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lunes, 22 de agosto de 2011

Salpicón veraniego

El comentario de hoy constituye un hito ciertamente novedoso en la trayectoria veraniega de nuestro dicharachero y veterano prócer nivariense. En primer lugar porque, quién sabe si consciente al fin de su reciente papel de cotorra de Long John Silver gritando piezas de a ocho, apenas menciona la palabra independencia, lo cual es un alivio. Y secundariamente, porque retoma de un tirón algunos de sus fantasmas más obsesivos que, no obstante, llevaban mucho tiempo juntando polvo. De nuevo, quién sabe si ha pasado una noche a lo Ebenezer Scrooge, visitado por espectros variopintos. Paparruchas, diría él. Supongo. Sea como fuere, nos obsequia con esta ensalada - o salpicón, si así lo prefieren- de temas del ayer, hoy y siempre:
  • NO NOS CABE en la cabeza que se siga hablando de demoler el llamado mamotreto, en la playa de Las Teresitas, con lo que costó construirlo. Eso es absurdo; es de locos. Ocho millones de euros gastados en una estructura que forma parte de un proyecto y que, una vez ejecutado éste, quedaría oculta a la vista. Y por si fuera poco lo anterior, estamos ante un proyecto realizado por uno de los arquitectos más prestigiosos del mundo. Lo repetimos: de locos y de sinvergüenzas políticos porque detrás de este asunto se ve la mano larga del canarión que sólo quiere perjudicar a Tenerife en beneficio de Las Palmas.
  • ¿Cómo ejecutan los canariones estos perversos planes para anular a Tenerife? Pues echando mano de los medios más peregrinos y recurriendo sobre todo al falso ecologismo. Así han tenido bloqueado el puerto de Granadilla durante muchísimo tiempo, a cuenta de unos hierbajos submarinos que carecen de valor porque crecen por todas partes, al igual que lo hace la mala hierba canariona.
  • Desde hace años sólo sale la temperatura de Las Palmas en los partes meteorológicos por la sencilla razón de que Televisión Española está controlada por Las Palmas. Es más: los canariones "grancanarios" se han creído que son dueños hasta de la Justicia, y a través de la justicia, con la colaboración de algunos jueces, quieren perjudicar a EL DÍA y a José Rodríguez. ¿Qué hacen, entre tanto, los políticos de Tenerife? ¿Qué hace el Cabildo? Nada, salvo abrirse de piernas.
  • Puestos a economizar, no nos parece mal la idea de dividir la isla en nueve menceyatos -o distritos administrativos- como ocurría en tiempos de los guanches.
Mejor que el show de Benny Hill. Todavía no se ha enterado este zurupeto de que el mamotreto va a ser demolido por ilegal, que los sebadales (contrariamente a lo que le haya podido decir al respecto esa lumbrera de ojos claros llamada Luz Reverón), no crecen por todas partes y su valor, ciertamente ecológico, tampoco le puede caber en su minúsculo cerebro, que él solito es responsable de sus posibles sus perjuicios con la justicia, y en cuanto a los menceyatos... dejo a gusto del consumidor si lo prefieren con aceite o con vinagre.

sábado, 12 de febrero de 2011

San Pepito Mártir

Si alguien cree que el título del post es exagerado, sírvase leer los siguientes párrafos, reproducidos en rigurosa primicia de ya-saben-dónde:
  • Y ahora se apunta [presuntamente José Luis Fumero, ex alcalde de Vilaflor] a una formación de enemigos de Tenerife [presuntamente Alternativa Sí se Puede]; un partido en el que se refugian algunos individuos que se han permitido difamar y calumniar a EL DÍA y a su editor. A esos personajes no los persigue la Justicia. Todo lo contrario a lo que ocurre con esta Casa. ¿Y cuál es nuestro gran delito? Pues, simplemente, pedir la libertad de Canarias; una aspiración noble, casi divina, pero merecedora, por increíble que nos parezca, de despertar el celo de jueces y fiscales.
  • Ya que estamos con este tema, consideramos que es hora de que la Justicia recapacite y absuelva a José Rodríguez de las injustas condenas que ha sufrido y que, en el mismo sentido, se archiven los igualmente injustos procesos abiertos en contra suya.
  • Alguien nos ha dicho que EL DÍA es demasiado agresivo en sus comentarios. Confesamos que alguna vez lo somos porque nuestro principal afán es evitarle daños a la Isla y, a la vez, conseguir lo mejor para los tinerfeños y los canarios. Tenemos la obligación de ser agresivos para que los políticos y dirigentes recapaciten y no sigan cometiendo tropelías contra el pueblo.
  • En EL DÍA somos muy objetivos. Estamos obligados a serlo.
Como cantó una vez Braulio en Eurovisión, representando a la odiosa metrópoli (¡quién lo diría!): A veces/hasta sobran las palabras/cuando se trata de hablar/sencillamente de amor. Así, después de tanto tiempo, nos enteramos de que la mala leche que destila el diario azul no es cosa de maldad, sino de obligación por amor al pueblo, cuasidivina obligación moral para nada reñida con la objetividad (¡Dios les asista!). Y tan noble y sagrado esfuerzo les lleva a sufrir gravísimas atrocidades a manos de la justicia.

