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jueves, 24 de noviembre de 2011

Sobre Coalición Canaria

Parece que un soplo de modestia (de cuya autenticidad habría que dudar por simple higiene) ha entrado por los ventanucos del búnker del periódico azul, allá en la avenida de Buenos Aires. Si ayer el sin par mencey Gary Baldi se arrogaba la paternidad de Coalición Canaria, así como su reciente debacle dominical, cede aparentemente el protagonismo al pueblo. Recula, vamos. Y digo aparentemente porque me resisto a creer en tan radical mudanza en apenas veinticuatro horas, máxime cuando aún retumba el eco de los obuses con los que el prócer ha martilleado a Paulino Rivero y a su partido desde hace meses. ¡Claro que el castigo electoral es cosa de los votantes! La arrogancia consiste en proclamar que han sido pieza clave del fracaso en tanto que representan como nadie la voluntad y la voz del pueblo.

Aprovechando que el Barranco de Santos pasa junto a la Concepción, no ha dejado el octogenario soflamador pasar la oportunidad de lanzar pullazos marca de la casa contra Carlos Sosa y su periódico digital, revolcándose en el fango más sucio y rastrero, al mencionar supuestos y sórdidos episodios en retretes que implicarían al periodista grancanario. Afirman, como de costumbre, que ellos no mencionan jamás nombre alguno, como si tal pretexto infantil sirviese para excusarles, como si los lectores fuesen imbéciles, o como si Internet simplemente no existiera. Veremos qué opinan en los juzgados de Las Palmas (de Gran Canaria) dentro de tres semanas, a ver cómo se le queda al führer su ultraperiferia, tras una buena orgía judicial, junto a presuntos mariconsones. Se admiten apuestas. Pero eso sí, la llamadita Sálvame de Luxe a Mariano, que no falte.

Y aprovechando la circunstancia, yo también aclararé algunos puntos de vista personales sobre la actualidad política y mediática. En efecto, coincido con Gary Baldi en que Paulino Rivero no es un político de talla, asumo como cierta su evidente falta de liderazgo y su carencia de ideas para hacer de estas islas un lugar mejor, más allá del tradicional apego a la economía de ladrillo y asfalto o el Lorenzo que nos calienta a diario, señas de identidad de los llamados nacionalistas canarios desde el principio. Añado que el gobierno regional es, desde luego, responsable directo de las permanentes insuficiencias sanitarias en las islas, así como del subdesarrollo educacional y cultural que nos aqueja (puesto de contundente manifiesto por el último informe PISA). Gracias al desastroso modelo de desarrollo económico que con tanto fervor ha abrazado, Coalición Canaria es también digna corresponsable de la precariedad que aqueja a mucha gente en las islas, supuestamente mitigada gracias a la economía sumergida, pues de otro modo no se explica que una sociedad con el 30% de paro no esté, como mínimo, agitada. Tan sólo parece que la crisis puede persuadirles de acometer nuevos y faraónicos atropellos, léase trenes, porque por desgracia el Puerto de Granadilla va a ser muy difícil de frenar. Un puerto, dicho sea de paso, para cuya construcción no han dudado en pasarse por el arco del triunfo la voluntad de miles de tinerfeños, así como recatalogar las especies protegidas a su modo y conveniencia, en un ejercicio de poder tan descarado como infame, para el que han contado con la complicidad de unos u otros, según conviniese. Como siempre.

Coalición Canaria ha podido, desde luego, pagar en las urnas sus acuerdos con el PSOE, pero hay que recordar que lo suyo ha sido siempre arrimarse al partido gobernante, ofreciéndole apoyo parlamentario a cambio de inversiones. Coalición Canaria, en este sentido, ha sido la meretriz política de este país, acostándose con quien fuese por dinero, algo de lo que ya se mofaba en tiempos el ínclito Xabier Arzalluz cuando afirmaba que para lograr el apoyo de los canarios en el Parlamento bastaba con prometerles un par de carreteras. De la misma forma, han permanecido férreamente anclados a la poltrona regional, a su modo de siempre: pactando con quien hiciese falta. Hoy con el PSOE, ayer con el PP, no importa quien ganase de verdad las elecciones, y siempre sacando vergonzosa tajada del valor desigual de los votos en las islas. De este modo, han terminado por usar Tenerife y Canarias como su finca, su reino de Taifas de timple, chácara y romería, aun salpicados por sonoras y sonrojantes corruptelas, a menudo vinculadas a la construcción, su auténtica alma mater. Y todo ello esgrimiendo casi invariablemente el mismo eslogan electoral: vótanos porque somos de aquí, porque nadie más siente Canarias como nosotros, porque nadie mejor que nosotros te va a representar. No se puede seguir engañando a la gente con esas milongas.

