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martes, 12 de octubre de 2010

Por el mar corren las liebres

Ha quedado bien patente que, a diferencia de Pau, Adán Martín no es ni fue un patriota. No al menos en la escala de valores de nuestro sin par Gary Baldi, pues el difunto no ha recibido desde el domingo la más mínima atención en comentarios o editoriales del periódico azulchicharro. Suponía este humilde bloguero que, si no había plan A, sí al menos habría plan B, es decir, aprovechar este Día de la Hispanidad para atacar a todo lo español en sentido amplio, como algunos que no dudan en afirmar que el 12 de octubre de 1492 dio paso a un genocidio y sólo a un genocidio. No ha sido así tampoco, pues José Rodríguez ha preferido una vez más hacer de su tocayo Goebbels y tocar las mismas campanadas, la misma canción, y las mismas mentiras de siempre. Perlas:
  • (...) Canarias era un pueblo, una nación, con todas sus estructuras y bendiciones de la naturaleza física, geográfica y humana, cuando los canarios se vieron todos atropellados por los forajidos de un ejército regular y mercenario enviado por Castilla para conquistar estas tierras ajenas, e incorporarlas política y económicamente en beneficio suyo.
  • (...) Una nación en la que vivan libremente y con dignidad los descendientes de los guanches e incluso los canarios que, siendo hijos de peninsulares, del continente europeo, hayan nacido en estas Islas.
  • Por eso la ONU, sensatamente, estableció en su Resolución 1.514 del Comité de Descolonización de los Pueblos, que hay que descolonizar los territorios sometidos a naciones extranjeras. El ejemplo más típico, el primero y más antiguo de lo que es una colonia, lo tenemos en el archipiélago de las Canarias.
  • Y ojo, canario; ojo, tinerfeño: no votes por la miseria. No votes por el bolchevismo que es hoy lo más despreciado en el mundo por sus resultados criminales y desgraciados. No te dejes engañar por ningún bolchevique, por ningún socialista e incluso por ningún popular que no sea del pueblo. No te dejes timar aunque se arregle el bigote y se vista con chaqué o con frac. Casi todos son viles traidores que rayan la línea de la prisión y de la sangre de los demás.
  • Predicamos el pacifismo de la misma forma que predicamos una Justicia justa. Y como tanto hemos escrito de la Justicia, y para que no haya dudas, prometemos que en un tiempo indeterminado, aunque ese tiempo llegará, haremos un resumen de la labor de quienes están llamados a juzgar con justicia y que, en vez de hacerlo, cometen injusticias inadmisibles increíbles.
  • Todo esto ha sido una orgía orquestada por la prensa canariona con repercusión en la prensa de Tenerife; orquestada también por esa podredumbre que se refugia al amparo del Alma Mater lagunera (La ULL). Qué atropello, qué indignación, qué vergüenza sentimos por esta institución a causa de los ruines que se cobijan en ella, y conspiran contra Tenerife.
  • (...) reclamamos que no se vote a los partidos estatistas que no defienden a Canarias ni a su libertad, ni se vote a los nacionalistas españolistas y amantes de la españolidad. Hay que votar por los movimientos patrióticos canarios. Por los nacionalistas puros, que todos conocemos y algunos de cuyos nombres ya hemos dado: Hilario Rodríguez, Juan Jesús Ayala, Antonio Cubillo, José Luis Concepción, Francisco García-Talavera y tantos y tantos que hoy predican sus contundentes razones independentistas y están exponiendo semanalmente sus ideas. Y no olvidamos a Antonio Cubillo, que junto con Secundino Delgado, Nicolás Estévanez y tantos mártires del pasado han tratado de enderezar el camino de su tierra canaria.
  • Hay que salir a la calle. Hay que resistir pasivamente las embestidas de carácter económico fiscal, tanto locales, como insulares, regionales y nacionales, que salen actualmente en forma de impuestos -igual que salían de las colonias españolas americanas en galeones de oro- con destino a Madrid, hasta que Canarias se recupere en el plano económico y recobre su libertad y pueda comer en su casa sin tener que acudir a los comedores sociales.
Canarias nunca fue una nación antes de la conquista. Somos descendientes de guanches, castellanos, portugueses y berberiscos, no sólo de los aborígenes (guanches, sensu stricto, eran sólo los de Tenerife). Predicamos el pacifismo pero instamos a salir a la calle (¿para qué?). La universidad lagunera es uno de los pocos reductos donde aún se ampara la sensatez y el libre pensamiento, algo que un nazi difícilmente puede asumir o tolerar. Antonio Cubillo x 2.