¡Con-dos-be-mo-les! Los tíos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

La identidad del chulón

No es casualidad que los apellidos del insigne führer de la santacrucera avenida de Buenos Aires sean, precisamente, Rodríguez Ramírez. Así, un servidor puede decir de él que es un erre-que-erre sin temor a incurrir en falsedad. Todos sabemos que cuando alguien es calificado de este modo (e insisto, no se trata de una casualidad cuando hablamos del jefazo y propietario de El Día), se quiere hacer notar su carácter o verbo insistentes, machacones y pertinaces hasta el mismísimo aburrimiento. Así que, fíjense: de casta le venía al podenco. Canario, por supuesto.

Porque el susodicho editor, director y propietario pretende, erre que erre, majar a conciencia, como si fueran dientes de ajo, las mentes de quienes se tragan sus comentarios. En cierto modo, algo semejante es bien propio de vampiros, quienes chupaban la sangre de sus víctimas para así poder vivir eternamente. Pero de eso hablaremos otro día. Hoy, tocaremos una de las más recientes majaderías del diario azul. Tan reciente como que hoy mismo vuelven a la carga con ella.

Carlos Sosa dirige el periódico Canarias Ahora, un diario que sólo puede leerse en la red, muy en línea (nunca mejor dicho) con los tiempos que nos toca vivir. La línea editorial del mencionado periódico es afín a la izquierda y a los ecologistas, a quienes Sosa defiende abiertamente. Así que en él abundan las críticas hacia José Manuel Soria, sus maniobras, decisiones, conchabos y tejemanejes varios, extensibles a otros miembros destacados del Partido Popular canario. Hay asimismo frecuentes variscazos a Coalición Canaria, y también le atizan a otro medio, éste más tradicional y afín a la derecha política como el Canarias7, y por eso mismo han sido objeto de sus iras. Pero la cosa no termina ahí: en la sección "Top Secret" de Canarias Ahora suelen guardar un espacio al alma mater de este blog, a mi sublime inspiración, al jefazo en persona. Con socarronería chusca, buscan los tres pies al gato a las soflamas del prócer, siempre con más acierto que el autor de estas líneas, pues por algo son profesionales. Y eso al führer le sienta fatal. Aquí va una muestra de los halagos de Gary Baldi hacia su colega:
  • No menos increíble es el hecho de que, en dos ocasiones, se haya archivado una querella contra un profesor de la Universidad de La Laguna, al que aún no conocemos ni él nos conoce a nosotros, que también insultó gravemente, gravísimamente, con los epítetos inequívocos y denigrantes a José Rodríguez. De estos asuntos y de otros se aprovecha un chulón, un fracasado aspirante a cura, para reírse de forma contumaz y a diario del director de EL DÍA, usando unos calificativos que dañan gravemente su imagen; un individuo deleznable que lo es aún más porque ha comprometido a un miembro de la carrera judicial. [01-Nov-2010].
  • NOS ACUSA reiteradamente un chulón de que atacamos, y hasta de que amenazamos, a toda la Justicia y a todos los jueces. No es verdad. Hemos dicho en reiteradas ocasiones, y lo seguiremos haciendo, que respetamos a la Justicia como institución y a quienes la imparten. (...). Del chulón nos ocuparemos más extensamente otro día, pues hoy no tenemos ganas de andar por las cloacas. [05-Nov-2010]
  • Volvemos a ocuparnos hoy de un señor director de un medio digital canarión contra el que ya hemos interpuesto una demanda civil, a la que seguirá una querella. Se ve que dicho señor (en realidad un chulón aprovechado de sus circunstancias) tiene un asesoramiento judicial efectivo. En caso contrario no se explica como sigue difamando y tratando de ridiculizar a diario a una persona honesta y respetable como es José Rodríguez, editor y director de EL DÍA. A tipos de Las Palmas con esta catadura el odio a Tenerife les sale por las yemas de los dedos cuando escriben. [07-Nov-2010]
  • El chulón de quien hemos hablado en ocasiones (y nunca nombramos) vuelve ayer lunes, como todos los días, a arremeter contra José Rodríguez y contra EL DÍA. Lo hace comprometiendo a quien, al parecer, es persona de su intimidad. Una funcionaria que administra justicia y que a esta Casa la ha perjudicado en, que conozcamos, dos ocasiones. [09-Nov-2010]
  • (...) No obstante, esa paciencia terminará por acabarse. De hecho, ya se nos ha acabado, pues hemos iniciado acciones legales para defendernos de la canallesca hediondez de quienes tratan de denigrarnos a diario. En cambio, cierta capacidad de asombro sí continuamos teniendo. Por eso nos preguntamos cómo es posible que durante tanto tiempo un digital de Las Palmas, dirigido por un chulón con antecedentes, y no sólo de seminarista fracasado, al que tenemos demandado, siga accediendo cada vez que le apetece a asuntos que están tramitándose en los juzgados, algunos de ellos inclusive sometidos a secreto de sumario. [29-Nov-2010]
Ha nacido una nueva majadería: las amenazas al chulón de Las Palmas. Pobre señor Sosa: tiene todas las papeletas para ser blanco del encendido discurso del führer blanquiazul. Todas. Es grancanario, simpatiza con ideas socialistas y ecologistas, y encima va y le curra. Y lo único que hay a mano en El Día para responder a la sorna del Canarias Ahora es insultar a su director, acusándole de ser seminarista fracasado, como si fuera algo vergonzoso. Mucho más grave es la insinuación de connivencia con la justicia, pero el periodista grancanario, fiel a su estilo, se ríe de ello y de más. La cosa, con todo, no deja de tener su gracia. Carlos Sosa fue una de las pocas voces que se alzaron en contra de la resolución unánime del Parlamento de Canarias en la que se reprobaba la línea editorial de El Día, defendiendo su derecho a la libertad de expresión y sugiriendo, en cambio, que se cercenasen las subvenciones públicas hacia el diario chicharrero, es decir: que le diesen al führer donde de verdad, de verdad, le dolería. Paulino Rivero, por supuesto, no hizo nada semejante.