Coalición Canaria es un partido mil leches, que ha amalgamado a personas y personajes de muy diverso credo (confeso, al menos), y carente de cualquier ideología que no fuese el oportunismo, su auténtica vocación. Es cierto que ha habido logros en sus años de gobierno, desde que Manuel Hermoso sorprendiese a propios y extraños propiciando una moción de censura contra un gobierno del que él mismo formaba parte, pero su ejemplo muestra con claridad hasta qué punto es pernicioso el mantenimiento de las mismas siglas (y lo que es peor, de las mismas personas) al frente de las instituciones democráticas.

Ahora bien, es falso de todo punto que Coalición Canaria debiera o debiese obrar en pro de la independencia de las islas, como pretende Gary Baldi, pues es algo que jamás ha prometido. Tal vez porque, a diferencia del patético aullador nivariense y sus acólitos, una buena parte de los dirigentes de CC es plenamente consciente de que la mayoría de los canarios no ve contradicción ni afrenta alguna en su condición de ciudadanos españoles. De las islas, sí. Diferentes y únicos, desde luego, pero españoles e hijos de los españoles, portugueses, franceses, británicos y magrebíes que, junto con los guanches que pervivieron, nos han dado nuestra forma de ser y existir, única entre las gentes de España. También es falso que Paulino Rivero sea el único causante de nuestros males, pues la crisis económica que padecemos nos habría zurrado con o sin él. Quizá de distinto modo, es posible, pero poniendo en la picota a cualquier dirigente político al frente de nuestro ejecutivo regional. No hace mucho, Paulino Rivero y su entorno eran objeto de la más encendida defensa por parte del jefazo. Pero eso se acabó tras el espinoso asunto de las emisoras de FM.

No sé hasta qué punto es necesario un partido como Coalición Canaria, pero si de verdad quiere salir de este atolladero quizá tendría que hacer un amplio y profundo ejercicio de autocrítica (en vez de limitarse al habitual lloriqueo de que el electorado no ha captado su mensaje) y obrar con menos prepotencia y más sentido común. El reto está ahí: macizo, granítico y ciclópeo. A ver cómo lo resuelven, trabajo para ello no les ha de faltar.