Pues yo digo: hay que relegar a El Día. Hay que dejar de colaborar en sus columnas. Hay que retirar los anuncios de óbitos de su página de esquelas. Hay que forzar la retirada de la publicidad de prostitución encubierta. Hay que aislar a los individuos que predican la mentira y el odio. Hay que descubrir el rostro de Zancho y ponerle, de una vez, un hermoso bozal a su perro.

Mientras, por el mar corren las liebres, por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas tralará, por el monte las sardinas tralará, por el monte las sardinas.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Help! I need somebody...

Hay que reconocerle a Cagliostro Rodríguez su habilidad para generar un esperpento tras otro en sus editoriales y comentarios. Ignoro si pretende emular a Ramón María del Valle-Inclán, padre del género y, de paso, odioso español como tantos otros que han contribuido a hacer de nosotros lo que somos, a través del imperialismo, el expolio y la colonización. En cualquier caso, el führersito (Fidel Castro dixit) de El Día sigue incansable repitiendo las mismas sandeces de siempre, pero con nuevos añadidos, a cada cual más sorprendente por grotesco y patético, en una delirante carrera hacia adelante cuyo final no me atrevo a imaginar.

El editorial de hoy es sencillamente irreproducible e infumable, como tantos otros, pero a la vez impagable. Porque si no, este humilde blog no tendría razón de ser. Comienza alegando la necesidad de la huelga general (¿¿??) convocada para hoy a fin de forzar la dimisión de José Luis Rodríguez Zapatero, culpable según él de todos los males que nos aquejan para, dos párrafos más adelante, desmarcarse de cualquier apoyo a la misma (no está mal para un socialcomunista). Luego, arremete con su habitual (y pésimo) gusto contra Ana Oramas, sin mentarla explícitamente, pero obsequiándole con toda suerte de improperios marca de la casa. Prosigue dándole palmaditas a Pau Rivero, ese oculto patriota, mientras le aconseja sobre lo que debe hacer y cómo. Y todo ello debidamente sazonado con las habituales falacias acerca de Marruecos y España. No reproduzco nada de lo anterior porque no quiero cansar a nadie: ya he dicho sobre ello cuanto tenía que decir.

Pero la memorable y espeluznante traca final en demanda de ayuda a los pueblos que antes sufrieron la dominación española (literalmente: Venezuela, Cuba y Filipinas) no tiene precio, de veras que no. En inglés, la palabra ayuda es help, como muchos ya sabrán, y eso a otros tantos les hará sonar los acordes del imperecedero tema homónimo de The Beatles. Si alguien quiere conocer la letra, puede hacerlo aquí. Yo me voy a limitar a traducirla, al menos en parte:

Ayuda, necesito a alguien/Ayuda, y no a cualquiera/Ayuda, sabes que necesito a alguien, ¡ayuda!/Cuando era joven, mucho más que hoy/Nunca precisé en absoluto de nadie/Pero esos días quedan atrás, ya no me siento tan firme/Siento que he cambiado de idea y abierto las puertas/Ayúdame si puedes, me siento decaído/Y agradezco que estés junto a mí/Ayúdame a poner los pies en el suelo/Por favor, por favor ¿me ayudarás?/Mi vida hoy ha cambiado de tal modo/Mi independencia parece desvanecerse en la bruma/Pero en todo momento me siento tan inseguro/Sabes que te necesito como nunca antes/(...)/

No parece sino que Lennon y McCartney hubiesen pensado en José Rodríguez para componer su tema, incluyendo las alusiones a los tiempos de juventud en los que el hoy jefazo de El Día se deshacía en elogios al régimen cuyo yugo y flechas ostentaba su periódico, en el que aún hoy puede notarse cierto aroma de nostalgia de tiempos pasados. Por no hablar de la tan añorada independencia, que no se acerca por más que sí lo haga el final de este año. En suma, José Rodríguez pide ayuda, pero no a cualquiera, sino al esperpéntico Hugo Chávez (cada oveja...), al podrido régimen estalinista de los Castro, y a un país que bastante tiene con sus propios y agudos problemas. Países hermanos los tres, sí. Pero con dirigentes (al menos dos de ellos) indignos de los tiempos que corren. Al igual que otro que yo me sé.