Así que, si en El Día no se atreven a mencionar el nombre del presunto chulón, ellos sabrán por qué, yo sí lo hago. Siga adelante, don Carlos. Puede que no esté siempre de acuerdo con usted, pero en esto de zurrarle a erre-que-erre, sí. Además, esté tranquilo: según dicen en El Día, siempre optarán por la resistencia pasiva. Con un par, los tíos.

martes, 2 de noviembre de 2010

Curso de ética periodística

¿Recuerdan la primera temporada del programa de televisión Caiga Quien Caiga? No sé ustedes, pero a mí me encantaba. Creo también que en ninguna de sus secuelas el equipo de reporteros ha estado a la altura del primero, capitaneado por Jesús Monzón (aka El Gran Wyoming), Juanjo de la Iglesia y Javier Martín, y compuesto por destacados e intrépidos entrevistadores como Pablo Carbonell (genio y figura), Tonino Guitián (ídem de ídem) y Sergio Pazos, entre otros. Una de sus secciones más aclamadas era el Curso de Ética Periodística, en el que Juanjo de la Iglesia analizaba con fina ironía titulares de prensa que por su redacción irreflexiva, apresurada o inadecuada se prestaban a equívocos fáciles, oportunamente puestos de manifiesto por el agudo presentador, quien invariablemente concluía con un titular alternativo, más sensato y mesurado que el original.

A veces, los comentarios y editoriales de nuestro periódico favorito se prestan a este juego. Pero lo que pretende hoy el abajo firmante no es comentar los titulares de las sagradas proclamas de nuestro héroe, sino su contenido, siempre más jugoso. Desde hace semanas, Gary Baldi ha dirigido su artillería contra la administración de justicia, más concretamente contra la magistrada responsable del Juzgado de Instrucción número 1 de Santa Cruz de Tenerife. Y a su estilo de siempre: sin mencionar nombres, pero aportando datos suficientes como para hacer inequívoca la identificación. Fiel a su política de tirar la piedra (perdón, el tenique) y esconder la mano, la acusa implícitamente de prevaricación, apuntando como causa la relación sentimental que mantiene con un periodista que, siempre según el padre de la patria, se chancea a diario del él. Esa misma magistrada ha dado curso a una querella interpuesta por Santiago Pérez contra el führerjefazo por injurias y calumnias en tanto que, según parece, no ha hecho lo propio con la que el periódico interpuso contra el profesor de la ULL (nido de víboras...) Domingo Garí por sus palabras contra el santo prócer.

El editorial de hoy, escuetamente titulado La Justicia en Canarias, versa sobre lo que Gary Baldi entiende como justicia injusta, pues estaría vendida a los intereses de la metrópli al cebarse con él, pobre e indefenso mártir de la nación canaria independiente. En una sola palabra, pues: prevaricar. Reproducimos algunos párrafos:
  • Nos referimos a la Justicia peninsular; a la Justicia española que se aplica, incongruentemente, en Canarias (...). Justicia que no compartimos cuando está politizada, mediatizada o influida por la pasión, pero que acatamos.
  • No queremos hacer juicios de valor sobre determinadas decisiones. Respetamos a la Justicia porque creemos que es una institución seria (...)
  • Hablamos de los jueces que saben administrar justicia, que son todos salvo unos pocos; muy pocos, aunque susceptibles de que sus decisiones, merced a ese enorme poder que concentran en sus manos, hagan mucho daño a personas inocentes. No es la primera vez que determinadas sentencias han caído sobre esta Casa y sobre el editor y director de EL DÍA como cuervos carroñeros.
  • (...) el Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha perjudicado a ciertos proyectos tinerfeños. Eso es lo que parece, porque no podemos ser rotundos en este aspecto.
  • Las críticas que hemos realizado a algunas decisiones judiciales no han sido soeces en absoluto. Tal vez los interesados, los que se han visto afectados por ellas, así lo piensan. Nosotros nos hemos limitado a emplear un lenguaje eufemístico por respeto a la Justicia y a sus administradores (...)
Ciertamente, los comentarios de El Día no están politizados o mediatizados, y se redactan con ese ingenioso y eufemístico lenguaje cuya irónica sutileza ha sido vilmente malinterpretada. También es sabido que en nuestro periódico jamás se hacen juicios de valor, líbreles Dios, y que sufren como corderos pascuales las atroces decisiones de unos pocos jueces. En El Día siempre critican, nunca insultan, pese a que alguien haya podido, equivocadamente, pensar lo contrario. Recordemos palabras del comentario del pasado 11 de octubre:
  • ¿Tenemos que seguir creyendo en la justicia de la Justicia? Sí, tenemos que hacerlo. Tenemos que hacerlo aunque no sea la Justicia de los canarios (...) por imperativo legal. Y también porque estamos convencidos de que la Justicia está por encima de los jueces y las juezas; incluidas las que desconocen, o al menos parece que desconocen, que sus decisiones deben comentarlas en los juzgados revestidas con la toga, y no en paños menores como una vulgar barragana.
Sírvase el lector considerar si esta crítica es una muestra de eufemismo. Porque ya puestos y libres de tapujos, y con la libertad de expresión por bandera, podrían haber escrito lo siguiente:
  • Si creemos en la justicia que nos imponen es porque no nos queda otra. Y la justicia vale más que algunas juezas que comentan y dictan sus sentencias en sostén y tanga, como putillas de barriada.
Claro que siempre queda una opción que, por equilibrada, es inconcebible para el führerjefazo:
  • No nos inspira confianza esta justicia, aunque respetamos y acatamos las decisiones judiciales. Decisiones y sentencias que, creemos, en ningún caso deberían resolverse en el ámbito privado, observación ésta que dirigimos a la atención de cierta magistrada cuyo modo de proceder así nos lo hace sospechar.
Por cierto, la RAE define eufemismo como Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante. Sin duda, la expresión vulgar barragana es suave y decorosa como un pañuelo de seda.