martes, 22 de noviembre de 2011

Ventajismo, revanchismo y chulería

El editorial de hoy, a juicio de quien escribe, constituye uno de los ejemplos más diáfanos del periodismo nauseabundo que ostenta el diario azul a través de su pestilente línea pastoral. No solamente se ceba con los resultados adversos cosechados por Coalición Canaria (aun cuando le asista una parte de razón) atribuyéndose la autoría de dicho fracaso electoral sino que, fiel a su estilo, exige la dimisión inmediata de los cargos electos (apuntando directamente a Ana Oramas), antes incluso de que tomen posesión de su escaño, como ocurrió hace unos meses con Paulino Rivero. Al mismo tiempo, y una vez más, nos muestra su múltiple vara de medir: los pactos CC - PSC tras las últimas elecciones son poco menos que un crimen de lesa democracia, no así los que suscribió cuatro antes CC con el PP, en perjuicio del PSC que las ganó, de la mano de Juan F. López Aguilar. En el fondo de todo sigue coleando, cual pejeverde atrapado en un charco, el asunto de las emisoras de FM, la espinita que Gary Baldi tiene clavada en salva sea la parte. Y por supuesto, no ha de faltar el habitual clamor por la independencia bananera, así como (¡pásmense!) una súplica al colonialista metropolitano Rajoy que le eche una manita con la Justicia (sí, sí, como lo oyen). Sin duda, un enfermo mental tendría mayor coherencia en su discurso y las ideas mucho más claras:
  • Hoy, a la vista de los resultados de las elecciones celebradas el pasado domingo, podemos decir que los falsos nacionalistas han desaparecido del mapa político de Canarias.
  • Ricardo Melchior (...) pactó con los socialistas, al igual que lo hicieron Bermúdez en Santa Cruz y Clavijo en La Laguna. Las tres principales instituciones de Tenerife controladas por el PSOE (...). Unos pactos que fueron toda una canallada contra Tenerife y contra la lógica democrática.
  • Por eso se imponen de inmediato dos dimisiones: la de Ana Oramas y la del torpe Rivero. Este hombre tiene que salir hoy mismo del búnker de la Presidencia del Gobierno. Después de lo sucedido en las urnas es una indecencia política que siga al frente de los canarios. Paulino Rivero, la quícara Oramas, el niñito Ríos, el otro niñito González Ortiz y hasta el presidente Melchior (...). El batacazo de CC es digno de pasar a la historia de las elecciones como uno de los más claros ejemplos del castigo que el pueblo es capaz de dar a un partido político cuando traiciona sus intereses.
  • Sin ánimo de venganza ni de reírnos de la desgracia ajena (...) nos preguntamos de qué les ha servido ponerse en manos de otro periódico (...). No les ha servido de nada porque ha sido EL DÍA, y no ningún otro medio de comunicación, quien hizo a los nacionalistas y también quien los ha deshecho al comprobar la felonía política que han cometido con el pueblo.
  • También a nosotros nos han desengañado y traicionado, pese a que siempre tuvieron abiertas las puertas de esta casa, hasta el extremo inconcebible de quitarnos una emisora de radio para dársela a un chulón capicúa y mariconsón, cuyos servicios tampoco les han servido para evitar el hundimiento.
  • Por muchos favores que traten de comprar, de nada les vale pues gracias a EL DÍA, gracias a su línea editorial, el pueblo sabe hoy que estos nacionalistas (...) son incompetentes, déspotas, necios y torpes.
  • Tanto CC como el PSOE, pero sobre todo CC, han perdido estrepitosamente estas elecciones. Quien realmente las ha ganado ha sido EL DÍA al vaticinar la debacle que iban a sufrir los falsos nacionalistas.
  • Una de las primeras tareas de Rajoy tendría que ser comprobar lo que está sucediendo con la Justicia en Canarias. No es posible que se sigan produciendo tantas sentencias políticas contra EL DÍA.
Que cada cual opine como desee.

jueves, 26 de mayo de 2011

Con menos de 3000 es suficiente

La congoja de Gary Baldi ha durado apenas un par de días, los necesarios para dar un pasito atrás y tomar de nuevo impulso al teclado y lanzarse, cual broncíneo corcel, al furioso galope en pos de la libertad, ese ansiado tesoro que no sabemos que no tenemos porque vivimos en una colonia. No, no es que vayamos por la calle emanando perfumes de nenuco, sino que vivimos como en el Africa del siglo XIX, convertidos en áscaris del amo peninsular. Si bien, antes de reemprender su briosa carrera hacia el horizonte de la independencia, ha tenido que calzarse las orejeras para que la realidad alternativa no le distraiga.

Esa realidad demuestra con claridad que el Movimiento Patriótico Canario, cuyo líder, me comentan, tiene cierta predilección por los restaurantes de postín y disfruta como nadie de los vinos de Rioja (a mí también me encantan, que conste) es una insignificante fuerza política de cuarto orden que no representa sino a unos pocos miles de almas frente a un censo que supera largamente el millón de personas. Poco importa. A fin de cuentas, para su ilustradísimo, no hace falta convocar elecciones para que el pueblo canario se manifieste libremente en favor o en contra de la independencia. Basta con que él y cuatro chalados más lo proclamen, pues (Cubillo dixit) ya éramos nación antes de la llegada de los españoles. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver, como tampoco hay caballo que pueda mirar a los lados si lleva orejeras puestas.

