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martes, 11 de diciembre de 2012

¡El Día es marroquí!

Lo del editorial de hoy merece comentario aparte. Un día después del fallecimiento de Antonio Cubillo, a quien se dedican un par de párrafos laudatorios glosando su vida y milagros, se ponen los señores de la avenida de Buenos Aires manos a la obra para resucitar el viejo fantasma del miedo al vecino marroquí, concluyendo después con la habitual traca anti-Paulino. Resulta cuando menos chocante que nos adviertan del peligro de despertarnos embutidos en ua chilaba cuando no hace mucho, y la hilo de una brillante ocurrencia de Ramón Moreno, presunto economista de pro y habitual colaborador del diario azul, Gary Baldi y los suyos habían abrazado con fervor la idea de Canarias como estado libre asociado con Marruecos. El Puerto Rico del magreb, o sea.

Y fíjense ustedes: entre tantas y tan apocalípticas advertencias de acabar engullidos por el siempre taimado moro, encontramos esto:


¿Entienden ustedes el anuncio que figura a la derecha? Yo tampoco. Tan solo sé que está escrito en caracteres árabes y que el rostro sonriente del maromo corresponde muy probablemente a un marroquí bien trajeado, afeitado y plantado. En el editorial, a la izquierda (click para ampliar), puede leerse: Marruecos no permitirá durante mucho más tiempo que haya enclaves españoles en su territorio (...) Despierta, canario, porque estás condenado a ser marroquí dentro de muy poco tiempo si antes no nos hemos constituido en una nación con estado.

¡Dios mío! Perdón, ¡Alá de mis amores! ¡Sus temores se han hecho realidad! ¿Acaso hemos despertado demasiado tarde? ¿Nos han invadido ya? ¿Estamos condenados? ¿Somos mojamitos? ¿Y qué será ahora de Gary Baldi? ¿Le cambiarán el nombre por Al-Pepito? ¿Le obligarán a llevar chilaba y a ir al curro montado en camello? ¿Cambiaremos el puchero por el tayín? ¿Cómo no hicimos caso de su mente preclara, don José?

lunes, 5 de noviembre de 2012

Un camino, dos lecturas

Como ya sabemos todos, Gary Baldi ha abrazado desde hace unos años la causa de la independencia de las islas, con la misma pasión antes mostrada hacia el Caudillo (de hecho, ese dichoso tic le juega aún malas pasadas de vez en cuando), una idea hasta entontes sólo defendida por Cubillo y unos cuantos más. Los argumentos que justificarían dicha postura incluyen la lejanía geográfica, la conquista castellana y la suerte de los ancestros aborígenes, las ansias expansionistas de Marruecos (sugerido luego como socio), el supuesto expolio económico de la administración central, los reveses judiciales y, más recientemente, nuestra irrenunciable idiosincrasia africana, antaño ignorada, cuando no criticada y repudiada. Las alusiones a la hacienda española y su rapiña de los recursos económicos canarios ya han sido rebatidas por Francisco Pomares, colaborador habitual del Diario de Avisos. Este mismo periodista sirve hoy de contraste ante la paranoia del ilustre editorialista del observador popular nivariense. Así dice hoy nuestro prócer:

(...) el canario, una vez liberado de la maligna influencia de su amo colonial, desarrolla sus capacidades como persona, que son muchas. Lo que nos aplatana es la influencia española. Los godos nos han hecho creer que somos inferiores como individuos y como pueblo. Esa ha sido la estrategia de los españoles para someternos a su dominación durante seis siglos. Esa y el miedo, porque también nos han tenido atemorizados. (...) La independencia es el camino. Es la única solución para la mayoría de los problemas que hoy nos aquejan, y que se deben en gran medida a la aplicación en estas Islas de unas leyes continentales, cuando no claramente coloniales, que no nos sirven.

Y así dice Pomares en el periódico antes citado:

La chulería de nuestros políticos cuando hablan de más autogobierno oculta el fracaso de un modelo completamente subvencionado y mantenido desde fuera. Más autogobierno -si no nos lo paga España- sería reducir el peso de lo público en Canarias a menos de la mitad. Y eso significa la mitad de escuelas, la mitad de hospitales, la mitad de cobertura para el desempleo, la mitad de dinero para pensiones. Eso sí, a cambio tendríamos un ejército propio, una moneda propia y una justicia propia, que dependerían del Gobierno local como ahora depende la guanchancha. Podríamos uniformar volcánicamente a nuestros militares, devaluar la moneda tantas veces como quisiéramos e indultar a todos nuestros golfos, sin tener que pedirle permiso a nadie. Pero ese es el sueño de Pepe Rodríguez, no el mío.

Se puede decir más alto, pero no más claro. Eso sí: con certeza, la alusión al mencey constituirá sin duda una blasfemia que encontrará respuesta en la avenida de Buenos Aires (un decir). Al tiempo.


lunes, 16 de abril de 2012

Telepatía

Singular demostración de omniscencia por parte del gran gallinazo, al mostrar a sus lectores que ha sido capaz de leer con claridad en los vericuetos de la mente del soberano marroquí, Mohamed VI, durante su reciente entrevista con Paulino Rivero. Cosa nada fácil de por sí, más aún si se tiene en cuenta la distancia. Ya está tardando Iker Jiménez en tomar nota de la clarividencia del Mencey-Tenique. Y qué decir de La Moncloa: bien podría sacar provecho de estas habilidades psíquicas en las siempre delicadas relaciones con nuestro vecino magrebí. Lean:
  • (...) nos imaginamos que el rey de Marruecos no salía de su asombro ante el bajo nivel de quien tenía delante -que conste que nos referimos a la actividad política del señor Rivero, y no a su persona-, pues seguramente le costaba entender cómo alguien tan necio, políticamente hablando, podía presidir el Gobierno de una región con más de dos millones de habitantes.
  • Seguro que en ese momento Mohamed VI estaba pensando que lo mejor para los canarios es que su país incorpore estas Islas a su ordenamiento administrativo, con una amplia autonomía o la fórmula ya apuntada de Estado libre asociado (...)
  • (...) convencido Mohamed VI de que Rivero servía como mucho para alcalde del último villorrio del Magreb pero nada más, decidió engañarlo cuando le preguntó por las prospecciones petrolíferas. Le dijo que ellos no habían encontrado petróleo para que tanto Rivero como Soria se olvidaran de los posibles yacimientos de hidrocarburos.
  • En definitiva, Mohamed VI lo engañó igual que Zapatero cuando le entregó aguas en cestas (...)
Pues no señor: el que no sale de su asombro es quien suscribe. Y ya que hablamos: ¿le importaría echarme una manita con la bonoloto? Que la cosa está bien chunga, maestro.

martes, 6 de marzo de 2012

Mentiroso y caradura

El editorial de hoy no hay por donde cogerlo. Ni con qué, salvo pinzas desechables, pues quedarían irremediablemente pringadas tras su uso. Gary Baldi (a punto de convertirse por sentencia judicial y a perpetuidad en don Pepito) recupera el tono clerical de sus mensajes para dirigir toda una encíclica a su ya atormentado público. Una auténtica pastoral en la que, cuando no recurre a sus habituales mentecateces, abiertos insultos a la inteligencia ajena, miente con tanta alevosía como para padecer en el acto priapismo nasal, como el niño de madera inmortalizado por la pluma de Carlo Collodi.