Seguiremos al tanto.

viernes, 29 de octubre de 2010

La ULL, ese nido de víboras...

Nuestro insigne prócer de la libertad frente al opresor la ha tomado hoy con la primera institución docente de la isla, proclamando que en ella se refugian los falsos ecologistas. ¿Qué entiende el gran Cagliostro por tales? Aquí viene la brillante explicación:

Un país (y nos referimos al país canario ...) que, aun siendo bueno, tiene ecologistas falsos que se oponen de antemano, y sin posibilidad alguna de debate, a cualquier proyecto que redunde en beneficio de la población. Por si fuera poco, denuncian por delitos inexistentes a personas y medios sin más "culpa" que defender a Tenerife y a Canarias.

Como de costumbre, el sin par führerjefazo de la Avenida de Buenos Aires es capaz de "ver" (y denunciar, o poco faltaría) en los demás los pecados que él mismo comete a diario en sus soflamas. ¿O acaso se distingue nuestro singular personaje, alma de este humilde blog, por su tolerancia y apertura hacia el debate? Sorprenden estos sublimes pensamientos en quien se ha opuesto de antemano y sin posibilidad alguna de debate al proyecto de tren en Gran Canaria. Por poner un ejemplo.

Vayamos un poco más lejos. Una vez que nos queda claro el concepto de falso ecologista, habrá que preguntarse cuál es el hábitat natural de tan malévola y perniciosa especie. Y aquí sale de nuevo Clark Kent, capa al viento y puño en alto, dispuesto a mostrarnos la verdad:

De esas personas podemos decir que constituyen una auténtica mafia que se refugia, mayoritariamente, en la Universidad de La Laguna, para desgracia de esta institución tinerfeña y canaria. (...) Son esos falsos ecologistas a los que nos referimos los que mancillan ahora la Universidad más antigua de Canarias; podemos afirmar que han tomado La Laguna como madriguera para cometer sus abusos.

En esencia, y al menos en parte, es cierto: en la ULL trabajan honestamente muchos profesores que ponen en cuestión y hasta en solfa los proyectos megalómanos de nuestros gobernantes, apoyados en no pocos casos por sus alumnos. Todos ellos entienden que nuestro mayor patrimonio es la riqueza natural de las islas, y que ese patrimonio resulta directa y seriamente amenazado por el modelo de desarrollo económico promovido por los partidos políticos que respaldan sin tapujos al empresariado del cemento, el asfalto y el ladrillo que está, literalmente, triturando las islas. Desmanes urbanísticos, no exentos algunos de presuntas corruptelas, que por supuesto cuentan con el fervoroso clamor de Gary Baldi y sus secuaces.

Sin embargo, si de algo ha sido siempre refugio la universidad lagunera es del libre pensamiento, del debate y la discusión, del diálogo razonado, la investigación y el saber, todos ellos opuestos a las cerriles y furibundas diatribas que con su habitual y cateta contumacia nos machaca una y otra vez quien-tú-sabes.

Sólo me queda un resto de curiosidad: si estos son los falsos ecologistas, ¿qué entenderá el bueno de José Rodríguez por ecologista auténtico? Nada más pensarlo se me pone la piel de gallina.

lunes, 6 de septiembre de 2010

¡Pim, pam, pum!