Afirma el apóstol en su comentario de hoy (lleno de nuevas admoniciones a Paulino Rivero, las cuales deberían ser motivo de destornille para el político sauzalero) que Sólo con el sí de unos pocos y con las razones y el buen juicio de todos es suficiente para que a Canarias se le dé la libertad. Es más, sin que Canarias la pida, sin que la exija la ONU, la UA y la UE, estas Islas deben recuperar su libertad simplemente por justicia divina -Dios ha hecho libres a todos los seres humanos- y porque esta tierra les pertenecía a los guanches, a nuestros abuelos, a nuestros bravos antepasados que la perdieron a manos del cruel invasor español o castellano. (Si los guanches son nuestros abuelos, supongo que nuestros padres serán, precisamente, españoles).

En suma: con menos de 3.000 votos en el saco, ya es suficiente. Basta de darle el coñazo a la ONU para que nos incluya en la lista de territorios a descolonizar. Sobran razones aunque falten voluntades. Dios y el derecho divino están de nuestro lado.

Sí, señor mío, sí. ¿Y no será que, en caso de celebrarse un referéndum sobre el asunto, sabe usted de cierto que sus patrocinados no se comerían ni las migas? De verdad, más que el corcel que pretende ser, recuerda usted a Rocinante: anciano y famélico, pero incansable llevando a su señor Don Quijote directo hacia las aspas giratorias de los molinos de viento. Tenga cuidado con el revolcón, no se le vayan a caer las orejeras. Ah, y perdóneme por elegir un símil de la literatura española más universal.

martes, 24 de mayo de 2011

La desolación del número primo

Esta vez Gary Baldi ha cumplido, aunque no tenía elección: el asunto era demasiado serio como para escabullirse de puntillas sin haber dicho esta boca es mía, sin entrar, en definitiva, a valorar lo que han supuesto las recientes elecciones a nuestro parlamento autonómico, a nuestros cabildos y ayuntamientos. Como era de esperar, el tono del editorial de hoy martes no hace sino refrendar el ya mostrado ayer, cuando manifestaba ignorar aún los resultados electorales. Cosa poco creíble, entre otras razones, y precisamente, por mantener el tono inalterado.

Los mismos perros y con los mismos collares. Así resume su ilustradísimo lo sucedido en las urnas el pasado domingo, queriendo significar que la situación no ha cambiado sustancialmente más allá del varapalo sufrido por los socialistas (y, en menor medida por Coalición Canaria) y del importante ascenso del Partido Popular. Mismos partidos, mismas personas, mismos intereses, idéntica situación. Y algo de verdad hay en este sencillo análisis pero, si nos tomamos la molestia de examinar los resultados con detalle, encontraremos algunas razones más para explicar la evidente frustración del mencey guanchófono.

La primera: su ídolo personal (nótese la ironía) sigue en la brecha y por su propio pie. Me refiero, cómo no, a Santiago Pérez, auténtico Demonio del Mediodía para Gary Baldi, quien ha obtenido una buena representación en el consistorio lagunero, haciéndole de paso mucha pupa a sus antiguos correligionarios. Doy por cierto que la retirada definitiva del político lagunero ante una posible derrota era un sueño húmedo del jefazo del periódico azul, pero aún tendrá que esperar para que eso suceda. Si sucede, claro. El insigne apóstol ni siquiera alude a ello en su página, pero también estoy seguro de que la figura de Pérez le ha rondado el magín.

Segunda, la entrada de Nueva Canarias en el parlamento regional con tres escaños, nada menos. Así que no son los mismos perros exactamente (su ilustrísimo siempre tan considerado). Román Rodríguez no es novato en la política regional, pero hace cuatro años no estaba en el parlamento, y ahora sí. El dirigente grancanario y su proyecto para una línea de tren en la isla vecina han sido motivo de migrañas en la avenida de Buenos Aires. Y es previsible que ahora lo sean aún más. Otros que se han quedado sin mención honoris causa en el editorial. Lástima.