Pues bien, esta otra pluma, enmendada por sus solícitos amanuenses, ciertamente no pasará a la posteridad ni será recordada por su agudeza o elegancia, sino más bien por su estridente y soberana memez. De veras que no me gusta emplear este vocabulario, pero no puedo evitarlo al ver tanto y tan burdo intento de manipulación y, sobre todo, tan abierta mentira. Lean:
  • Aspiramos a que nuestra tierra sea una nación con su estado y, en consecuencia, dueña de todos sus recursos; tanto los actuales como los potenciales de los que tanto se habla en estos días. Recursos hoy rapiñados por la nación española para alimento de sus ciudadanos, porque no es lo mismo ser canario que ser español. Los canarios no somos españoles por mucho que lo diga la Constitución española. Una Constitución que acatamos por imperativo legal, pero que no es nuestra.
  • Todo desmiente que seamos españoles. Lo hace la geografía, pues nos encontramos nada menos que a 1.400 kilómetros de las costas de la metrópoli y a 2.000 de su capital. Lo desmiente la historia, ya que Canarias era un archipiélago libre -el formado por las Islas Afortunadas- antes de que sus habitantes sufriesen una invasión genocida que, pese a la heroica resistencia que opusieron durante casi cien años, los diezmó, los esclavizó y les robó sus tierras. Lo desmienten las leyes internacionales, pues no en vano sigue vigente la Resolución 1.514 del Comité de Descolonización de los pueblos de las Naciones Unidas que obliga a España a liberar sin demora este territorio ocupado. Lo desmiente también la economía, (...) existen estudios suficientes para demostrar que viviríamos como los habitantes más ricos del planeta.
  • La independencia es nuestra primera y absoluta medida. la independencia y la consecución de una nación con su estado. Pero si España pone dificultades a nuestra libertad (...) debemos buscar otras alternativas intermedias. Opciones que incluyen ser vecinos en condiciones de igualdad de otra nación que no tiene por qué ser tratada peyorativamente y con desconfianza.
  • Respetamos a ultranza a la Justicia universal y a la Justicia española, y la acatamos. Pero la justicia la dictan seres humanos que, como tales, son susceptibles de equivocarse o de ser influidos por la perversidad, como es el caso de este comentarista pestilente al que nos estamos refiriendo. Una persona indigna que espera, y aun desea, una sentencia favorable a su guarida, que no es otra que la cueva de la hez del periodismo (...)
  • Tuvo que llegar un pájaro tatarita de Las Palmas para que comenzara la ridiculización añadiéndole un "don" al Pepito familiar. Y todo ello en una sociedad que, justamente, cuenta a día de hoy con leyes que impiden menospreciar a alguien, ya sea por sus creencias religiosas, ideas políticas, aspecto físico, procedencia social, inclinación sexual o cualquier otra característica sea cual sea su naturaleza.
  • Nuestro periódico es leído diariamente por más de 220.000 personas; muchas más de las que siguen el digital en el que se babea cada día el pájaro tatarita o el periódico mínimo en el que escribe el pestilente de la pluma, amén de otro de los cuatro godos de la prensa. Cuatro individuos periodísticamente deleznables, como son el bembón, el traidor, el mofeta y el caoba.
  • No podemos olvidar que cinco magistrados de Las Palmas, entre ellos una jueza que a nuestro entender ha cometido tres presuntos delitos de prevaricación, declararon públicamente, nada menos que en la portada de un periódico, que José Rodríguez era racista y xenófobo; es decir, lo tildaron de delincuente sin vestir la toga; sin ni siquiera estar en un juzgado.
¿Por qué mientes tanto y tan descaradamente? ¿Por qué dices que no somos españoles por una cuestión de distancia? ¿Acaso no son portugueses los madeirenses y azoreños, pese a estar a similar distancia de las costas del país vecino? ¿Por qué te escudas en las mismas expresiones (por imperativo legal), que un grupo de terroristas y asesinos? ¿Qué te hace pensar que hablas en nombre de los canarios? ¿Por qué mientes con la resolución 1514 del Comité de Descolonización, que no reconoce a Canarias como colonia? ¿A qué viene ese engaño de que el archipiélago era libre, cuando sólo lo eran sus habitantes? ¿Qué otros estudios económicos existen, además de los pergeñados por los que comen de tu agrietada y encallecida mano? ¿De qué otros recursos potenciales disponemos, según tú mismo, además de la agricultura y el turismo (lo del petróleo es de anteayer mismo)? ¿Por qué mientes al fingir respeto por los marroquíes a quienes pretendes vendernos, si no hace tanto eran el temible invasor? ¿Por qué proclamas que respetas la justicia, cuando no haces más que ciscarte en ella un día tras otro? ¿Por qué mientes al decir que fue Carlos Sosa quien inventó el don Pepito para referirse a tu persona cuando ese honor recae sobre tu dilecto Andrés Chaves, como él mismo tuvo que reconocer ante un juez? ¿Cómo es posible que tengas la desvergüenza de reclamar un respeto que niegas a quienes insultas a diario (Paulino Rivero, Angela Mena, Ana Oramas, Javier González Ortiz, Santiago Pérez, Carlos Sosa, Francisco Pomares, Leopoldo Fernández, y tantos otros)?¿Cómo puedes negar que eres un racista y un xenófobo después de lo que tú o tus mercenarios de la pluma, por acción, consentimiento u omisión, habéis publicado en tu periódico y que está a la vista de cualquiera, hemeroteca por delante?

En suma: ¿quién te has creído que eres, so mentiroso y caradura?

martes, 7 de febrero de 2012

Pinchito moruno-canario

Espectacular pirueta la que propone el inefable Gary Baldi de la mano de su fiel colaborador en temas marítimohistóricofilosóficopolíticodeuteronómicos (all-in-one) Ramón Moreno Castilla. Después de meses intentando asustarnos con las ansias expansionistas del taimado vecino marroquí (que, según El Día, tiene patente de corso para anexionarnos sin más), ahora se nos descuelgan con la idea de convertir a Canarias en el Puerto Rico de Marruecos como vía alternativa para la ansiada y añorada soberanía de la patria nacional-guanchófona. ¡Bang! ¿No lo creen? Lean al señor Moreno:
  • (...) ¿No sería bueno para Canarias ser un “Estado Libre Asociado” a Marruecos? Con esta fórmula, ciertamente novedosa, y que dará escalofríos a más de uno, es seguro que ya no habría problemas con Marruecos: ni por el trazado de la mediana, ya que tendríamos aguas compartidas; ni por los yacimientos de hidrocarburos localizados en aguas adyacentes, que serían explotados conjuntamente con un reparto equitativo de beneficios; ni por el turismo, dado que podríamos ofertar el paquete “Continente e Islas”; ni por la agricultura, cuyos productos son de mayor calidad y a mejores precios que los que nos cuela España en este mercado cautivo; y numerosas ventajas más, que sería prolijo enumerar ahora. Seríamos, en definitiva, dos países amigos, no competitivos sino complementarios, con intereses comunes y un futuro prometedor. “Status” que podría ser extrapolable al Sáhara, que sería entonces un “Estado Libre Asociado” a Marruecos, con la variante de “soberanía compartida”, lo que constituiría todo un aldabonazo en las relaciones supranacionales y la diplomacia internacional; y daría un giro de 180 grados al conflicto, con una solución imaginativa, integradora, beneficiosa para las partes y, sobre todo, pacífica. Inclusive, ese modelo de relación-asociación interestatal podría ser asumido por la misma ONU, dejando sin efecto la labor de la inoperante MINURSO.
A eso llamo yo hacer patria, ¡sí señor!: poner las islas en manos de un país con el que nos une poco más que la vecindad geográfica y con el que existen importantísimas diferencias políticas, culturales, idiomáticas, y sociales (entre otras). Salir de un estado democrático y de derecho para echarse en brazos de una monarquía cuasiabsoluta y semimedieval, donde la religión islámica no se discute (¡señoras, atención!), donde la competitividad de los productos agrícolas se justifica, entre otras cosas, por la mano de obra barata y donde, por decir algo, el uso de productos agroquímicos prohibidos en el mundo desarrollado se mira con cierta indulgencia. Y pretendiendo que el trato con el vecino moro sería de igual a igual. Como Puerto Rico y Estados Unidos: ¡calcado! Lo siento señor Moro, perdón, quería decir Moreno (una cosa lleva a la otra, como sin duda sabrá por su latín, que no por su árabe o tamazigh), no puedo estar en mayor desacuerdo. Tanto como, presumo, lo estarán los ciudadanos saharahuis ante su oferta. Y casi tanto como parece estarlo su mentor y protector:
  • Este planteamiento de Ramón Moreno lo vemos como un acierto pero nos reservamos expresar nuestra última opinión mientras meditamos, que esto es muy sano. Desde luego, esta es una solución para que Canarias tenga su estado y sus aguas, así como su Hacienda, su Constitución y su Justicia propias. Muchos pondrán el grito en el cielo porque piensan que Marruecos es África negra. Y aunque así fuera, los habitantes del África negra son seres humanos. Marruecos es un país que está a la cabeza de la civilización en el mundo actual, y prácticamente pertenece al occidente europeo, aunque esté en África. Se alarmarán algunos ante la posibilidad de unirnos a un país que no es europeo, pero la realidad es que no somos europeos. En cualquier caso, como decíamos antes, nos reservamos nuestra opinión hasta que llegue el momento.
Tan nervioso le ha puesto que parece confundir Marruecos con Europa, Canarias con el Africa negra (a cuyos habitantes, graciosamente, otorga la condición de seres humanos, y no de portadores del Ébola), o a los vecinos con el Occidente civilizado. ¡Toma Moreno! (Cuervo Rockefeller dixit).

¿Pues sabe lo que le digo? Que si convertir a Canarias en un pinchito moruno, en manos y a merced de su graciosa majestad Mohamed VI es lo mejor que pueden ofrecer, entonces (¡por Achamán!), lo tengo claro: no, gracias. Perdón: ¡Choukrane!

