. Desde Madrid, vamos. O de la metrópoli, a juicio de la escasa materia gris del jefazo. Curiosamente, no hay referencias en el comentario acerca de los robos a los que nos someten los viles españoles. Ayer sí las había, claro, galeones de por medio y todo. Pero cuando te aflojan pasta para hacer un trenecito... O dos.

lunes, 27 de septiembre de 2010

¿El mayor galardón de El Día?

Pensaba este humilde bloguero que el título de Enemigo de Tenerife constituía la máxima distinción a la que cualquier persona de bien podía optar; siempre que, claro está, se manifestase en contra de la línea editorial del diario azul y de su Capo Maggiore, condición sine qua non para hacerse acreedor a dicho honor. Pensaba, como ya he dicho, pero mira por dónde, el bueno de Clark Kent siempre es capaz de sorprendernos con una nueva pirueta o número de trapecio al estilo de Pinito del Oro, y así se ha sacado de la manga un nuevo título honorífico con el que obsequiar a quienes apunta y dispara: Enemigo de Canarias. Sin embargo, me asalta una duda: ¿qué tendrá más importancia en la escala de valores de José Rodríguez? ¿Ser enemigo de Tenerife o de Canarias? ¿O será tanto-monta-monta-tanto?

El blanco de las iras de Cagliostro es en este caso Román Rodríguez, antaño presidente del gobierno regional y actualmente líder del partido Nueva Canarias, escindido (como tantos) de Coalición Canaria. Para ser justos, hay una razón para ello: contestar a las críticas vertidas por el político grancanario contraEl Día. Pero la respuesta es más de lo mismo: atropellada, falaz, tópica, contradictoria y de pésimo gusto. Aquí va la selección de perlas:
  • (...) no quisiéramos ocuparnos con tanta frecuencia de Román Rodríguez -un subproducto político de la peor política que se hace en estas Islas.
  • Su última gracia ha sido acusarnos de connivencia con Paulino Rivero.
  • (...) tiene la desfachatez de acusarnos a nosotros, a EL DÍA, al único periódico que lucha sin descanso por la libertad de este Archipiélago, de desunir a los canarios.
  • Y si no existieran políticos tan nefastos como Román Rodríguez, posiblemente ya estaríamos en la fase final de las negociaciones para recuperar la independencia y la libertad que poseían nuestros antepasados antes de la vil invasión española.
  • Por otra parte, yerra de parte a parte Román Rodríguez cuando dice que atacamos a Las Palmas y a sus ciudadanos. ¿Es la crítica un ataque? ¿Lo es decir la verdad, pésele a quien le pese? De hecho, siempre hemos dejado al margen a los ciudadanos de Canaria, que son tan canarios como los tinerfeños, los gomeros, los palmeros, los herreños, los majoreros y los conejeros.
  • El propio Román Rodríguez es el más entusiasta promotor de un tren que supondrá la mayor malversación de fondos que se ha visto jamás en estas Islas. Se lo están diciendo incluso en Las Palmas, pero él sigue adelante porque está convencido de que allí necesitan un ferrocarril estepario.
Pero lo mejor es el final, un párrafo que destila un genuino aroma de vendetta:
  • Hablaremos detalladamente en los próximos días de una señora política que piensa en "chocheces" cuando se refiere a la línea editorial de nuestro periódico. Una persona imprudente que nos agradece de esa forma tan mezquina el que siempre le hayamos abierto las puertas de esta Casa.
Bienvenido al selecto club de los enemigos de Canarias, señor Rodríguez (don Román).