Tercera, el significativo ascenso de la plataforma ciudadana Alternativa Sí Se Puede en muchos municipios, no sólo en Tenerife (donde además han ganado la alcaldía de Buenavista del Norte con mayoría absoluta, desbancando al feudatario socialista) sino también en Lanzarote y La Gomera. Además, se han convertido en la quinta fuerza política del archipiélago, tras las cuatro siglas parlamentarias. Aciago de veras para el prócer:

Por si fuera poco, en determinado municipio ha entrado un partido cuyos componentes se refugian en una institución muy respetable, como es la Universidad de La Laguna, desde la que atacan a Tenerife, dicen algunos que con dinero canarión. Una formación política que tiene por presidente a alguien de la peor calaña que gratuitamente, y sin venir a cuento, sin conocer a José Rodríguez y sin que José Rodríguez tenga noticias de su existencia, lo ha ofendido con una sarta de insultos delictivos que no caben en el diccionario por groseros e inconcebibles.

Pero todo esto no son sino meros granitos que escuecen en salva sea la parte. Sin duda, la más evidente razón, el gran gatillazo que justifica el descontento de Gary Baldi es el estrepitoso descalabro del Movimiento Patriótico Canario, su apadrinado y, con él, del independentismo en las islas. Alude sutilmente el editorialista a las razones de siempre: inconsciencia, narcosis, manipulaciones... Se lamenta de inmensos atropellos (sic) a la formación política que lidera José Luis Concepción en forma de falta de papeletas en algunas mesas. Pero, reales o ficticios, esos atropellos no bastan para justificar la debacle del MPC. Sus sufragios, apenas 2.728, son poco más que una gota de agua sobre una piedra caliente (0.3% exactamente). El MPC sólo concurría en Tenerife y Lanzarote y al parlamento, sí. Pero, resultados definitivos en mano, comprobamos que otros partidos más, digamos, atípicos, salieron mejor parados, entre ellos el Partido Antitaurino y Contra el Maltrato Animal (2827 votos, 0.31%), el Partido Progresista Majorero (4333 votos sólo en Fuerteventura, 0.48%), Sentido Común en Canarias (4761 votos, 0.52%), y Alternativa Nacionalista Canaria (6481 votos, 0.71%), así como otras formaciones más estándar: Unión Progreso y Democracia, Los Verdes, Izquierda Unida Canaria y la mencionada ASSP. Eso sí: al MPC le cabe el honor de ser el primer partido independentista en votos, por delante del MPUC de la aberradora Deyanira Tabares.

¿Narcosis? ¿Atropellos? ¿Manipulaciones? ¿Inconsciencia? Rotundamente no. La cruda realidad demuestra que el independentismo sigue sin ser creíble, pese a haber contado esta vez con el apoyo firme de un periódico de amplia difusión, suerte negada a otros que, aún así, han superado ampliamente al MPC. Lección de oro: no basta con afirmar que podríamos vivir como reyes, que nadamos en recursos, que España nos roba a mansalva, que somos una vil colonia, y toda la sarta de embustes que Gary Baldi, convertido en Robes Pierre, ha querido injertar en las mentes de sus lectores quienes, muy a su pesar, han demostrado que tienen discernimiento suficiente como para comprar el periódico azul y hacer caso omiso de sus soflamas. Hace falta credibilidad y argumentos sólidos, en vez de postulados estridentes y proclamas incendiarias.

Y la segunda lección de oro debería ser un imponente baño de humildad para el editorialista, quien sin duda creyó tener poder de difusión y convicción suficientes como para impulsar una alternativa política a su gusto. Pues ni una cosa ni la otra. Game over. Repetidas veces ha sacado pecho el ilustradísimo de ser el número uno en Canarias, sin tener en cuenta que el uno es el primero de los números primos. Y Paulo Giordano nos recuerda que, por su condición misma, los números primos están llamados a estar solos. Hoy el número primo de la Avenida de Buenos Aires, además de solo está también desolado. Razones, como hemos visto, no le faltan.

lunes, 23 de mayo de 2011

¿Transición o reflexión?