Pues eso: Help! I need somebody, help!

lunes, 13 de septiembre de 2010

El moderno Cagliostro

Bajo el nombre del conde Alessandro Cagliostro se ocultaba en realidad Giuseppe Balsamo, un siciliano que como tantos de sus paisanos, llevó una vida poco clara, diríamos hoy. Para ser más exactos, se metió de cabeza en una serie de escándalos por estafa, por los que terminó dando con sus huesos en la cárcel. Pero, ¡ay! hasta ese momento logró burlar (y de paso burlarse) de la credulidad de buena parte de la nobleza europea (sobre todo francesa) del siglo XVIII. Alegaba il signore que su vida duraba miles de años, que poseía el conocimiento para fabricar el oro y el secreto de la inmortalidad, y toda una sarta de embustes a cada cual más atrevido y espectacular. Y para lograr su propósito de vivir a costa del prójimo, tenía lo que había que tener: un rostro de hormigón armado y la habilidad de un trilero para vender como ciertas sus mágicas recetas. En su caso, no tengo muy claro que su conducta fuese moralmente reprobable del todo, habida cuenta de cómo se las apañaban los nobles franceses (y de todas partes) de la época para nutrir sus ya repletos bolsillos (quien roba a un ladrón...). Pero en todo caso, encontró el fin que merecía y pasó a la historia como uno de los embaucadores más grandes (si no el que más) de todos los tiempos.

Dice un proverbio, francés por cierto, que aquellos que ignoran la historia están condenados a repetirla. Esta frase de sin par sabiduría nos permite apreciar el verdadero valor de la historia como disciplina de estudio, resumida por Arturo Pérez-Reverte (maligno español y esclavista de idílicos guanches indefensos) en una sola frase: porque fuimos lo que fuimos somos lo que somos. Al mismo tiempo, el proverbio nos advierte frente a situaciones o personajes cuyo comportamiento encuentra eco en el pasado pues, como ya sabían en el Antiguo Egipto, no hay nada nuevo bajo el sol. Los que ya saben de qué va este blog habrán sin duda adivinado la intención de la cabecera, así como a quién identifico como el moderno Cagliostro: ciudadano español (mal que le pese), natural y residente de Santa Cruz de Tenerife (para oprobio de sus vecinos), aunque con ancestros grancanarios, dueño de un grupo de comunicación de cuyo periódico es a la vez editor y director. Su nombre, José Rodríguez Ramírez. Hoy nos ha vuelto a dejar en el comentario de su periódico sobradas razones para equipararle con el siciliano que decía conocer la piedra filosofal (en su caso, la independencia de Canarias). Ahí van las perlas de nácar:

  • (...) estas Islas terminarán formando parte de un archipiélago miserable y poblado por gente hambrienta. (...). Esas son las intenciones de la Metrópoli que nos coloniza: empobrecernos cuanto más mejor para que no podamos sublevarnos y romper las cadenas que nos esclavizan. (...) Eso es lo que desean también los españolistas y españolistos que viven entre nosotros, pues de esa forma siempre podrán alardear de que tenían razón cuando afirmaban que no era posible un país canario independiente de España. Lo era y lo es porque tenemos recursos suficientes para vivir como una de las naciones más ricas del mundo.
  • Acabamos de decir que, o se toman medidas, o desaparecemos. ¿Y cuáles son esas medidas? Fundamentalmente, una: la independencia. Primero la libertad. Luego, todo lo demás: la identidad de ser canarios y no españoles de pega y, como consecuencia de la libertad, la dignidad. Con independencia seremos libres y con dignidad seremos las personas decentes que no somos ahora.
  • (...) el presidente del Gobierno de Canarias (...) es un esclavo sometido a los dictados de la Metrópoli. Una situación absurda, porque don Paulino -lo sabemos fehacientemente- es un gran patriota; es un hombre que ama a su tierra y que quiere lo mejor para su gente. Sin embargo, mientras no dé un puñetazo sobre la mesa de Zapatero y le diga que (...) seis siglos de sometimiento es demasiado tiempo (...) seguirá esclavizado; él y todos.
  • Si hace eso, posiblemente Paulino Rivero (...) se pondrá al frente del auténtico nacionalismo (...) como guía indiscutible de quienes buscan la libertad; como un prócer, nos atrevemos a decir, de la lucha de los canarios por su libertad. (...) habría escrito con letras de oro una de las páginas más sublimes de la historia canaria y hasta de la historia universal.
Para empezar, echar la culpa a otro (al que interesa) de nuestros males, lección básica del manual del propagandista demagogo. No existe una crisis de alcance global que achucha a las economías del mundo, sólo la perversa intención de quien nos exprime para que estemos mal o aún peor. Y como no podía ser de otro modo, echando algo de barro sobre los que piensan (pensamos) de distinta manera. Más tarde la independencia, como la piedra filosofal que curará todos nuestros males, y luego todo lo demás, olvidándose muy convenientemente de señalar específicamente en qué consiste todo lo demás, es decir, qué medidas y recetas concretas nos sacarán de la crisis que vivimos por culpa de haber seguido un modelo económico basado en el ladrillo y el dinero fácil, algunos de cuyos responsables directos, presuntamente, susurran al oído de Rodríguez la palabra mátalo, cual hizo el carcelero Zancho con su perro. Por supuesto, sin olvidar la habitual monserga de que tenemos recursos suficientes para vivir como marajás y por la cara, pero asimismo sin especificarlos, no sea que no existan más que en la imaginación del escribiente. Y por último, un nuevo, peloteril y empalagoso halago a la figura de Paulino Rivero, nuestro Pau, nuestro mago del Sauzal, como le llamase en su día esa vergonzosa (a juicio de Rodríguez et al.) diputada de Coalición Canaria llamada Ana Oramas.

Ciudadanos de bien, personas respetables de Tenerife, mentes bienpensantes, gentes honradas de esta isla y de Canarias entera: guardaos de las ponzoñosas palabras del Cagliostro de Santa Brígida, tan falso y artero en su proceder como lo fue su siciliano antecesor. Es mi consejo.

lunes, 6 de septiembre de 2010

¡Pim, pam, pum!

Después de un par de meses zurrándole la badana al siempre entrañable José Rodríguez y a su periódico (con el intervalo vacacional de por medio, que hasta Dios descansó el séptimo día), me voy a tomar un respiro. No es que vaya a dejar huérfanas estas líneas, fuente de inapreciable y terapéutico desahogo, sino que voy a echar un poco la vista hacia atrás y hacer recuento. Tampoco es que el camino recorrido sea muy largo, cierto, pero algo se puede ir extrayendo de toda la "literatura" (un decir) que el ínclito führer (del alemán, guía, jefe, líder, conductor) del periódico azul ha tenido a bien obsequiarnos durante este breve lapso, apenas una muestra si se compara con los ríos de tinta que ha vertido durante años. El camino, sin embargo, es un poco menos largo si se tiene en cuenta que su discurso, otrora afecto sin tapujos a la españolidad más rancia durante décadas, ha dado un giro copernicano para declararse enemigo declarado de cuanto desprenda el más mínimo aroma a español, y abrazar con éxtasis teresiano la causa de la libertad de nuestro oprimido pueblo guanche.

Dicho giro sucedió, podríamos decir, el otro día, pero es la causa última que me ha impulsado a criticar sus panfletos. No por independentistas en sí mismos (allá cada cual con sus ideas) sino por los argumentos que en su favor emplea el condottiero biancoazzurro. Porque quien escribe sospecha (sólo sospecha) que el mencionado giro sólo es explicable si alguien (Zancho) dicta órdenes a José Rodríguez, mano ejecutora por la parte que le toca. Insisto: sólo sospechas.