(P.D.: La cosa tiene enjundia. Recordemos que no hace mucho, a Gary Baldi se le pusieron sus ralos cabellos como escarpias al ver a Paulino Rivero y a Domingo Berriel vestidos con chilabas durante su reciente visita al país vecino. Hablaba entonces de vergüenza y de inmenso bochorno. Al hilo de ello, otras plumas ilustres del diario azul afirmaban que Marruecos no demuestra sintonizar demasiado con los intereses de Canarias, mientras que el ínclito Ricardo Peytaví comentaba, entre resignado y cínico, que se habían visto cosas peores que vestir con la típica prenda marroquí. Y ahora llega el amigo Moreno para decir que Canarias se asocie con Marruecos, sin que nadie se lo reproche. Vivir para leer.)

miércoles, 25 de enero de 2012

Las batallas del abuelo Cebolleta

¿Se acuerdan de la familia Cebolleta? Creada por la mano de ese genial dibujante de Bruguera que fue Manolo Vázquez, reflejaba de forma satírica el común de tantas familas de la clase media baja española de la época (años 60 y 70), siempre metida en líos y apreturas de lo más variopinto. Uno de sus miembros era el abuelo, ávido por contar sus interminables batallitas de juventud al mando de un escuadrón de cipayos. Su participación en las historietas se limitaba a poco más que esto y, sin embargo, y pese ser el único personaje de la serie que carecía de nombre propio, ha terminado por sobrevivir a todos sus congéneres, quedando para la posteridad como el prototipo de incontinente verbal, obseso y cansino.

En esta isla, tenemos la (IronicMode=ON) suerte (IronicMode= OFF) de contar con otro abuelete de características similares a las del ilustre Cebolleta, del que, con todo, difiere un poco. Que se sepa, no ha participado en guerra alguna, pese a su indisimulada admiración por el ejército. Tampoco luce las barbazas del anciano ficticio. Su escuadrón de cipayos se reduce a dos personajes de limitada agilidad para montar a caballo, a juzgar por su apariencia. Y, por supuesto, tiene nombre y apellidos, aunque es más conocido por sus múltiples alias. En este humilde espacio me he referido a él casi siempre como Gary Baldi. Por lo demás, es idéntico: a poco que tiene ocasión, repite y repite y repite y repite el mismo cuento, la misma letanía, la misma batallita. Así es el comentario con el que martiriza hoy también a ésta su sufrida audiencia:
  • PUBLICÁBAMOS ayer en nuestra primera página la vergonzosa imagen de varias personas haciendo cola para que les den de comer. Vergonzosa no por esas personas en sí mismas, que bastante tienen con su desgracia, sino por los déspotas y necios políticos que han permitido esta situación.
  • También hay colas en el paro, que ya iremos publicando, y en los hospitales para recibir asistencia sanitaria, aunque las de los hospitales no se ven. Todas ellas tienen su origen en el mal gobierno de Paulino Rivero y de CC.
  • Entre las personas más nefastas del Archipiélago tenemos que citar a Paulino, a su esposa -que gobierna en Canarias sin votos, pero gobierna formando parte de un matrimonio al peor estilo rumano-, Ana Oramas, Perestelo y los Ríos, nefastísimos todos para Canarias.
  • La independencia traerá a Canarias el bienestar y la seguridad. Ningún país, ni siquiera España, podrá intervenir en Canarias, ni para extraer petróleo por su cuenta ni para nada, el día que este Archipiélago sea una nación.
  • En cambio, mientras no seamos una nación con estado, cualquier país del mundo puede ocupar Canarias. El primero de ellos Marruecos, que está en condiciones de hacerlo cuando le plazca.
  • Canarias posee todos los elementos necesarios para ser lo que es: una nación. Y también para ser lo que debe ser: una nación con su estado, con su constitución, con sus leyes propias y con su propia justicia.
Tan sólo falta el consabido "y bla, bla, bla..." al final del texto. Quizás habría que recordarle a nuestro abuelito las causas de la mala situación económica actual, magistralmente resumidas en el blog de Juan T. Delgado, alojado en el diario El Mundo. En él, al igual que el octogenario jefe de lanceros guanches, el analista carga contra la clase política, pero por distintas razones, ya que nuestro peripatético editorialista abomina de Paulino y compañía por no haber exigido la independencia de las islas, y sólo desde que le han quitado el chupete radiofónico de la boca, como ya sabemos de sobra. En cambio, añade otros elementos al cóctel como el papel de la banca, la situación del mercado inmobiliario y la responsabilidad de los propios españoles (canarios incluidos) en este marasmo que nos ha tocado vivir. Elementos siempre ignorados por nuestro demagogo favorito.

Pese a su innegable popularidad, el sino permanente del abuelo Cebolleta era, para su desgracia, ser sistemáticamente evitado e ignorado por todos. Y como reza el proverbio: aquellos que ignoran la histori(et)a, están condenados a repetirla. Aplíquese el cuento, maestro (nunca mejor dicho).

martes, 17 de enero de 2012

¡Ya está bien!

Prosigue la danza frenética del mencey Gary Baldi, embistiendo con su ariete mediático el castillo del pérfido conde Rivero y su no menos atravesada Lady Mena. Hoy el instrumento de asedio mezcla a partes iguales victimismo y demagogia, generosamente sazonados con los habituales condimentos de mentiras y arrojar-la-piedra-y-esconder-la-mano, tan necesarios para el ilustre prócer de la libertad bananera, pues sin ellos no podría elaborar su patético parloteo. Sin olvidar, claro está, la incitación a la violencia, esa de la que tanto dice renegar. Destacamos la colección de frases memorables:
  • A Kanarileaks le siguió el diario ABC en la difusión de los papeles de México y luego una radio local. Finalmente, la noticia la publicó EL DÍA tratando de salvarlos a todos y pidiendo de forma profesional, limpia, escrupulosa, aséptica y hasta caritativa que se aclarara este asunto. Pues no. Para que siguiera el misterio y los autores, o los implicados en el misterio, pudieran seguir adelante como si no hubiesen hecho nada, solo se exige que rectifique EL DÍA. Y, lo que es peor, se hace con amenazas y la intervención reiterada de la Justicia, incluida una sentencia urgentísima dictada en menos de 24 horas. Es decir, casi sin dar tiempo a que concluyese el juicio.
  • Y en Canarias no hay democracia porque no hay justicia. Mejor dicho, hay justicia pero también hay muchas manzanas podridas. No se comprende cómo algunas personas que visten la toga no han sido expedientadas y expulsadas de la Judicatura.
  • Los desmanes cometidos durante el mandato de Paulino Rivero, un auténtico déspota político, son innumerables. Empezando por el concurso de las FM. A EL DÍA le quitan su emisora y se la dan a un pájaro tatarita de Las Palmas. Un individuo que hablaba mal de Paulino y compañía, y que después de esta concesión arbitraria ensalza a todas horas al presidente del Gobierno regional. ¿Cómo se llama eso?
  • Canarias (...) no puede seguir gobernada por un tirano político y su esposa; no puede seguir bajo las botas de una pareja de rumanos. Además, está la Resolución 1.514 del Comité de Descolonización de los Pueblos de las Naciones Unidas que exige la independencia de Canarias, aunque España no la cumple.
  • Mientras tanto, el pueblo canario pasa hambre, se muere en las listas de espera, sufre carencias en la educación, los jóvenes no tienen porvenir, en muchos hogares no entra ni un euro, el paro sigue rampante y hasta muchos niños tienen que comer pan duro solo tres días a la semana. Este es el panorama creado por el déspota político que nos gobierna. ¿Por qué coño no se va Rivero de una vez? ¿No es para apedrearlo... políticamente y echarlo de CC y del país?
  • [Con la independencia] tendremos una ley electoral, listas abiertas y una justicia administrada por jueces nativos que no sean metropolitanos rencorosos y vengativos. Y salvamos a un sinfín de jueces, hombres y mujeres, justos, imparciales, ejemplares.
Si el de Las Palmas es un pájaro tatarita, ¿qué podríamos decir del gallinazo que nos ha tocado padecer? Venga, hombre. Ya está bien de majar con lo de México, un montaje sin más argumento que los papeles presuntamente falsos aireados por Kanarileaks e seguidamente bendecidos por Gary Baldi, lo que le costó la rectificación que tuvo que tragarse cual cucharada de aceite de ricino. Claro: cuando canta la oda al presi le llueve el maná, y cuando se reviró le dieron palos. Lo primero es, en mi opinión, una succión bucogenital rítmica o de vaivén (metáfora obscena, lo admito), un arte en el que nuestro líder guanchófono puede presumir de maestría. Ya está bien de mentir con la Resolución 1514 de Naciones Unidas, que no menciona a Canarias por ningún lado. Ya está bien de comparar a Paulino y señora, quienes ocupan cargos públicos tras elección popular, con el matrimonio Ceaucescu. Ya está bien de denigrar a la justicia y a los jueces cuando fallan en su contra por su propia y supina estupidez. Ya está bien de querer pasar por corderito tras jugar a lobo, ya está bien de incitar a la violencia y el odio contra el presidente del gobierno regional, ya está bien de echar basura por la boca con el tema de las emisoras de FM, que en todo caso fue (y sigue siendo) una adjudicación pro-vi-sio-nal, ya está bien de intentar acojonar con Marruecos, ya está bien de insultar a los que no le besan el anillo o le dedican una calle, ya está bien de dictar lo que otros deben hacer. El que debería exiliarse voluntariamente, señor mío, es usted. Sin empujones ni pedradas, pero mándese a mudar de una vez. Y por cierto, si me permite una sugerencia: Gran Canaria (con perdón) tiene unas playas maravillosas.