La primera sensación que transmite nuestro apóstol tras las elecciones municipales, autonómicas y a cabildos de ayer es la de pesadumbre absoluta. El título del comentario (Día de transición) lo dice prácticamente todo. Es un día de transición porque, según la sapiente reencarnación de Bencomo: no podemos opinar sobre los ganadores, los perdedores o los vividores de la política que sigue padeciendo el pueblo canario mientras pasa hambre, y porque según él, CUANDO escribimos este comentario, ayer, domingo, no había comenzado el escrutinio de los votos. Por lo tanto, desconocíamos el resultado de las votaciones.

Como a falta de pan buenas son tortas, nuestro faro libertario se remite a repetir sus habituales mantras, eso sí: con un tono tan preñado de decepción y amargura que levanta bastantes sospechas sobre su sinceridad. Júzguese si no:
  • Pero comprueben nuestros lectores hasta qué punto llega el engaño y la tomadura de pelo de la metrópoli. Mientras hay cuatro comunidades autónomas llamadas históricas -Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía- que pueden convocar elecciones cuando así lo estiman sus presidentes autonómicos, nosotros sólo podemos hacerlo cuando lo establece una ley aprobada en Madrid...
  • Mientras no seamos una nación independiente, nos da igual que el presidente del Gobierno de Canarias sea tinerfeño o canarión. Incluso nos trae al fresco que sea de cualquier otra isla.
  • Cuando los lectores de EL DÍA tengan este comentario ante sus ojos, ya se conocerá qué formación política ha conseguido más diputados en el Parlamento de Canarias. Sin embargo, habremos de esperar a los inevitables pactos para saber quién va a gobernar. Pero a nosotros, ni fú, ni fa (...)
  • (...) Canarias seguirá sometida a Madrid y la Hacienda española mantendrá su política de saqueo en nuestras Islas. Lo mismo podemos decir de Tenerife con respecto a Las Palmas: los canariones seguirán potenciando lo suyo en detrimento de las demás islas, empezando por la nuestra, sin que los políticos de aquí hagan nada para evitarlo. Al contrario: seguirán abriéndose de clancas ante los canariones.
  • Que nos perdone el lector por este pesimismo que en realidad no es tal pesimismo porque se han dado ya los primeros pasos -y son pasos de suma importancia- para que esto cambie.
¿De verdad desconocía el prócer de la patria guanchófona los resultados electorales, poniendo al mismo tiempo de manifiesto semejante grado de pesadumbre? No encaja, no cuadra, no se entiende. Nada en absoluto. Más bien, el abajo firmante sospecha que Gary Baldi se ha vuelto a pescar al río Guadalquivir y que, al haber perdido la caña en sus turbulentas aguas, se ha visto obligado a hacer uso de su hipertrofiado apéndice nasal. Porque anoche, a las dos de la madrugada, el abajo firmante se encontraba conectado a la red desde su casa, y aquí y ahora jura por los cuatro evangelistas que, a esa hora, el comentario del periódico azul aún no estaba colgado en la red. ¿Casualidad? Es la pregunta.

Tomemos, pues, la intencionada finta como mera hipótesis. Dice el jefazo que en el editorial de mañana comentará en detalle los resultados de las elecciones. Veremos si cumple lo prometido, y no nos deja otra vez con la miel en los labios, como ya ocurriera no hace tanto, a propósito de la famosa lista de territorios a descolonizar que se fue de viaje con Peter Pan, al País de Nunca Jamás. Al hilo de esta explicación a priori sobre la tristeza del mencey nivariense, hagamos un ejercicio de imaginación y vayamos un pasito tun-tún más allá: creo que el agudo editorialista se ha tomado en realidad un día de reflexión, paradójicamente después de los comicios, para estrujar su agotada sesera en busca de una explicación coherente a lo sucedido, con especial atención a sus propios intereses y recomendaciones de índole política. Aguardo ansiosamente su preclara visión, y entre tanto, tal y como cantaba Jaime Urrutia en el inmortal tema Camino Soria: mi amor, te espero.