En fin, recapitulando, aquí tenemos los principales aspectos de la Escopeta (Nacional) Canaria:
  1. Tiro al español. El español ha pasado a ser alguien ajeno, no longer propio. Los canarios que tenemos a bien sentirnos también españoles hemos sido despojados de la noche a la mañana de toda legitimidad para así pensar y sentir. Es absurdo que seamos españoles, por algo tan simple como la distancia. Los españoles fueron los bellacos que entraron a saco en las islas (cosa que no siempre fue verdad) y que nos esclavizaron. Nada tenemos pues que ver con los colonos que llegaron tras ellos y empezaron a dejarse la piel para sobrevivir en estas tierras, en condiciones a menudo muy difíciles.
  2. Tiro al canarión. Faltaría más. La eterna seña de identidad del diario azul. Nada de cuanto venga de Gran Canaria puede ser bueno, por definición. A Gran Canaria ni agua, y por lo pronto, empecemos por castrarla quitándole el "Gran". Y ojo, que siempre están alerta para hacer de las suyas. Aquí viene otro de los mitos de El Día: El Sanedrín de Vegueta, presunta sociedad maseojudónica (versión libre de la conspiración judeomasónica a cuyos patrocinadores José Rodríguez no es en absoluto ajeno) cuyo fin último sería la supremacía píopío a expensas del sufrido pueblo tinerfeño. De no ser porque Clark Kent nunca descansa, claro.
  3. Tiro al sociata. Si bien José Rodríguez no ha dudado en autocalificarse como persona de izquierdas (¡Manda gónadas!, Federico Trillo dixit), parece que los socialistas no son correligionarios suyos. Da igual si son del gobierno de España (ZP, José Blanco y compañía) o locales, especialmente grancanarios... con una notabilísima excepción: Santiago Pérez, encarnación diabólica que de cuantos males políticos que alguna vez han sido puede representar persona alguna. Pero atención: si alguna vez las decisiones de los gobernantes socialistas van en el buen sentido, a la patria canaria ni mentalla.
  4. Tiro al ecologista. Al falso, claro. Del verdadero nunca conoceremos ni su identidad, presumiblemente todo aquél dispuesto a tragar con los atropellos que a nuestra casta empresarial (léase constructora) se le pase por la cabeza, ocurra lo que ocurra con nuestro singularísimo medio natural y con los seres que lo pueblan. Y como puestos a disparar, es mejor matar varios pájaros (palomas rabiches, por ejemplo) de un solo tiro, ¿por qué no asociar a los ecologistas de Ben Magec, ATAN u otros con los odiados canariones o con el mismo Santiago Pérez? Negocio redondo.
  5. Tiro al nacionalista. Al falso, también, sí. Los balinazos gordos quedan reservados para Ana Oramas y José Luis Perestelo, diputados de Coalición Canaria. Quién iba a decirlo. Pero los tiempos cambian, y ahora el verdadero nacionalista es aquél que aboga por la independencia, cómo no. Los demás no son sino españolistas que, políticamente, tienen los días contados pues la marea de libertad es ya imparable. De ahí los empalagosos halagos hacia Miguel Zerolo (con palas de tierra sobre el espinoso affaire de Las Teresitas) y al tapado Paulino Rivero, un patriota que es tan, tan, tan listo que se hace pasar por españolista cuando su corazón hierve de sentimientos de libertad.
  6. Tiro a la Universidad (¡de La Laguna!). Algo normal para quien se vale de las prácticas propagandísticas basadas en la mentira, el miedo y el engaño: hay que denunciar a los intelectuales, a la gente pensante, con sentido crítico y sobre todo discrepante con nuestra sacrosanta doctrina. Y atención a la oferta 3 x 1: los profesores de la ULL que contradicen a El Dia están a sueldo de los enemigos canariones y patrocinan a los falsos ecologistas. Otra vez, negocio redondo.
En fin, que la escopeta de feria tiene varias recámaras para otros tantos tiros, y si alguien se postula como posible blanco de las iras de quien-tú-sabes, no le quepa duda de que recibirá el balinazo correspondiente. Eso sí: todas las escopetas de feria están trucadas. Y a juicio de quien escribe, ésta no es una excepción.

martes, 20 de julio de 2010

Potajito de berros para Don Paulino (Rivero)