Después de un par de meses zurrándole la badana al siempre entrañable José Rodríguez y a su periódico (con el intervalo vacacional de por medio, que hasta Dios descansó el séptimo día), me voy a tomar un respiro. No es que vaya a dejar huérfanas estas líneas, fuente de inapreciable y terapéutico desahogo, sino que voy a echar un poco la vista hacia atrás y hacer recuento. Tampoco es que el camino recorrido sea muy largo, cierto, pero algo se puede ir extrayendo de toda la "literatura" (un decir) que el ínclito führer (del alemán, guía, jefe, líder, conductor) del periódico azul ha tenido a bien obsequiarnos durante este breve lapso, apenas una muestra si se compara con los ríos de tinta que ha vertido durante años. El camino, sin embargo, es un poco menos largo si se tiene en cuenta que su discurso, otrora afecto sin tapujos a la españolidad más rancia durante décadas, ha dado un giro copernicano para declararse enemigo declarado de cuanto desprenda el más mínimo aroma a español, y abrazar con éxtasis teresiano la causa de la libertad de nuestro oprimido pueblo guanche.

Dicho giro sucedió, podríamos decir, el otro día, pero es la causa última que me ha impulsado a criticar sus panfletos. No por independentistas en sí mismos (allá cada cual con sus ideas) sino por los argumentos que en su favor emplea el condottiero biancoazzurro. Porque quien escribe sospecha (sólo sospecha) que el mencionado giro sólo es explicable si alguien (Zancho) dicta órdenes a José Rodríguez, mano ejecutora por la parte que le toca. Insisto: sólo sospechas.

En fin, recapitulando, aquí tenemos los principales aspectos de la Escopeta (Nacional) Canaria:
  1. Tiro al español. El español ha pasado a ser alguien ajeno, no longer propio. Los canarios que tenemos a bien sentirnos también españoles hemos sido despojados de la noche a la mañana de toda legitimidad para así pensar y sentir. Es absurdo que seamos españoles, por algo tan simple como la distancia. Los españoles fueron los bellacos que entraron a saco en las islas (cosa que no siempre fue verdad) y que nos esclavizaron. Nada tenemos pues que ver con los colonos que llegaron tras ellos y empezaron a dejarse la piel para sobrevivir en estas tierras, en condiciones a menudo muy difíciles.
  2. Tiro al canarión. Faltaría más. La eterna seña de identidad del diario azul. Nada de cuanto venga de Gran Canaria puede ser bueno, por definición. A Gran Canaria ni agua, y por lo pronto, empecemos por castrarla quitándole el "Gran". Y ojo, que siempre están alerta para hacer de las suyas. Aquí viene otro de los mitos de El Día: El Sanedrín de Vegueta, presunta sociedad maseojudónica (versión libre de la conspiración judeomasónica a cuyos patrocinadores José Rodríguez no es en absoluto ajeno) cuyo fin último sería la supremacía píopío a expensas del sufrido pueblo tinerfeño. De no ser porque Clark Kent nunca descansa, claro.
  3. Tiro al sociata. Si bien José Rodríguez no ha dudado en autocalificarse como persona de izquierdas (¡Manda gónadas!, Federico Trillo dixit), parece que los socialistas no son correligionarios suyos. Da igual si son del gobierno de España (ZP, José Blanco y compañía) o locales, especialmente grancanarios... con una notabilísima excepción: Santiago Pérez, encarnación diabólica que de cuantos males políticos que alguna vez han sido puede representar persona alguna. Pero atención: si alguna vez las decisiones de los gobernantes socialistas van en el buen sentido, a la patria canaria ni mentalla.
  4. Tiro al ecologista. Al falso, claro. Del verdadero nunca conoceremos ni su identidad, presumiblemente todo aquél dispuesto a tragar con los atropellos que a nuestra casta empresarial (léase constructora) se le pase por la cabeza, ocurra lo que ocurra con nuestro singularísimo medio natural y con los seres que lo pueblan. Y como puestos a disparar, es mejor matar varios pájaros (palomas rabiches, por ejemplo) de un solo tiro, ¿por qué no asociar a los ecologistas de Ben Magec, ATAN u otros con los odiados canariones o con el mismo Santiago Pérez? Negocio redondo.
  5. Tiro al nacionalista. Al falso, también, sí. Los balinazos gordos quedan reservados para Ana Oramas y José Luis Perestelo, diputados de Coalición Canaria. Quién iba a decirlo. Pero los tiempos cambian, y ahora el verdadero nacionalista es aquél que aboga por la independencia, cómo no. Los demás no son sino españolistas que, políticamente, tienen los días contados pues la marea de libertad es ya imparable. De ahí los empalagosos halagos hacia Miguel Zerolo (con palas de tierra sobre el espinoso affaire de Las Teresitas) y al tapado Paulino Rivero, un patriota que es tan, tan, tan listo que se hace pasar por españolista cuando su corazón hierve de sentimientos de libertad.
  6. Tiro a la Universidad (¡de La Laguna!). Algo normal para quien se vale de las prácticas propagandísticas basadas en la mentira, el miedo y el engaño: hay que denunciar a los intelectuales, a la gente pensante, con sentido crítico y sobre todo discrepante con nuestra sacrosanta doctrina. Y atención a la oferta 3 x 1: los profesores de la ULL que contradicen a El Dia están a sueldo de los enemigos canariones y patrocinan a los falsos ecologistas. Otra vez, negocio redondo.
En fin, que la escopeta de feria tiene varias recámaras para otros tantos tiros, y si alguien se postula como posible blanco de las iras de quien-tú-sabes, no le quepa duda de que recibirá el balinazo correspondiente. Eso sí: todas las escopetas de feria están trucadas. Y a juicio de quien escribe, ésta no es una excepción.