¡Dios! Ganas de echar mano de la escobilla del retrete, remojarla en lejía, agarrar a este individuo por el cogote y... bueno, imaginen. ¡Ya le vale, hombre! Cierre el pico de una vez, gallinazo.Enlace

jueves, 12 de enero de 2012

M&m's (Marruecos & mentira's)

Tal vez, visto lo visto, Gary Baldi mismo ha terminado por hastiarse de sus continuas y furiosas diatribas contra Paulino Rivero. Quién sabe si, temeroso de provocar en sus lectores efectos contraproducentes (¿serán las ventas de El Día en verdad tan boyantes como cacarea su jefazo?), ha decidido aparcar por un momento su encendida prédica para retomar cuentos de ayer. Ya saben: la independencia y todo eso. Que no por manidos hasta la saciedad dejan de ser útiles cuando se trata de llenar una o dos páginas. Y que no por preñados hasta la indecencia de medias verdades o abiertas mentiras dejan de servir al oculto propósito de la mano que mece la cuna. O que sujeta la trahíla, si lo prefieren. Porque este humilde bloguero, como tantos otros en las islas, no se cree que un intolerante irredento, nostálgico del antiguo régimen y propenso como pocos a la ictericia cuando detecta el más leve tufillo a izquierdas se nos haya convertido, como San Pablo a los pies de su montura, en un ideólogo de la libertad guanche porque sí.

El comentario de hoy agita la colmena del ya conocido miedo al moro: eso de que Marruecos nos hará parte de su territorio a la primera de cambio. Recurriendo, como siempre, al ilustre criterio de quienes escriben en el diario azul, faltaría más. Para qué recurrir a otros cuando disponemos de analistas consagrados en el mundo entero. Como la sidra champán El Gaitero. Juzguen si no el siguiente párrafo:

La respuesta [a la pregunta de ¿cuál es el futuro de Canarias?] es muy alarmante: a través de la ONU o de cualquier otro organismo internacional, por ejemplo la Unión Africana (UA) o la propia Unión Europea (UE), Marruecos, oportunamente, pedirá lo que es suyo. Pedirá la soberanía total del Archipiélago canario. En el mejor de los casos le concederá a Canarias la mayor y más plena de las autonomías, pero no renunciará a la soberanía de estas Islas porque estamos en su mar jurisdiccional. Llegado ese momento, España tendrá que decir que sí. Eso significa que de la noche a la mañana pasaremos de ser españoles a ser marroquíes. Y aquí nos hacemos otra pregunta: ¿por qué no empezamos a ser lo que realmente somos? ¿Por qué no asumimos sin más demoras, y antes de que sea demasiado tarde, nuestra identidad de canarios? Porque el día que seamos canarios de la nación canaria se acaban los problemas de jurisdicciones entre nuestro Archipiélago y el Reino alauita. Se acaban los problemas de aguas territoriales, de autonomía española, de autonomía plena marroquí, de medianas simétricas o asimétricas, de españoles colonizados y hasta de europeos ultraperiféricos. ¿Por qué no hemos de ser una nación libre? ¿Por qué nos siguen impidiendo España y su Gobierno, con independencia de cual sea el color político de éste, que alcancemos el estatus de nación con Estado y tengamos, en consecuencia, nuestra representación en los foros internacionales? Pues, sencillamente, porque los españoles quieren seguir mamando de la teta canaria. Una razón válida para ellos, pero no para nosotros, los canarios, porque va contra las leyes internacionales y la dignidad de todo un pueblo que lleva casi seis siglos sometido, despreciado y expoliado.
  • Mentira número uno: Marruecos oportunamente exigirá lo que es suyo. ¿Cómo narices puede Marruecos exigir lo que jamás ha sido suyo? Ni en su historia reciente ni en su pasado más deslumbrante tuvo dominio sobre las islas. Y si realmente consideran que tienen derechos reales de soberanía, ¿por qué no los han expresado nunca?
  • Mentira número dos: En el mejor de los casos, Marruecos nos concederá amplia autonomía. Ilusorio. Marruecos no concede autonomías, ni amplias ni estrechas. Los saharauis saben mucho más del tema que el autor del comentario.
  • Mentira número tres: si Marruecos exige las islas, España tendrá que decir que sí. Nuestro vecino lleva mucho tiempo reclamando Ceuta y Melilla. La respuesta española siempre ha sido que no. ¿Por qué iba a ser distinto con nosotros?
  • Mentira número cuatro: Una vez independientes, se acabaron nuestros problemas con Marruecos. Los libros de historia sugieren lo contrario: si las islas no cuentan con un paraguas político o militar adecuado, es mucho más probable que Marruecos nos anexione sin más. Siempre han rehuído la posibilidad de un conflicto armado directo, queriendo entrar por la puerta trasera (recuérdese si no el incidente del islote Perejil). Desaparecida España, se acabó el obstáculo. Y es obvio que las islas, solas, carecerían de capacidad defensiva para disuadir al vecino.
  • Mentira número cinco: España nos impide ser independientes. Falso de todo punto. Salvo el locomotoro de la avenida de Buenos Aires y algunos insignes patriotas (Antonio Cubillo, José L. Concepción o la sin par Deyanira Tabares), nadie ha solicitado la independencia de las islas. Lamentablemente para su causa, ninguna de estas personas o cualquier correligionario suyo disfruta de representación en los órganos democráticos de la nación o la región, sencillamente porque así lo ha querido el pueblo soberano. En suma: no se puede denegar lo que no se ha pedido, sin entrar a valorar si los amantes de la independencia son realmente tantos como cacarea el plumífero adalid.
Aún podríamos hilar más fino, pero dejémoslo en este punto. Lo mejor de todo es que la pastoral lleva por título (¡Toma ya!) Sin justicia no puede haber democracia: prístino ejemplo de mezcla indiscriminada de churras y merinas. Cosas de la edad, supongo.

martes, 3 de mayo de 2011

Galvanizando las masas

A medida que se acerca la fecha de las elecciones locales y autonómicas, Robes Pierre Nodoyuna añade ácido sulfúrico a sus cotidianas peroratas, con las que aburre más que indigna (a mí, por lo menos). Despacio, eso sí, gota a gota, pero continuadamente. Su esperanza es que los habitantes de Canarias, presuntamente hartos de la opresión del cruel colonizador, salgan a manifestarse en pro de los guanches y de su libertad. Un discurso que hoy da un paso más y que, de modo progresivo pero firme, brinca peligrosamente sobre el borde de la legalidad, llamando a la desobediencia civil y usando como excusas el miedo, el hambre y las pamplinas pseudohistóricas de siempre:
  • ¿Cómo es posible que se siga en esta callada cuando puede producirse una explosión en cualquier momento? Explosión que no deseamos. Tan solo estamos alertando de ella. No se puede, con tanta caradura y desvergüenza, decir que es español un pueblo vilmente conquistado, masacrado y esclavizado como lo fue el pueblo guanche canario. ¿Españoles por qué? ¿Dónde está España? ¿Dónde está Canarias? ¿Dónde está el pico del Teide? ¿En qué aguas están las Islas Canarias?
  • En cualquier momento la ONU puede exigirle a España que realice la descolonización de nuestras Islas. Pero al mismo tiempo queremos advertirle al pueblo que cada vez está más próxima la amenaza latente del dueño de las aguas en las que nos encontramos. Aguas jurisdiccionales y de zona económica exclusiva de Marruecos. Un país que, sin necesidad de permisos de la ONU, puede decir que este Archipiélago es suyo. Marruecos puede organizar una marcha verde y ocupar Canarias.
Todos sabemos perfectamente que los guanches no eran españoles, no necesitamos a ningún iluminado que venga a decírnoslo. La cuestión, sin embargo, no es ésa, sino si los canarios actuales (no los de antes) somos o no españoles, y sobre eso el que suscribe no tiene duda alguna. También habría que aclararle a quien lo desee saber que las Naciones Unidas no tienen intención de exigir a España descolonización alguna, toda vez que las Islas Canarias JAMÁS FIGURARON EN LA LISTA DE TERRITORIOS A DESCOLONIZAR, al amparo de la famosa resolución 1514 del Comité de Descolonización de los Pueblos, de la que sí formaba parte, por ejemplo, Gibraltar. Y en cuanto a las alarmas sobre Marruecos es un recurso tan viejo y tan ñoño que ni me molesto en comentarlo. Sí que pienso, por el contrario, que el reino vecino no tardaría ni dos segundos en adueñarse de estas islas en el caso de que estas plantearan su independencia de España.