Paulino Rivero, indígena mayor de Canarias a juicio del azulísimo diario El Día (aquel mismo que ostentara tan orgullosamente un yugo y unas flechas en su portada) y de su mandamás, el social-comunista José Rodríguez Ramírez, aka Torquemada de Santa Brígida (nieto de grancanarios mal que le pese), se ha llevado hoy el premio gordo. Nada más ni menos que una editorial enterita para él solo. Bueno, para él solo... no. Porque la archiconocida incontinencia verbal de su director imposibilita por completo que, cualquiera que sea el tema de sus comentarios, éstos se ciñan a una sola idea y presenten, indefectiblemente, tantas derivaciones como una raíz... fasciculada. Es lo mismo, en términos culinarios, que servirle al presidente del Gobierno Canario un genuino potaje de berros, ese plato tan nuestro que incluye, además de la verdura, papas, legumbres, carne o costilla y gofio al gusto del consumidor. Hay esta vez (el editorial es ciertamente largo) tantas perlas como para hacer un collar de esos que tanto ostentaba doña Carmen Polo. Ahí va nuestra selección:
  • (A Paulino Rivero) (...) ¿Le afecta a usted como canario que es la Constitución española? ¿Le afecta a usted España, que es un país situado a 1.400 kilómetros de las costas de su tierra y en otro continente? ¿Es usted español? Si nos contesta que sí, le diremos que, o es usted un pícaro político que quiere vivir al socaire de estas mentiras, o es usted un ignorante, o es un atrevido que engaña al pueblo canario.
  • (...) ¿cree usted que son patriotas y que están actuando como tales nuestros representantes en el Parlamento español doña Ana Oramas, la "insultada" por EL DÍA, y don José Luis Perestelo, que, incomprensiblemente, está actuando, eso parece, como pelele de doña Ana Oramas y de los socialistas?
  • (...) este Archipiélago como nación que es y, en consecuencia, posee un universal derecho humano y un incuestionable derecho divino a contar con su Estado soberano.
  • Lo que están haciendo ustedes, tanto en Madrid como en Canarias, es una ruindad, un engaño a quienes confiaron en las siglas nacionalistas de su partido.
  • Don Paulino, sepa que hay dos partidos verdaderamente nacionalistas e independentistas que van a arrasar en las próximas elecciones. (...) De CC podemos decir que si no se unen ya al grito de la independencia, no quedará de esta formación ni una piltrafa para los buitres. Déjese de tonterías, don Paulino, que el tiempo se acaba y se le acaba: en lugar de poner al día la Constitución española -¿qué nos importa a nosotros la Constitución española?-, pida día y fecha para iniciar el calendario de las negociaciones que conduzcan a la devolución de una propiedad que era nuestra, de los canarios.
  • Don Paulino, tómenos en serio. No hemos fallado nunca en nuestras predicciones. No hemos insultado a doña Ana Oramas. ¡Carajo -perdón-, que lo demuestre!
  • Porque con la independencia, de paso acabará la división provincial; la ruin división provincial que se produjo en 1927. Y de paso, los habitantes de la tercera isla serán canarios y no "grancanarios". Y de paso se establecerán las buenas relaciones entre hermanos.
  • ¿Y qué va a ser de usted, don Paulino, y de su chaqué de lujo pasando revista a las tropas en La Palma? Se tendrá que encerrar en El Sauzal. ¿Y de qué va a vivir? Usted puede capitanear este comienzo de la libertad de Canarias, acompañado por un estado mayor formado por independentistas auténticos, en vez de chiquillos mercantilistas que han sido colocados como hijos de papá en su Gobierno.
  • Si no, usted y su descendencia serán reos del desprecio del pueblo. Usted y sus acólitos de partido serán los responsables de su propia desaparición.
  • (...) aquí el pueblo sigue sufriendo las consecuencias de las denuncias de don Santiago Pérez para que no salga adelante el proyecto de Las Teresitas, para que no salga adelante el puerto de Granadilla, para que se silencie o amordace a José Rodríguez que tanto canta las verdades, para que se repruebe la libertad de prensa y para que, de paso, se ataque a la Constitución.
  • Don Paulino, que no somos españoles; que no somos europeos; que no somos ultraperiféricos aunque usted sea presidente de las RUP (Regiones UltraPeriféricas).
  • Don Paulino, le hemos leído otra vez el evangelio canario. No nos decepcione. Sálvenos y sálvese a usted mismo salvando a los canarios. Y así estará en las mejores condiciones para afrontar las próximas elecciones, si es que se celebran (...)
Tiene desverguënza que José Rodríguez proteste (con su buena educación de siempre) que no ha insultado a Ana Oramas y que, renglones más abajo se permita llamar al propio Rivero (ese ignorante o atrevido), a Ana Oramas y a José Luis Perestelo (calificado de pelele en la editorial) como ruines y mentirosos. Tiene bemoles que descalifique a la Constitución Española (¿qué votaría este buen señor en el referéndum de 1978?), esa Constitución que propugna la libertad de expresión que José Rodríguez mancilla sistemáticamente con sus repugnantes diatribas, y más adelante se acoja a ella para refugiarse de los ataques de Santiago Pérez, a quien nuestro denunciador también distingue con su peculiar simpatía. Tiene narices que insista en su demencial campaña para despojar a Gran Canaria y a los grancanarios del "gran" y después nada, colega, tan amigos y hermanos. Tiene soberbia que se atribuya el poder de la predicción infalible y le diga a otra persona (a un gobernante en este caso) qué es lo que tiene y lo que no tiene que hacer, amenazándole si no cumple con sus propias expectativas. Es patético que aluda al derecho divino (¿en qué siglo vive este señor?) para justificar su soberanismo independentista. Y finalmente, es gracioso que cite a dos partidos verdaderamente nacionalistas pero que después no les identifique con claridad. Por no mencionar su defensa de proyectos tan controvertidos y sospechosos como Las Teresitas o el Puerto de Granadilla, patrocinados por conocidas personas y personajes de la isla que, cómo no, son objeto de su empalagosa adulación. Es que, claro: son unos patriotas.