martes, 31 de agosto de 2010

Zancho y su perro rabioso

El Perro es el título de una película que tuve ocasión de ver en el cine Greco, en mi adolescencia temprana, allá por el año 1977. Probablemente no habría reparado nunca en ella, de no ser porque estaba anunciada para suceder a la proyección de la hipertaquillera Star Wars y, como tal, los espectadores fuimos obsequiados con el correspondiente tráiler antes de saborear extasiados las aventuras de Luke, Han, Leia y compañía. Bueno, pues la película en cuestión, un trabajo bastante decentito del director Antonio Isasi, está basada en una novela de Alberto Vázquez-Figueroa titulada Como un perro rabioso. El prota, de nombre Arístides, se fuga de un penal donde cumple condena en algún lugar de Sudamérica bajo dictadura militar. Uno de los guardianes, llamado Zancho, le persigue junto a su perro. En un momento dado, Zancho cae muerto por Arístides, pero antes de expirar aquél da al sabueso una última orden: ¡Mátalo! Y ahí va el can, puro instinto homicida, en pos de su víctima. Nada ni nadie le detienen ni le apartan de su objetivo.
Al leer el editorial de hoy en nuestro bienamado diario no he podido por menos que acordarme de la película, pues la actitud de su mandamás me resulta de todo punto equiparable a la del perro que persigue sin descanso a Arístides para dejarlo listo de papeles, colmillo en la yugular de por medio. Así como la muerte del fugitivo es el fin último del sabueso, el machaque independentista es el de José Rodríguez y su inefable parloteo. Como siempre, no importa de lo que se trate: la independencia se nos promete como la panacea milagrosa que habrá de curar todos nuestros males y convertirnos en una sociedad modelo. Y si alguien no lo cree, vamos al análisis. Primer punto: una encuesta del CIS sobre los sentimientos de españolidad y canariedad en las islas:
  • (...) la encuesta-barómetro sobre los sentimientos canarios (o españoles) que ha publicado un periódico de Las Palmas. Según este sondeo, realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (el CIS, un organismo español radicado en Madrid y, en consecuencia, al servicio de los intereses coloniales de la Metrópoli), el 49,9% de la población de este Archipiélago se siente muy orgullosa de ser española y el 35,9% bastante orgullosa. Simultáneamente, el 79,9% de los canarios se sienten muy orgullosos de serlo y el 15,9% bastante orgullosa. No ponemos en duda los datos obtenidos por el CIS, pese a su marcada dependencia de España, pero estamos convencidos de que no reflejan la realidad. Basta salir a la calle, oír lo que se dice por las esquinas e incluso asistir a los mítines de los falsos nacionalistas de CC -los nacionalistas auténticos son los que piden la independencia de su tierra- para comprobar que la juventud canaria detesta lo español.

En román paladino, lo que hacen los señores de El Día es descalificar gratuitamente al CIS por el solo hecho de ser un organismo público radicado en Madrid para, acto seguido, afirmar desvergonzadamente que no dudan de sus datos. O sea: tirar la piedra (el belillo) y esconder la mano. Y más adelante, proponen un singular ejercicio demoscópico: salir a la calle y oír lo que dice la gente (en las esquinas, ojo). Ciencia y método absolutamente intachables. Segundo punto: los militares (siempre respetados, eso sí), a los terrenos baldíos:

  • (...) esos terrenos que quiere ocupar el Ejército español son fértiles para la agricultura. ¿Por qué no se quedan en Las Palmas, que es donde está la base naval? Como no queremos ser extremistas y admiramos al Ejército (...), decimos que sí, que amplíen sus instalaciones en Tenerife (...), pero en terrenos baldíos (...), como corresponde a unas Fuerzas Armadas modernas (...). Además, las armas y las tropas destacadas en Canarias por el Ejército español no van a servirnos de protección por su debilidad, ya que no han sido modernamente equipadas, ante ningún ejército (...), que nos esté acechando (...).

Estoy de acuerdo en el uso racional del suelo y en la adecuada ordenación del territorio. Ahora bien, me pregunto cuál habría sido la postura de nuestro azulísimo periódico si, en vez de instalaciones militares (por cierto ¿es o no moderno el ejército en Canarias?), los terrenos fértiles para la agricultura (un sector que apenas abastece al mercado propio) hubiesen sido designados para cualquier infraestructura de postín. ¡Ay, fertilidad, cuán pronto habrías sido violada hasta las orejas, en beneficio de Tenerife! Y pobre del que osara discutirlo. ¿Que no? Tercer punto: tiro al ecologista por denunciar el proyecto de tren del sur (de Tenerife, claro):

  • ¿Qué les pasa a nuestros nacionalistas españolistas? ¿Por qué se acobardan ante unos falsos ecologistas? Subrayamos lo de falsos ecologistas, como hemos dicho en muchas ocasiones, porque a los auténticos los respetamos. ¿Qué coj... pasa en Tenerife que no hay clorocos para plantarle cara a cuatro señores que no representan a nadie y que, pese a ello, quieren impedir el desarrollo de esta Isla?