Pero lo mejor, como siempre, al final:
  • Acabamos como en los tiempos del general: Canarias una -con la tercera incluida-, grande -ya lo es por sus recursos y riquezas- y libre -lo será, y muy pronto-. Viva la libertad.
Hay cosas que a ciertas edades no cambiarán de ningún modo. La permanente nostalgia de nuestro revolucionario líder hacia tiempos pasados, cada vez más frecuente de observar, es una de ellas. La otra, sin el menor género de dudas, es la demencia senil.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sin vergüenza

Unos cuantos días después (no uno, ni dos, ni tres) el sufrido adalid de la independencia de la patria guanche y prócer de Tenerife, führer indiscutible del periódico azul que se gesta, cual Alien en un infectado hospedador, en la santacrucera Avenida de Buenos Aires, y su manípulo de editorialistas han decidido, por fin, lanzarse al vacío y comentar lo ocurrido en El Aaiún a manos de los gendarmes y soldados marroquíes. Cualquier persona medianamente cabal y con un mínimo de entrañas habría, cuando menos, criticado la intervención de las autoridades del reino alauita sobre un conjunto de civiles saharauis que, a lo sumo, podían defenderse con piedras, palos y redaños. Máxime cuando esas mismas voces dicen repudiar a execrar la violencia. Pero no: fieles a su cita con la calamidad periodística, a Gary Baldi y sus secuaces sólo se les ha ocurrido servirse de los funestos sucesos que han tenido lugar a muy corta distancia de nuestras orillas para arrimar el ascua a su sardina, chicharro, pez porro o lo que sea. Ni una palabra de condena para los marroquíes, y por supuesto, ni una sílaba de apoyo en favor de los infelices que cayeron víctimas de la brutal represión marroquí. Pueden seguir el emético texto aquí, si lo desean, aunque no lo recomiendo. Permítanme que desmenuce un poco más su contenido:
  • Los acontecimientos internacionales nos están dando la razón de forma pavorosa, porque es para sentir temor ante el futuro inmediato que nos espera si antes, es decir, de forma inmediata, no nos convertimos en un país soberano con bandera y asiento en los foros internacionales. Un país que no sea susceptible de ser anexionado en cualquier momento por Marruecos. Alguien puede pensar que exageramos, pero, ¿qué está ocurriendo en el Sahara?
  • ¿POR QUÉ ha ocurrido lo del Sahara en estos días? Sencillamente porque el Sahara era una colonia que perdió su condición de tal y pasó de depender de un país que está en otro continente (algo completamente absurdo), a estar integrada en la nación que tiene a su lado. Porque el Sahara era una colonia, aunque sus habitantes tuviesen carnet de identidad español y contasen con sus procuradores en Cortes con sus turbantes y sus chilabas; es decir, con un remedo de los actuales Perestelo y Oramas en las Cortes del Rey Juan Carlos. Podemos decir que el Sahara está siendo la punta del iceberg de lo que puede suceder aquí, en este Archipiélago, en cualquier momento.
Quien busque en el texto reprobaciones a los marroquíes o voces en pro de los machacados saharauis perderá, repito, su tiempo. En cambio, hallará desafinadas y estridentes loas a los independentistas canarios, un completo carillón de las habituales y patéticas soflamas con las que bombardea un día sí y otro también a sus sufridos lectores, y memeces de calado diverso, todo ello aliñado de una buena dosis de miedo al moro. ¿Dónde quedan esas proclamas acerca de la autonomía que nos darían los marroquíes en caso de convertirnos en una de sus provincias? ¿Dónde la dignidad con la que generosamente nos obsequiarían Mohamed VI y sus testaferros?

No pongo por escrito el torrente de calificativos que pugna por salir de mi boca para este personaje, sus catetos cómplices y su patético discurso. Tan sólo señalo que este editorial únicamente puede escribirlo un individuo que desconoce por completo lo que significa la vergüenza. Quizás porque nunca la ha tenido.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Día D más uno

Hoy ni siquiera añado un vínculo al editorial/comentario de hoy en El Día. Tan sólo hago la breve constatación de que los señores editorialistas de este periodicucho (osea, Gary Baldi y sus camisas azules) siguen sin hacerse eco de lo sucedido ayer en El Aaiun ofreciendo, en su lugar, un obsceno ejercicio masturbatorio de autobombo, sazonado con una mesiánica presunción de santidad.

Seguimos esperando (casi con toda seguridad en vano) que dejen de una vez de tirar voladores para distraer al personal y entren, si es que las gónadas les dan para eso, a valorar las consecuencias de esa amplia autonomía de que disfrutan nuestros hermanos del Sahara Occidental de parte de sus gestapos marroquíes, y que según El Día tendríamos nosotros, los canarios, en caso de ser asimilados por la dictatorial monarquía alauita.

Insisto: seguimos esperando.

martes, 9 de noviembre de 2010

Hediondos fuegos de artificio

Ayer, fuerzas de seguridad y soldados marroquíes irrumpieron por la fuerza en un campamento saharaui instalado en El Aaiún en una operación de desalojo a gran escala., y no hay que descartar, conociendo al implicado, la posibilidad de una auténtica matanza. De momento es muy difícil conocer el balance de víctimas que han resultado de esta agresión, una más, guiada por la mano fascista y cobarde de las autoridades del reino alauita. De hecho, es posible que jamás se sepa con exactitud, dada la opacidad de nuestros vecinos en todo cuanto atañe a lo que ellos, eufemísticamente, llaman Provincias del sur. Y también quedará este infausto incidente como un borrón, también uno más, en la conciencia de las autoridades españolas que abandonaron a los saharauis a su suerte en manos de los verdugos marroquíes hace tres décadas y media.

Permítame el lector que recuerde algunas palabras de los editoriales y comentarios de El Día a lo largo de los últimos meses:
  • (...) el Gobierno de Rabat declarará que incorpora Canarias a su Administración política. En pocas palabras, de la noche a la mañana pasaremos a ser una provincia marroquí. Quizás, si tenemos suerte, con una amplia autonomía, pero provincia marroquí con todas las de la ley. [21 de junio]
  • Un desastre sería, en efecto, que dejemos de ser una colonia de España para convertirnos en una provincia marroquí. No porque Marruecos sea peor como país que España. En muchos aspectos lo consideramos más digno, entre otros motivos porque no tiene a sus espaldas un pasado de genocidios (...) y porque su Gobierno defiende los intereses de sus súbditos, cosa que no hacen los políticos españoles, más pendientes siempre de sus bolsillos [8 de agosto].
  • Con este escenario internacional, (...), seríamos una provincia marroquí de la noche a la mañana. Tendríamos toda la autonomía del mundo porque el Gobierno marroquí sería mucho más generoso con nosotros que el rapiñador Ejecutivo español (...). [20 de septiembre].
  • El Sahara será autónomo, pero jamás será un país libre como quieren sus habitantes. Lo mismo ocurrirá con Canarias cuando Marruecos nos anexione. Tendremos mucha más autonomía de la que actualmente disfrutamos, pero no seremos una nación. [26 de septiembre].
  • YA no sabemos, si esta situación de dependencia colonial española se prolonga, qué sería mejor: seguir siendo perros rampantes lamiendo la corona española o súbditos marroquíes con autonomía total al formar parte de Marruecos como una de sus provincias. [31 de octubre].
Lo que el 21 de junio era una afortunada y esperanzadora posibilidad, se convirtió en certeza después: en caso de ser incorporados a ese digno país llamado Marruecos (que no tiene pasado sino presente de genocidios), gozaríamos de una amplia autonomía, tan amplia como la de los saharauis, y mejor que la que disfrutamos siendo españoles. Pues bien, cabría plantearse si el editorial/comentario/pastoral de hoy se hace eco de lo ocurrido ayer en El Aaiún. Y claro que no: que si el candidato a la alcaldía de Santa Cruz, que si el Parlamento de Canarias es esto o lo otro, que si ataques a la jueza de siempre, y una delirante traca final en la que se mezclan el Papa, la libertad, los canariones y el patriotismo. Pero de lo sucedido ayer, nada. Osea: fuegos de artificio, cohetes o voladores, como se prefiera.

Permítaseme emplear una expresión muy canaria para calificar algo así: hediondo. Que es buen castellano, y designa a aquello que huele mal, que apesta, que hiede. Pero también a aquello que resulta sucio, repugnante y obsceno, tal y como nos recuerda la RAE. Es justamente lo que me provoca leer (o mejor dicho, no leer) las obscenas estupideces de este repugnante diario. No dudo que, antes de reconocer la metedura de pata, persistirán en sus obscenas mentiras, o tal vez emplearán lo ocurrido para meter más miedo al moro. Porque de gentuza así es lo único que cabe esperar.

Como bien diría don Francisco de Quevedo: ¡¡habría que ventosearles en la cara!!

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Help! I need somebody...

Hay que reconocerle a Cagliostro Rodríguez su habilidad para generar un esperpento tras otro en sus editoriales y comentarios. Ignoro si pretende emular a Ramón María del Valle-Inclán, padre del género y, de paso, odioso español como tantos otros que han contribuido a hacer de nosotros lo que somos, a través del imperialismo, el expolio y la colonización. En cualquier caso, el führersito (Fidel Castro dixit) de El Día sigue incansable repitiendo las mismas sandeces de siempre, pero con nuevos añadidos, a cada cual más sorprendente por grotesco y patético, en una delirante carrera hacia adelante cuyo final no me atrevo a imaginar.