Tenerife, está bien claro, cuenta con su propio doctor Joseph Goebbels.

Hasta mañana.

jueves, 15 de julio de 2010

Una mentira repetida mil veces

La sinrazón de nuestro denunciador favorito va en progresión ascendente, sin que nada ni nadie permita ver un horizonte de estabilidad; antes al contrario: parece que, a cada momento que pasa, José Rodríguez va a más. Pisando, incluso, terrenos que en otros tiempos habrían sido motivo de detención e incluso de intervención por parte de la autoridad, claro que entonces era una autoridad a reverenciar, no como ahora. Hoy, sin embargo, el infatigable editor-director del periódico más azul de Canarias puede decir gran parte de las ideas que acuden a su bulliciosa sesera, si no todas, gracias a una libertad de expresión de la que abusa sin tapujos y a la que insulta continuamente en sus editoriales, preñadas hasta la obscenidad de arbitrariedades, contradicciones, falsedades, insultos y agravios. La editorial de hoy es un ejemplo (otro más). Fragmentos para la posteridad:
  • (...) es el Gobierno de la Metrópoli, y no el Gobierno de Canarias que preside un patriota como Paulino Rivero, quien manda en Canarias.
  • Al país que nos coloniza, como es norma de la "nobleza" española, le importará un comino no cumplir las leyes internacionales que los propios representantes españoles han reconocido y firmado en los foros de todo el mundo. Por este comportamiento, no sólo son el hazmerreír, sino también el trasero del mundo en todo el mundo.
  • (...) los canarios sí tenemos nobleza. Un linaje digno de orgullo que arranca de nuestros antepasados y de la idiosincrasia que nos ha procurado nuestra situación aislada de isleños.
  • El Comité de Descolonización de los Pueblos de la ONU tiene que reconocer por sus características geográficas e históricas -y hasta de martirio- que hay que concederle la libertad y la nacionalidad a la nación canaria. Si no se produce esta intervención de oficio de la ONU (el silencio de la Metrópoli indica que no se producirá), Canarias no va a seguir siendo propiedad de España. Canarias es una nación que no tiene por qué estar sometida a otra nación situada en otro continente. Juzguen los lectores si esto no es una razón para clamar por la libertad. Incluso para estallar violentamente, aunque jamás aconsejaremos la violencia.
  • Así sabrás que con la posición geográfica y geoestratégica de tus Islas posees una riqueza inmensa que disfrutan los peninsulares. Esa riqueza es tuya y se la están llevando de aquí. Esa riqueza, más aún en el caso concreto de Tenerife, no la disfrutamos los canarios. Quien disfruta una parte sustanciosa es Las Palmas por la influencia política de los partidos estatales, que son los que nos sujetan como colonia a la nación española.
Semejante discurso xenófobo recuerda a algunos párrafos de otro xenófobo ejemplar: Sabino Arana, alma mater del nacionalismo vasco. Si alguien me dijese que el implacable denunciador descendiente de grancanarios se ha inspirado en la obra de semejante personaje, la verdad que no me sorprendería en absoluto.

