Mostrando entradas con la etiqueta Que-malos-son-los-sindicalistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Que-malos-son-los-sindicalistas. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de diciembre de 2012

Puro Gary Baldi

El periódico azul estrena nueva imagen, tanto impresa como en la red. Y para celebrar la ocasión, nada como un ejercicio de onanismo y autobombo más: una entrevista al gran jefazo, y por todo lo alto, que recoge la esencia misma de su riquísimo y fecundo pensamiento, fruto de las tres potencias del alma que dice tener intactas. Algunas cuentas de tan exquisito rosario:
  • En EL DÍA, hemos pensado que en el mundo no hay crisis. En Europa, se ha superado la crisis, que tiene mucho de teórica y de lucimiento de los economistas...
  •  Siempre admiré al presidente norteamericano Ronald Reagan porque rebajó los impuestos y quitó los abusivos...
  • Thatcher, más que economista, fue una mujer valiente y guerrera que se opuso a los escandalos de los Trade Union (sindicatos) y les ganó la partida. El sindicato tiene su razón de ser si sigue a los gremios medievales ...
  • Aquí no dominan ni los constructores, ni los plataneros ni comerciantes de tal o cual actividad. Es un periódico entregado al pueblo canario.
  • Nunca pensamos en ser líderes porque, en Tenerife, vender un periódico es dificilísimo por su orografía (...)
  • (...) aquello que afirmó un famoso economista cuyo nombre no recuerdo ahora, creo que fue Adan Smith, nada se crea ni destruye, solo se transforma.
  • Como citar al Caudillo ahora es un pecado, citaré a tres grandes periodistas de su tiempo, que sabían informar, escribir y emplear la gramática clásica y la propia, pero comprensible y amena: Emilio Romero, Leopoldo Alas Clarín y Antonio Izquierdo, de El Alcázar.
  •  Predico el pacifismo de Gandhi: obtener lo que se desea por la razón, la lógica y el patriotismo.
  • El motivo [de haberse convertido en independentista] quizás es fútil, pero existió. Fue una reacción ante la permisividad de los políticos tinerfeños ante la grandeza de la falsa Gran Canaria, apoyada por España.
  • No puedo ser objeto de reproches porque mi conducta ciudadana, familiar y moral no lo motiva; siempre ha sido recta.
  •  Sería [el sistema político en la hipotética nación canaria independiente] el sistema civilizado de la democracia occidental, pero no la falsa democracia. Habría partidos y sindicatos, pero no los de hoy, sino formados en la escuela democrática yankee, alemana, inglesa y francesa, derivadas de la democracia griega. No basados en la democracia española actual, que es falsa, perversa y que, incluso, ha trasladado las malas costumbres a instituciones tan respetables como la justicia.
Dicho queda. Y sobre todo: escrito.

lunes, 23 de enero de 2012

¡Malditos bastados sindicalistas!