El editorial de hoy es sencillamente irreproducible e infumable, como tantos otros, pero a la vez impagable. Porque si no, este humilde blog no tendría razón de ser. Comienza alegando la necesidad de la huelga general (¿¿??) convocada para hoy a fin de forzar la dimisión de José Luis Rodríguez Zapatero, culpable según él de todos los males que nos aquejan para, dos párrafos más adelante, desmarcarse de cualquier apoyo a la misma (no está mal para un socialcomunista). Luego, arremete con su habitual (y pésimo) gusto contra Ana Oramas, sin mentarla explícitamente, pero obsequiándole con toda suerte de improperios marca de la casa. Prosigue dándole palmaditas a Pau Rivero, ese oculto patriota, mientras le aconseja sobre lo que debe hacer y cómo. Y todo ello debidamente sazonado con las habituales falacias acerca de Marruecos y España. No reproduzco nada de lo anterior porque no quiero cansar a nadie: ya he dicho sobre ello cuanto tenía que decir.

Pero la memorable y espeluznante traca final en demanda de ayuda a los pueblos que antes sufrieron la dominación española (literalmente: Venezuela, Cuba y Filipinas) no tiene precio, de veras que no. En inglés, la palabra ayuda es help, como muchos ya sabrán, y eso a otros tantos les hará sonar los acordes del imperecedero tema homónimo de The Beatles. Si alguien quiere conocer la letra, puede hacerlo aquí. Yo me voy a limitar a traducirla, al menos en parte:

Ayuda, necesito a alguien/Ayuda, y no a cualquiera/Ayuda, sabes que necesito a alguien, ¡ayuda!/Cuando era joven, mucho más que hoy/Nunca precisé en absoluto de nadie/Pero esos días quedan atrás, ya no me siento tan firme/Siento que he cambiado de idea y abierto las puertas/Ayúdame si puedes, me siento decaído/Y agradezco que estés junto a mí/Ayúdame a poner los pies en el suelo/Por favor, por favor ¿me ayudarás?/Mi vida hoy ha cambiado de tal modo/Mi independencia parece desvanecerse en la bruma/Pero en todo momento me siento tan inseguro/Sabes que te necesito como nunca antes/(...)/

No parece sino que Lennon y McCartney hubiesen pensado en José Rodríguez para componer su tema, incluyendo las alusiones a los tiempos de juventud en los que el hoy jefazo de El Día se deshacía en elogios al régimen cuyo yugo y flechas ostentaba su periódico, en el que aún hoy puede notarse cierto aroma de nostalgia de tiempos pasados. Por no hablar de la tan añorada independencia, que no se acerca por más que sí lo haga el final de este año. En suma, José Rodríguez pide ayuda, pero no a cualquiera, sino al esperpéntico Hugo Chávez (cada oveja...), al podrido régimen estalinista de los Castro, y a un país que bastante tiene con sus propios y agudos problemas. Países hermanos los tres, sí. Pero con dirigentes (al menos dos de ellos) indignos de los tiempos que corren. Al igual que otro que yo me sé.

Pues eso: Help! I need somebody, help!

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Quién teme al moro feroz? (2a parte)

Las cabezas pensantes de nuestro diario más vendido (en todos los sentidos) han hallado un filón inagotable para tamborilear sus notas en pro de la independencia de nuestro sojuzgado pueblo. La imaginación al poder, pues el recurso permanente a la misma cantinela (la distancia a las costas de Cádiz) terminaría por aburrir al lector hasta inmunizarle frente al mensaje. Algo parecido a quien escucha el parte diario de defunciones en un centro hospitalario, por ejemplo. Cosa de todos los días, realidad cotidiana que por fuerza acaba por no conmover a quien la percibe, posiblemente a su pesar. Pues bien, para que esto no suceda a los señores de El Día les ha dado, curiosamente, por resucitar uno de los miedos atávicos más antiguos de España: el miedo al moro, que se remonta a la Edad Media y los tiempos de las razzias del visir cordobés Almanzor, llamado El Victorioso. Ya he tenido ocasión de hablar de ello en otro post. Pero en la edición de hoy se vuelve a la carga sobre el mismo tema, con el estilo ramplón, contradictorio, falaz y zurupeto de siempre. Digo esto último porque la sensación permanente que destilan las líneas del editorial hacen pensar que el autor no es ni será nunca un periodista, sino un intruso de la profesión. Me permitirán que, por esta vez, no reproduzca siquiera parcialmente los contenidos. Sólo me limitaré a resumirlos y comentar por qué, en mi humilde opinión, no deben ser tenidos en cuenta.
  • Uno: Marruecos puede exigir la soberanía de las Islas Canarias por una razón de cercanía, tal y como ha exigido la de Ceuta y Melilla. Puede que lo haga, pero no tiene razón de ser, toda vez que Marruecos no puede reclamar lo que jamás ha sido suyo, de modo que no es probable que las Naciones Unidas tengan en cuenta los delirios de la monarquía alauita. Por otro lado, la lista de la ONU de territorios a descolonizar (uno de los argumentos a los que más se aferran Rodríguez et al. para apoyar sus tesis) no incluye a Canarias, Ceuta o Melilla, ni al Peñón de Vélez de La Gomera, ni las Islas Chafarinas, ni el Peñón de Alhucemas, ni siquiera el famoso islote de Perejil. En cambio, sí incluye a Gibraltar.
  • Dos: El ejército español no hará nada por defender Canarias, por culpa de los socialistas, que lo han convertido en una Oenegé. Potaje de berros. Una cosa es que el ejército español haya participado en operaciones humanitarias o como fuerza de interposición, y otra bien distinta que haya ido a recoger setas. Sin ir más lejos, las tropas españolas destacadas en Afganistán (como en su día las de Irak u otros lugares del mundo) se están jugando la piel un día sí y otro también, armas en mano y repartiendo balazos, pues se hallan en zona de guerra. El ejército español (que vuelve a levantar la inquebrantable y empalagosa adhesión de El Día) no es una oenegé por no emplearse directamente en misiones de combate: sería tal de creer las versiones oficiales que pretenden pintar una realidad edulcorada de su realidad. Pero nada más.
  • Tres: Vivimos en aguas territoriales marroquíes. Falso, ya expliqué por qué. La declaración de Zona Económica Exclusiva de Marruecos no es un salvoconducto para hacer reclamaciones territoriales de ningún tipo. Además, aceptar esta idea supone reconocer la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, algo que las Naciones Unidas no han hecho.
  • Cuatro: Al menos, siendo provincia marroquí gozaríamos de amplia autonomía, como sucede con el Sahara. Esto mueve a la risa, por patético. A Abdul Rodríguez (una vez naturalizado marroquí) no le quedaría más alternativa que empalagar al Rey de Marruecos como hace con la Virgen de Candelaria, aplicándose cuidadosamente en cada acción. Porque el derecho a la libre expresión que viola sistemáticamente el jefazo de El Día con sus insultos y mentiras no existe en el país vecino. Que le pregunten si no a doña Aminatu Haidar por esa amplia "utonomía" que Marruecos ha otorgado al Sahara.
  • Cinco: Francia y Estados Unidos apoyarían inmediatamente cualquier reclamación marroquí en el seno de la ONU. Si así fuese ¿por qué esperar a este preciso momento? ¿Por qué Marruecos no ha planteado esa misma reivindicación antes? ¿Por qué no somos ya marroquíes? ¿Cuál es la diferencia entre el antes y el ahora? ¿Por qué este momento es distinto?
  • Seis: El ejército marroquí es superior al español. Si es así, ¿por qué no fueron los marroquíes más contundentes durante la crisis del famoso islote Perejil? El gobierno de España puso entonces en alerta al ejército, a las fuerzas aéreas y a grandes unidades navales. ¿Reaccionaron los marroquíes con una escalada bélica? No. ¿Por qué ahora sí?
La solución, como ya habrán adivinado todos, es constituir las islas en un estado soberano e independiente. Pero aquí viene lo que EL DÍA no cuenta a sus lectores, ni lo hará jamás. Una vez constituidos en estado soberno, ¿qué impediría a Marruecos llevar a cabo la anexión de Canarias? ¿Cómo y con qué podrían las islas constituir unas fuerzas armadas capaces de disuadir a los marroquíes de una agresión? ¿En cuanto tiempo se formaría ese temible ejército y con qué medios contaría? ¿Quién impediría que la república canaria se convirtiese en el estado más efímero que jamás haya existido?

No sé ustedes. Yo sólo le tendría verdadero miedo al moro si estas islas siguen alguna vez los oscuros designios del Mencey Loco y sus voceros. Por ahora, y para que todos me entiendan, permítanme que cante desde estas líneas: ¿Quién le tiene miedo al moro, miedo al moro, miedo al moro? ¿Quién teme al moro feroz?