Naturalmente, cuando José Rodríguez habla de leyes internacionales omite mencionarlas en detalle, no sea que en realidad no existen. Pero lo mejor es que si la ONU dice sí, vale; pero si dice que no, será que Canarias va a ser libre porque sí. Incluso con la violencia de por medio, bendecida por nuestro notable editor al justificarla, aunque después pretenda lavarse las manos, cual Poncio Pilato.

Nos roban una riqueza que deriva de nuestra posición geográfica y geoestratégica, claro... ¿de dónde exactamente, señor Rodríguez? Estas islas carecen de recursos propios: sólo la agricultura (hoy en franco declive), la construcción (ídem) y el sector servicios (turismo, sobre todo) es lo único que tenemos. Carecemos de industria, y todos los bienes de equipo y la tecnología que necesitamos para seguir siendo lo que somos vienen de fuera. ¿De dónde sacaríamos los recursos para mantenernos? ¿A qué riqueza se refiere? ¿Puertos, quizá? ¿En aguas que, si no fuera porque somos España, serían muy probablemente marroquíes? Nada de cuanto menciona como riqueza se come, señor Rodríguez: ni el paisaje, ni el clima, ni la temperatura, ni el cielo ni el mar.

Y cómo no: la inevitable referencia aviesa hacia los canariones. Con todo, es de agradecer que mantenga sus insidiosas consignas de siempre, porque gracias a ellas, al menos la mitad de los canarios no prestará oídos a las peroratas de este buen señor. Y aún habrá muchas buenas gentes en Tenerife y las islas occidentales que harán oídos sordos a este, llamémosle, discurso intolerante, falso, manipulador y xenófobo.

Dijo Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del Tercer Reich, personaje poco amante de la tolerancia, el respeto y la democracia (¿les suena?), así como xenófobo ejemplar (una casualidad, sin duda, aunque su físico debería haberle puesto el freno en la boca) aquella famosa frase de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. No llevo la cuenta de las veces que el señor Rodríguez nos ha machacado con sus mantras: con independencia de lo lejos o cerca que se esté del millar de repeticiones, sus peroratas seguirán siendo eso mismo.

Hasta la próxima.

jueves, 8 de julio de 2010

Esquizofrenia

Imagen en la portada de la edición digital de nuestro periódico más azul y justiciero:


Es decir: El Día celebra la clasificación finalista de España, ese país deleznable que nos coloniza, esclaviza, y atraca. No acaba ahí la cosa, pues el equipo de fútbol que representa a esa odiosa nación europea, distante 1400 km de nuestras costas y con la que no tenemos nada que ver, es calificado como Selección Nacional. ¿Por qué este periódico se hace eco de una noticia que a nosotros, guanches de pura cepa sojuzgados por los infames españoles, no nos va ni nos viene y sólo debería despertar nuestra absoluta indiferencia? ¿A qué viene eso de nacional?

Por eso mismo, no entiendo que, más adelante, José Rodríguez vuelva a recitar su mantra, tomando como referencia la futura y estrambótica Alianza Macaronésica formada por los archipiélagos del Atlántico centro-oriental, de los que sólo uno (Cabo Verde) es hoy nación soberana. Se sirve para ello de la fotografía de portada de La Opinión de Tenerife de ayer, en la que aparecen A. Cavaco Silva, (Portugal) J.M. Neves (Cabo Verde) y Paulino Rivero, cacique mayor de Canarias a juicio del señor Rodríguez. ¿Exagerado? Lean, lean:

(...) Una de esas autoridades es el presidente de una nación. La otra, el primer ministro de otra nación. Sin embargo, Paulino Rivero, pese a su innegable condición de político digno, eficaz y eficiente, serio y trabajador, sólo es el presidente de una colonia disfrazada de comunidad autónoma. Por lo tanto, no tiene valor intrínseco el que esté sentado con estas autoridades. El señor Rivero es un indígena de una colonia. Aunque sea una colonia rica, que lo es, pese a que su riqueza se la estén mamando los españoles. De los archipiélagos macaronésicos (Azores y Madeira estaban deshabitados cuando los ocuparon los portugueses, al igual que Cabo Verde, hoy nación soberana), Canarias es el más rico. Por eso España tiene a estas Islas como sus tetas de oro. (...)

No deja de llamar la atención el símil erótico (o tal vez, quién sabe, vacuno) empleado por el infatigable denunciador: tetas de oro, en vez de huevos de oro. Debe ser sin duda vacuno: el tiempo no perdona.

Mañana, más (se supone).