El colectivo Ben Magec (osea, los falsos ecologistas) asegura que el trazado del tren es ilegal y que el Cabildo Insular de Tenerife carece de competencias para acometer un proyecto semejante. Y para defender estas posturas acuden a los tribunales de justicia (por la vía del contencioso administrativo), como es norma en cualquier país civilizado. ¿Argumenta José Rodríguez por qué, a su juicio, los ecologistas se equivocan? No. Simplemente les insulta y descalifica, soltando espumarajos por la boca (en forma de insinuaciones de lenguaje grosero), tal cual haría un perro rabioso. ¿Se le ha ocurrido al señor Rodríguez pensar que tal vez estas personas, además de a sí mismas, representan a todos aquellos que no están de acuerdo en que Canarias en general (y Tenerife en particular) sean el coto privado de los dueños de la concretera, la grúa y la apisonadora? Tonto no es: ¡desde luego que lo sabe! Pero obedece la orden de Zancho: ¡Mátalo!

El cuarto y el quinto punto tienen que ver con los estudios de TVE en Canarias (con la sombra del Sanedrín de Vegueta planeando cual oscuro buitre), y con el escáner para el puerto de Santa Cruz, algo que según el Gran Denunciador, debería haber sido exigido en Madrid a golpe de puñetazo sobre la mesa. No me molestaré en comentarlos, por no aburrir. Saltemos a la conclusión, mucho más jugosa: La Independencia como maná del futuro, aderezada con uno de esos ejemplos de los que tanto gusta nuestro maestro de Geografía:

  • Que nadie lo dude. La solución a estos problemas está en la independencia. La solución y el futuro de Canarias está en conseguir su soberanía nacional. Hay que pararles las patas al PP y al PSOE canariones y también a los nacionalistas tinerfeños que se han entregado a los canariones. Cuando llegue la independencia, estamos seguros de que, por el amor que le profesan a España los canariones debido a la prebendas que reciben de España, a Canaria le ocurrirá como le ocurrió a la isla Mayotte -que no es la mayor- en el archipiélago de las Comoras: siguió unida a Francia después de la independencia, mientras las otras constituyen una nación importante en los foros internacionales que progresan muchísimo.

Una simple consulta a la Wikipedia, ese gran tesoro (entre otros muchos) que alberga la red de redes, nos revela que, en efecto, la isla Mayotte sigue vinculada a la metrópoli francesa. Las otras tres islas (un archipiélago volcánico, como Canarias) conforman una nación independiente (Comoras o Comores) ubicada entre Madagascar y Mozambique que se encuentra entre los países más pobres del mundo, dependiente por completo de la agricultura de subsistencia (que ocupa al 80% de la población), sin infraestructuras dignas de ese nombre, un nivel educativo bajo mínimos y un desempleo galopante, agravados por el crecimiento descontrolado de su población. Pues eso: naciones importantes que progresan muchísimo. En una palabra: Mentira. Y una verdad incontestable: los de Mayotte fueron, de todo punto, mucho más listos. Así que, si llega a cumplirse el delirio del señor Rodríguez, este menda se iría a vivir a Gran Canaria, con la certidumbre de eludir el hambre y el subdesarrollo.

Así que ya ven, señores: ladridos, espumarajos y dentelladas por doquier. Y el objetivo ineludible e ineluctable de matar a todo aquel que Zancho señale con el dedo o con su voz quebrada, en los estertores de su propia muerte, lo mismo da.

Sólo me pregunto: ¿quién es Zancho?

(P.D.: Hay quien piensa de modo muy similar al de este humilde autor):

martes, 6 de julio de 2010

Cada oveja con su pareja

Sigue el bueno de José Rodríguez obsequiándonos día a día con sus jugosas editoriales, modelo de sentido común, equilibrio, mesura y, sobre todo, culta y bella prosa. Y que, todo hay que decirlo, nunca son monotemáticas. Porque al socaire de un título determinado aparecen churras en un rebaño que uno creía formado por merinas. Y quien así dice observa que, de pronto y casi sin venir a cuento, se dejan ver ovinos gallegos, navarros, manchegos, ibicencos, colmenareños, ripolleses, araneses, y sabe Dios. La editorial de hoy, por ejemplo, lleva por título Una República Libre y Soberana. Al sumergirse en sus profundidades, uno creería asistir al cotidiano alegato en pro de la independencia de nuestro pobre y oprimido pueblo guanche. Pero no, no del todo.

Veamos. Empieza con una comparación con un país insular (Seychelles): como ellos son libres, nosotros también tenemos que serlo. Sigue con un desprecio manifiesto a aquellos que tengan (tengamos) a bien sentirse (sentirnos) a la vez españoles y canarios. Continúa con una breve y disparatada alusión histórica para, acto seguido y tras mortal con doble pirueta, saltar al IRPF de este año. Y tras una concisa profecía de libertad, nos lleva de golpe y porrazo a la discusión sobre el futuro tren de Tenerife, salpicada aquí y allá con comentarios sobre las bondades de Internet, a la que atribuye poderes propios de personas. Sólo una novedad: en la editorial no se habla en ningún momento de Santiago Pérez, esta vez le han dejado en paz. De momento.