¡Tra-la-la-la-lá!

martes, 14 de septiembre de 2010

De profundis clamo ad te...

A pesar de que desde algunos sectores afines a la derecha política de este país (España) se critica ácida y duramente al cine de producción propia (el apoyo prestado a ZP por actores y cineastas tiene un precio), lo cierto es que nuestra industria cinematográfica ha generado no pocos títulos ciertamente memorables. No voy a enumerar la lista de mis películas españolas favoritas, tan sólo voy a servirme de una de ellas para ilustrar esta entrada. Se trata de una historia ambientada en la España del Siglo de Oro, bajo el reinado de Felipe IV, y basada en la novela cuasi-homónima de Gonzalo Torrente Ballester: (Crónica de) El Rey Pasmado. Un reparto de lujo (Gabino Diego, Javier Gurruchaga, Fernando Fernán-Gómez, Laura del Sol, Joaquim de Almeida, Juan Diego, Eusebio Poncela y María Barranco, entre otros) a las órdenes del gran Imanol Uribe. La historia, en pocas palabras, versa sobre el revuelo y las intrigas palaciegas que suceden en la corte española cuando el rey (Gabino Diego) manifiesta abiertamente su deseo de ver a su esposa (la reina Isabel de Borbón), desnuda, tras haber pasado la noche anterior en brazos de una prostituta (Marfisa), encarnada por Laura del Sol.
Uno de los personajes más importantes de la historia es el padre capuchino Germán de Villaescusa, capellán de palacio, interpretado por Juan Diego. Encarna las fuerzas vivas de la Inquisión más intransigente, fanática y supersticiosa, oponiéndose a la regia intención porque, de cumplirse ésta, Dios habría de castigar a los españoles con la pérdida de su flota a manos de los corsarios y con una severa derrota en la guerra de Flandes. O así lo entendía el hombre. Para ello, pone de su lado al Valido del rey, el conde-duque de Olivares, a quien da vida (¡y de qué manera!) Javier Gurruchaga, involucrándole así en el complot. El padre Villaescusa, mientras tanto, intentará forzar la voluntad divina, gracias a los recursos espirituales. Uno de ellos es una procesión callejera en la que el fraile salmodia en voz alta mientras un conjunto de penitentes acompañantes se flagelan a tono. Los latinajos son como sigue:
De profundis clamo ad te, ¡Domine!, ¡Domine!, audi vocem meam
Que viene a decir desde lo más profundo te invoco, Señor, Señor, escucha mi voz. La escena tiene su gracia porque, según revela su expresión, para el prelado el acto es un mero trámite, sin pasión ni fe, una letanía que se repite una, y otra, y otra vez, mientras resuenan los latigazos.
Intolerancia, intransigencia, y letanía machacona son características que, como ya saben los lectores de estas líneas, ha asumido el periódico El Día en sus soflamas panfletarias disfrazadas de editoriales. José Rodríguez no es muy distinto al padre Villaescusa en lo que a esto se refiere. Pero es que, además, el autoproclamado Denunciador Mayor de Canarias a veces invoca a las fuerzas divinas para que acudan en su auxilio. El comentario de hoy incluye las habituales letanías en pro de la independencia, ataques flagrantes a los jueces (adivinen por qué), insultos a ciertos políticos (esta vez no nombrados), el miedo al moro feroz, etcétera, etcétera. Pero incluye dos muestras de fervor religioso, de apelaciones a los recursos espirituales. ¿Tendrá José Rodríguez línea directa con el Altísimo? ¿O deberá marcar algún prefijo? Juzguen ustedes:
  • (Los políticos de PP, PSOE y sus "renacuajos" son) Batracios que traicionan a Canarias y ayudan al Estado opresor a que sigan apretándoles las clavijas a los canarios. Es decir, oprimiendo al pueblo canario. Eso es un delito y un pecado. Quién sabe si algún día serán juzgados por lo que están haciendo.
  • Aquí no hay otra alternativa que la humana y la divina, la divina y la humana: la independencia. La independencia, además, es el régimen político natural de una nación archipielágica como es Canarias. Quiera Dios que seamos nación antes que nos fuerce Mohamed VI a ser provincia de Marruecos aunque con autonomía total, como están haciendo con el Sahara.

(Un inciso: quedará para la posteridad la rastrera y alucinante alusión a la autonomía total que los marroquíes conceden al Sahara. Esa misma autonomía que, según parece, el gobierno y el parlamento de España le niegan a Canarias.)

Pues nada, los que crean en el iluminado verbo de Rodríguez, ya pueden quitarse la camisa y salir en procesión, azotándose cada cuatro pasos mientras el bienaventurado jefazo de El Día recita sus rezados.

¿Alguien se apunta?

domingo, 5 de septiembre de 2010

¿Quién teme al moro feroz?

Una de las majaderías más recientes del periódico azul es la de intentar asustar a los lectores, arguyendo que nuestros vecinos marroquíes pueden anexionarnos a su reino cuando así lo deseen, so pretexto de que nos encontramos dentro de su Zona Económica Exclusiva. Una amenaza de la que sólo nos veríamos libres, claro está, una vez conseguido nuestro estatus de respetabilísima república (¿bananera?) independiente. Esta es, a juicio de nuestro anciano camarada Rodrigov, una razón de peso para dejar que los marroquíes sigan machacando a su antojo a los saharahuis, no sea que los vecinos se enfaden y nos invadan sin más. Eso sí: si somos una nación independiente no sólo estaríamos completamente a salvo de las supuestas ansias expansionistas marroquíes, sino que además seríamos poco menos que el reino de Saba. El cuento de casi siempre.
Tal estado de opinión surgió el miércoles pasado, a raíz de las agresiones que un grupo de ciudadanos españoles sufrió a manos de presuntos civiles marroquíes indignados por su reivindicación de libertad para el pueblo saharahui, una libertad que Marruecos les sigue negando desde hace treinta y cinco años. Para los marroquíes, el antiguo Sahara español es una provincia más, y les resulta inadmisible que se tracen las fronteras que le separan del reino alauí. Puedo decirlo con pleno conocimiento de causa porque lo he visto con mis ojos. ¿Que las Naciones Unidas dicen lo contrario? A tomar viento. Ahora bien: el Sahara está bajo soberanía marroquí de facto, pero no de iure, toda vez que la comunidad internacional no la ha reconocido. Incluyendo a España, por cierto, por más que su actuación en este contencioso haya sido más que deplorable, dejando a los saharahuis abandonados a su suerte, dicho sea de paso. Al día siguiente, jueves 2 del corriente, El Dia volvió a lo mismo, fiel a su estilo, pero añadió una interesante coletilla:
  • Lo repetimos: si Marruecos se inflama, el fuego llega a Canarias. Marruecos nos puede declarar provincia suya cuando quiera, y el mundo le dará la razón, porque Canarias no está en territorio español; está en las aguas jurisdiccionales y en la Zona Económica Exclusiva de Marruecos. Insistimos en esto una y otra vez porque no se trata de la mentira repetida mil veces, sino de la verdad repetida mil veces para que seamos conscientes del riesgo a que nos tiene expuesto el egoísmo español.

Resulta la mar de curioso que el amigo José Rodríguez aluda a la mentira repetida mil veces, una figura a la que este humilde autor ha recurrido para calificar los argumentos empleados en los editoriales y comentarios de El Dia en apoyo de su delirio independentista. Pues en opinión de quien escribe, no son más que un conjunto de mentiras que, por repetidas, se pretende implantar en la sesera de los lectores. Táctica pura y dura de propagandistas nazis, o sea. ¿Será que los ojos de nuestro sin par Garibaldi se han fijado en este blog? No esperaría semejante honor, la verdad.

En el editorial de hoy, y entre el habitual potaje de asuntos que provocan los sinsabores, indignación y lamentos del Denunciador de Santa Brígida, se puede leer una entrega más del culebrón marroquí. Y me viene a la mente la tonada que, despreocupados, cantaban los Tres Cerditos en las pelis de Walt Disney: ¿quién teme al moro feroz, al moro, al moro? Ojo, que el término moro no es xenófobo, pues deriva del latín maurus, que es como los romanos llamaban a los habitantes del Atlas y a las tribus beréberes de Mauritania por el tono oscuro (moreno) de su piel. Aquí va el texto en cuestión:

  • (...) Marruecos cuando quiera nos convertirá en una de sus provincias. Y tendrá todas las bendiciones de la ONU y del mundo, porque Canarias no es tierra española ni tendrá protección española porque no puede tenerla. Geográficamente, Canarias es una nación (hoy es una colonia, pero las colonias tienen que desaparecer aunque estén disfrazadas de comunidad autónoma) en la que todavía quedan residuos de españolidad, de españolistas y españolistos. Pero si esa calidad de nación no se materializa en un Estado soberano tras la independencia, Marruecos puede anexionarnos con un simple decreto porque estamos en sus aguas jurisdiccionales y en su Zona Económica Exclusiva. El caso es que como nación, y en virtud del Derecho Marítimo Internacional, tendríamos una extensión de ¡700.000 kilómetros cuadrados de mar!