No diga liberal, diga Gary Baldi:
  • Los sindicatos que tiene España actualmente, y que posee Canarias -lo repetimos- por imposición colonial, se asemejan más a los sindicatos verticales de los tiempos del general que a las modernas organizaciones sindicales existentes en países avanzados como Francia y Alemania.
  • Nos parece una tomadura de pelo que el nuevo Gobierno haya reducido solo en un veinte por ciento la aportación que hace el Estado a unas organizaciones que solo podemos calificar de casas de acogida para vagos, dicho sea con las disculpas por delante a aquellos sindicalistas serios; que los hay, aunque sean tan escasos como los nacionalistas auténticos de CC. Esa reducción es el chocolate del loro. Hay que cortar cualquier subvención a los sindicatos desde ahora mismo. Ni un euro para estas organizaciones, ni tampoco, naturalmente, para los partidos políticos. Hasta nos atrevemos a decir que ni siquiera para las patronales, aunque no podemos olvidar que los empresarios de este país, pese a ser los que generan el empleo, han sido muy maltratados e incluso perseguidos.
  • (El) derecho al sindicalismo no puede convertirse a su vez en un abuso que tiene su faceta más perniciosa en la existencia de los comités de empresa. De nuevo estamos ante un refugio de vagos que, como hemos dicho en días anteriores, viven del esfuerzo de sus compañeros a la vez que pretenden ser, nada menos, que una empresa dentro de la empresa.
  • (...) el Gobierno de Rajoy difícilmente va a optar por el despido libre por temor a que los sindicatos saquen la gente a la calle. Pensamos que es un error, porque no se producirá una disminución del paro significativa mientras los empresarios no tengan la misma libertad para despedir que para contratar. El despido libre existe en todo el mundo civilizado menos en España, que es donde empieza África, hablando en sentido peyorativo y con perdón.
  • (...) los ya mencionados comités de empresa, [que] fomentan la práctica de la indisciplina, ponen en cuestión la autoridad del empresario, permiten la entrada de sindicalistas a insultar a la empresa dentro de la propia casa y son, lo repetimos una vez más, la casa de acogida de los gandules a los que el empresario debe mantener por obligación siendo inútiles.
Si bien es cierto que España no se caracteriza por la agilidad en materia laboral, sería bueno puntualizar que el despido libre no es una realidad universal de nuestro entorno, como pretende el gran mencey. Francia, por ejemplo, cuenta con una legislación que protege ampliamente a los trabajadores, incluyendo a los que tienen contratos temporales. Se recordará que el ex-primer ministro francés, Dominique de Villepin, intentó en 2006 introducir modalidades de contratación más flexible, lo que motivó un alud de protestas y manifestaciones en el vecino país, allí donde, al parecer, comienza Europa. En Italia el contrato es muy precario, mientras que el Reino Unido, merced a la herencia thatcheriana, tiene el régimen de contrataciones y despidos más flexible de la Unión Europea. El despido libre como tal, y dentro de la UE, sólo existe en Lituania, Austria, Países Bajos y Hungría. Un conjunto muy limitado en relación al mundo civilizado mundial.

Todo parece indicar que el alegato liberal de nuestro octogenario adalid tiene su origen en su propia alcoba (laboral y empresarial, por supuesto, en el terreno personal no entramos nunca), así que podemos hacernos una idea de la opinión que le merecen algunos de sus empleados, como también del dolor de cabeza que le producen. Abusadores. ¡Que me le van a matar a disgustos, hombre!

Tan sólo me asalta una duda: ¿a qué país se refiere? ¿A Canarias? ¿A la odiosa metrópoli que tan vilmente nos coloniza y saquea? ¿A Tenerife? ¿A Africa? Confieso que a veces me cuesta seguirle. Cosas de la incoherencia.

jueves, 7 de abril de 2011

Odiamos el (añorado) franquismo

Hace unos días dijimos algo sobre el sindicalismo y los comités de empresa. Hemos recibido múltiples adhesiones y alguna crítica. Para que se nos interprete debidamente, como "somos franquistas" a pesar de que se dio orden oficial de ingreso en prisión de José Rodríguez durante el franquismo, y ante la situación actual de España de falaz democracia y abundante corrupción, generadora de desempleo y hambre, tenemos que decir que la estructura del general, que se resumía en familia, municipio y sindicato, la preferimos a la actual. Una situación la de nuestros días en la que predomina, insistimos, la corrupción política, los corrompidos políticos y un sindicalismo hostil. Admitimos un sindicalismo que defienda el mundo del trabajo. Un sindicalismo que no esté dominado por el rencor, por el odio, por el marxismo, socialismo, estalinismo y, lo que es peor, por la nefasta influencia de los comités de empresa que no son tales; que podían ser buenos si aceptaran la armonía en vez de la venganza, el odio y el rencor, así como la traición a la propia empresa que les da el empleo, el sueldo y un relativo bienestar. [El Día, 7 de abril de 2011]

¿Monumento a la contradicción?