Y si alguien no lo cree y no quiere leer la editorial, aquí va nuestra acostumbrada selección de párrafos memorables:
  • Sus habitantes (de las Seychelles) de habla inglesa, francesa y autóctona -gente amable y de color- son libres, soberanos y tienen, como la tienen los países que gozan de libertad, su dignidad puesta en sí mismos. Ni las Seychelles, ni ninguno de los países libres, tienen amos. No los gobiernan desde la distancia ni Rubalcabas, ni Zapateros, ni Rajoyes, ni Aznares, ni nadie que no sea de su propia gente. (...) Las Seychelles gozan de libertad porque se las dio un país civilizado, como es Gran Bretaña, en 1976, aunque no ha hecho lo mismo con las Malvinas. En fin, los canarios tenemos amos y tenemos lo que somos; lo que nos han hecho ser: apátridas, apáticos, aplatanados y mínimos ante el peninsular y ante el godo. Es decir, somos una pena.
  • Canarias exige dejar de ser explotada por los españoles y ser suya propia. Aspira a ser una nación con regidores propios que tengan limpias las manos y sean honrados. (...) Hoy somos españoles postizos; canarios que hacemos el ridículo diciendo que somos españoles; actuando como si fuera un desdoro decir que somos canarios (...). Qué disparate afirmar que somos españoles cuando estamos a 2.000 kilómetros de la capital de la Metrópoli.
  • Para ... (la independencia) deben iniciarse las conversaciones entre un país que suponemos civilizado -España- y otro país -Canarias- que tenía su civilización y sus estructuras, pese a lo cual fue canallescamente invadido, esclavizado, vendido y robado por unos bárbaros que lo someten colonialmente desde entonces hasta ahora; es decir, durante casi seis siglos.
  • ¿Por qué los dineros que descaradamente se ha llevado la Hacienda española en la campaña del IRPF de este año, y de todos los años anteriores, ha de ser de los españoles y no nuestro?
  • La libertad llegará. Es irremediable. Es irreversible. Un día el Gobierno español se llevará una sorpresa porque será forzado por la ONU, y por el mundo entero, a iniciar negociaciones con genuinos representantes canarios -no los políticos que padecemos ahora sino aquellos que oportunamente se señalen- para establecer las condiciones del traspaso de poderes y de patrimonio.
  • ¿Quién pone de acuerdo a una mancomunidad de servicios entre magos? Entre rencores, entre rencillas, yo más que tú, tú quién sos, primero yo, después yo, siempre yo y si sobra algo para mí.
  • Hoy, lo repetimos, es Internet quien gobierna. Internet, como el ADN, son dos métodos idénticos en eficacia, rapidez y evidencia.
  • Ha dicho don Ricardo (Melchior) con relación al tren que ya tiene las bendiciones de Fomento y de todas las fuerzas sociales y políticas. Confiamos en él por lo que hemos dicho acerca de que es un hombre de obras. Pero, ¿y si los ecologistas no quieren? ¿Si los canariones no quieren? Veremos qué tren sale primero. El inmensamente necesario de Tenerife, o el de juguete de Las Palmas.
Y así como cada oveja de este variopinto y singular rebaño debe ir con su pareja, así se me ocurren los siguientes comentarios al líder de la manada: (i) lo de gentes de color tiene un tufillo ciertamente racista; (ii) Gran Bretaña es un país civilizado porque concedió la independencia a las Seychelles, no importa que, además de las Malvinas, hoy mantenga numerosas dependencias y territorios de ultramar, la mayoría de ellos insulares, y mucho más alejados de sus costas que nosotros de la península ibérica; (iii) quizás haya pensado José Rodríguez en su bienamado Miguel Zerolo, insigne pero agotado patriota, como regidor de manos limpias para su hipotética república, uno de esos hombres que, oportunamente (nunca mejor dicho) serían señalados para tal fin; (iv) España, ese civilizado y a la vez bárbaro (¿?) país, destruyó una civilización de un pueblo nuestro, sí, pero que desconocía la escritura, que jamás vivió en ciudades ni tuvo conciencia de país, y cuyas únicas estructuras fueron los hoy añorados menceyatos, territorios gobernados por clanes tribales; (v) el tren tiene las bendiciones de un ministerio de ese país bárbaro y español que, fíjate, financia una y otra vez los caprichos de nuestros menceyes (quiero un auditorio, quiero un puente, quiero un tranvía, quiero un tren, quiero ampliar el aeropuerto, quiero un puerto, quiero...), aun cuando, por ejemplo, los presupuestos originales se salgan abiertamente de madre o las especies protegidas de las islas importen menos que una boñiga ovina (eso sí, atención a los demonios ecologistas y canariones); (vi) ¿para qué queremos gobernantes si ya tenemos a doña Internet?; (vii) la única gran verdad que se lee en la editorial: la presunta República libre y soberana sería, inevitable e irreversiblemente (JR dixit), una mancomunidad entre magos. Con o sin independencia. Ahí estoy completamente de acuerdo con el prota de este humilde blog.

Hasta mañanita.