Una vez leído el parrafito, me puse a investigar. Pues no es que me vaya a creer lo que dicen estos señores sin más. El concepto de aguas jurisdiccionales es algo difuso, pues viene a ser la superficie marítima (así como el lecho y el subsuelo marinos, si fuera el caso) sobre el que un determinado país tiene algún tipo de jurisdicción. Y aquí viene una distinción muy interesante: se habla de Zona Económica Exclusiva (ZEE) como si ello fuese equivalente a hablar de aguas marroquíes. Y como era de esperar, no es cierto. La ZEE abarca una distancia de 200 millas marinas contadas a partir de la línea que delimita la costa del país, pero los derechos del país ribereño sobre su ZEE se limitan a la exploración y explotación de sus recursos, y siempre que ello no entre en conflicto con las aguas de un país vecino, como sería nuestro caso, pues en ese caso se deberá adoptar algún acuerdo bilateral o, en última instancia, acudir a los tribunales internacionales. No se trata por tanto, como parece que se quiere hacer creer, de aguas de plena soberanía, sino sólo de soberanía limitada. Las aguas de plena soberanía se circunscriben a 12 millas marinas contadas a partir de la línea de costa del país ribereño, siendo lo que se llama Mar Territorial (artículos 2 y 3 de la Convención del Mar de 1982). Es decir, que si Marruecos nos invadiese alegando que estamos dentro de su ZEE cometería un acto de agresión contra un país vecino y violaría flagrantemente la legalidad internacional.

Pero vamos a más. Resulta que, para que poder afirmar que nos hallamos dentro de la ZEE marroquí, es condición imprescindible reconocer la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental. Si no, no hay ZEE que valga, y un solo vistazo a los mapas y las fronteras basta para confirmarlo. Resulta que la comunidad internacional niega la mayor a Marruecos, pero El Dia no:

  • Hoy queremos mejorar nuestras ideas contenidas en ese párrafo preguntándonos por qué esos mismos que desplegaron pancartas pidiendo la independencia del Sahara, y para ello tuvieron que desplazarse a través de un transporte marítimo o aéreo a esa provincia marroquí (hasta que la ONU decida), por qué esos mismos, como decimos, no han desplegado otras pancartas en Tenerife (o en cualquier lugar de Canarias) pidiendo la libertad del pueblo canario. ¿Por qué los saharauis tienen derecho (que lo tienen) a ser libres y los canarios no? Al menos los saharauis ya están en los foros internacionales pidiendo un veredicto. Incluso si lo perdieran, su autonomía sería completísima. La nuestra no porque nos domina otra nación que existe en otro continente, que es la que nos da órdenes y exige el derecho de pernada política sobre hombres, mujeres, niños y niñas.

En otras palabras, José Rodríguez y sus secuaces no quieren ver que el Sahara no es una provincia marroquí, y no quieren ver que en Marruecos no existe la libertad de expresión para el pueblo saharahui y que esa sola razón (no la única, por cierto) basta para justificar sus pancartas. Conocen la monstruosidad que afirman, desde luego, pero pretenden darle la vuelta a la tortilla. Y yo vuelvo a preguntarles: ¿por qué ustedes, cobardes, se pliegan de esa manera a los atropellos actuales de Marruecos sobre los saharahuis? ¿Por qué son tan valientes para reclamar la independencia de Canarias y no la del Sahara, para no enfadar a los marroquíes? ¿No será porque en Canarias disfrutan de una libertad que en Marruecos es sólo fantasía? Pero lo que sigue tiene menos desperdicio aún: si los saharahuis viesen frustrada su reclamación de independencia, ¡tendrían una autonomía amplísima!, pero nosotros los canarios no la tenemos porque nos domina otra nación. Osea, que Marruecos no domina el Sahara con mano de hierro, qué va, y su rey estaría contentísimo de poder otorgar a los saharahuis una autonomía como la que, pongamos por caso, disfruta hoy Canarias. Una vez más, mentiras y más mentiras. De verdad, señores, ¿a quién pretenden ustedes engañar?

Ah, por cierto, si alguien quiere empaparse sobre derecho marítimo internacional, le recomiendo esta página. Apuesto a que la encontrará muy interesante, incluyendo las razones por las que a Marruecos no le interesa armar mucha polvareda sobre su soberanía marítima y ¡oh, sorpresa! descubrir que es precisamente España quien, si así lo deseara, podría declarar su ZEE de facto sin tener en cuenta a Marruecos.

Ante los comentarios de El Día, mi mejor recomendación es: seamos críticos. Sólo así seremos libres de verdad.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Independencia = ¿Seguridad?

El Clark Kent de Santa Brígida sigue a lo suyo, contra viento y marea, y a la vez mareando la perdiz. Que para eso le han azuzado convenientemente y él, siempre obediente a la mano que sujeta la trahíla y le susurra al oído, cumple su parte con canina lealtad. Faltaría más, san Nicolás. O quizás debería decir San Roque, siempre acompañado del fiel perro que lamía sus pústulas.

El comentario de hoy, muy al estilo de los últimos a los que don José Rodríguez y su camarilla nos tienen acostumbrados (y martirizados), cubre distintos tópicos, casi todos reincidentes: que si los españoles fueron muy malos, que si la ONU nos hará libres por la cara (ya que, al parecer, la verdad no podrá hacerlo), que si una llamadita, nada sutil por cierto, hacia la desobediencia civil y la rebelión pacífica en el convencimiento de que la autoridad se lavará las manos y no hará nada para impedirlas (en este punto, lamentablemente, es muy posible que tenga razón) y por último, vuelta a machacar con lo del escáner para el puerto de Santa Cruz, con la insidiosa comparación con Las Palmas de por medio. Hasta aquí, nada nuevo.

Lo que de verdad llama esta vez la atención es el último párrafo, que es (por cierto) el único que tiene que ver en verdad con el título del comentario: No hay que jugar con el fuego marroquí. He aquí el texto:

Acabamos con una cuestión muy preocupante: la situación política, diplomática y nos atreveríamos a decir que hasta física entre España y Marruecos. Fuera de nuestra petición de independencia, no entramos en cuestiones que competen a otros países, como es el caso de los dos citados. No obstante, nos echamos las manos a la cabeza ante las temeridades que está cometiendo el Gobierno español, así como algunas personas que van por su cuenta al Sahara. Hay provocaciones que pueden encender al país magrebí, y si arde Marruecos, es posible que el fuego llegue a Canarias porque estamos en sus aguas jurisdiccionales y en su Zona Económica Exclusiva. Cuando seamos una nación soberana, estaremos a salvo. Mientras tanto, lo repetimos, no hay que jugar con fuego porque Marruecos se puede inflamar y quemarnos a todos.

A ver si lo entiendo, lumbrera: ¿tiene usted miedo de los marroquíes y de sus reacciones siendo como somos parte de un país soberano y miembro de la OTAN, y pretende hacernos creer que, en el caso de que se cumplan sus demenciales delirios, estaremos a salvo? ¿Así, sin más? ¿Y quién va entonces a disuadir a Marruecos de llevar a cabo sus mal disimuladas ansias expansionistas? ¿Quién y en nombre de qué le impediría engullirnos sin más, estando ahí mismo, puerta con puerta? ¿Harry Potter y su varita mágica? ¿El formidable ejército canario? ¿Su admirado Paulino Rivero, ese patriota camuflado? Pero ¿por qué clase de idiotas nos toma?

La táctica habitual: no nos metemos en cosas que competen a otros, sin embargo... Osea, que sí se meten. Y ojo, que el mensaje dirigido a los activistas que fueron a reclamar la libertad para el Sahara, no tiene desperdicio: No me molesten a los marroquíes, que nos puede pasar algo. Tiene santos bemoles que quien con tanto desparpajo predica la libertad para "su propio y oprimido pueblo", ese gran patriota, adalid de la libertad de los canarios sojuzgados, se arrugue de ese modo ante los atropellos (estos sí son reales) que sufren los saharahuis a manos del ocupante marroquí. Para ellos no hay libertad, ni derechos, ni denuncia, ni patria, ni independencia, ni nada, no sea que nos salpique. Incoherencia, lo llamarían algunos. Yo lo llamo cobardía.

Si hay algo que detesto hasta la saciedad es que me tomen por tonto. Y mucho peor: que me traten como tal. Pero claro: puesto que nadie pone a este buen señorde una vez en su sitio, el autoproclamado Denunciador Mayor de Canarias sigue adelante con sus desvaríos, que a cada día que pasa crecen como una bola de nieve ladera abajo. Y eso, la verdad, no me preocupa lo más mínimo. Sí me preocupa mucho, en cambio, que una sola persona de bien (o dos, tres, o las que sean) pueda llegar a creerse las sandeces que este señor vierte todos los días a puñados. Eso sí que me preocupa.