jueves, 8 de julio de 2010

Esquizofrenia

Imagen en la portada de la edición digital de nuestro periódico más azul y justiciero:


Es decir: El Día celebra la clasificación finalista de España, ese país deleznable que nos coloniza, esclaviza, y atraca. No acaba ahí la cosa, pues el equipo de fútbol que representa a esa odiosa nación europea, distante 1400 km de nuestras costas y con la que no tenemos nada que ver, es calificado como Selección Nacional. ¿Por qué este periódico se hace eco de una noticia que a nosotros, guanches de pura cepa sojuzgados por los infames españoles, no nos va ni nos viene y sólo debería despertar nuestra absoluta indiferencia? ¿A qué viene eso de nacional?

Por eso mismo, no entiendo que, más adelante, José Rodríguez vuelva a recitar su mantra, tomando como referencia la futura y estrambótica Alianza Macaronésica formada por los archipiélagos del Atlántico centro-oriental, de los que sólo uno (Cabo Verde) es hoy nación soberana. Se sirve para ello de la fotografía de portada de La Opinión de Tenerife de ayer, en la que aparecen A. Cavaco Silva, (Portugal) J.M. Neves (Cabo Verde) y Paulino Rivero, cacique mayor de Canarias a juicio del señor Rodríguez. ¿Exagerado? Lean, lean:

(...) Una de esas autoridades es el presidente de una nación. La otra, el primer ministro de otra nación. Sin embargo, Paulino Rivero, pese a su innegable condición de político digno, eficaz y eficiente, serio y trabajador, sólo es el presidente de una colonia disfrazada de comunidad autónoma. Por lo tanto, no tiene valor intrínseco el que esté sentado con estas autoridades. El señor Rivero es un indígena de una colonia. Aunque sea una colonia rica, que lo es, pese a que su riqueza se la estén mamando los españoles. De los archipiélagos macaronésicos (Azores y Madeira estaban deshabitados cuando los ocuparon los portugueses, al igual que Cabo Verde, hoy nación soberana), Canarias es el más rico. Por eso España tiene a estas Islas como sus tetas de oro. (...)

No deja de llamar la atención el símil erótico (o tal vez, quién sabe, vacuno) empleado por el infatigable denunciador: tetas de oro, en vez de huevos de oro. Debe ser sin duda vacuno: el tiempo no perdona.

Mañana, más (se supone).


miércoles, 7 de julio de 2010

¿Quién es el digno?

Nuestro particular Frank Sinatra vuelve a entonar hoy, día de San Fermín, su archiconocida versión de Strangers in the night, guisando como de costumbre un potaje a su entero gusto (faltaría más), y sin perder la ocasión de repartir alguna sagrada forma a la competencia y a los políticos a quienes ha colgado el cartel de Se Busca. Frases memorables:
  • Ayer decíamos que nos dan ganas de llorar cuando contemplamos la soberanía que posee el archipiélago de las Islas Seychelles. Hoy nos dan ganas de llorar al pensar en quienes somos y en quienes están por encima de nosotros humillándonos y quienes son los malhadados dirigentes canarios que permiten que a los canarios nos humillen los españoles.
  • (...) estamos convencidísimos de que la independencia llegará porque es un mandato de la ONU.
  • (Una estrategia para lograr la independencia sería que...) los nacionalistas auténticos se agrupen y consigan entrar en las instituciones canarias, aunque no se reforme la ley que impide la presencia de los partidos minoritarios en el Parlamento. Basta con que los independentistas estén en una sola de las instituciones -cabildos, ayuntamientos, aunque si es en el Parlamento, mejor- para que desaparezca el temor que todavía sienten muchos canarios a ser dueños de sí mismos.
  • En la misma página de un diario mínimo que se imprime en Tenerife vemos a un presidente de la Comunidad canaria, concretamente Paulino Rivero, en una foto de archivo dialogando con el primer ministro de una nación próxima a nosotros que tuvo la suerte de que el país que la dominaba dejó de apretarle las tuercas y la convirtió en nación. ¿Quién es superior a quién? Por supuesto, el señor de color; dignísimo, pero ministro de una nación. Y no el otro señor, que parece mirarlo con aire superior, cuando en realidad es un político inferior por ser un súbdito sometido a la nación que nos coloniza.
  • Desde que llegó Hernández Spínola a la portavocía del PSOE en el Parlamento han entrado "garrafas" de aire fresco que han desplazado el aire viciado de don Santiago Pérez y de don Juan Fernando López Aguilar; los dos grandes enemigos de Tenerife.
Y digo yo: Las Seychelles (tal y como nos ilustraba ayer nuestro periódico favorito) son independientes desde 1976; sin embargo, el señor Rodríguez ha tenido que esperar la friolera de ¡treinta y cuatro años! para llorar al pensar en el remoto y paradisíaco archipiélago índico. Más vale tarde que nunca, sí, pero ¿en qué o en quién pensaba nuestro gran denunciador entonces? Me pregunto. En segundo lugar, que se sepa la ONU no se ha pronunciado aún sobre una hipotética independencia de Canarias, ni mucho menos existe un mandato en ese sentido. Tercero, convendría ilustrar esa reacción en cadena estratégica: desde que entre un independentista en el poder (aunque sea en el ayuntamiento de Guía de Isora, pongamos por caso), todo iría viento en popa. ¿Por qué? Cuarto, la portada de hoy de La Opinión de Tenerife (el diario a quien el señor Rodríguez dedica su amable menosprecio) recoge, efectivamente, una imagen en la que aparecen Aníbal Cavaco Silva, presidente de nuestra hermana república portuguesa (donde al parecer aprietan tuercas como nadie), José María Neves, digno él, pero presidente de color de las vecinas islas de Cabo Verde, y Paulino Rivero, independentista en la intimidad, según José Rodríguez. Finalmente, que quede claro una vez más quiénes son los demonios enemigos de Tenerife, de quien José Rodríguez es el único profeta.

Tenerife es grande.

Y mañana será otro día.

martes, 6 de julio de 2010

Cada oveja con su pareja

Sigue el bueno de José Rodríguez obsequiándonos día a día con sus jugosas editoriales, modelo de sentido común, equilibrio, mesura y, sobre todo, culta y bella prosa. Y que, todo hay que decirlo, nunca son monotemáticas. Porque al socaire de un título determinado aparecen churras en un rebaño que uno creía formado por merinas. Y quien así dice observa que, de pronto y casi sin venir a cuento, se dejan ver ovinos gallegos, navarros, manchegos, ibicencos, colmenareños, ripolleses, araneses, y sabe Dios. La editorial de hoy, por ejemplo, lleva por título Una República Libre y Soberana. Al sumergirse en sus profundidades, uno creería asistir al cotidiano alegato en pro de la independencia de nuestro pobre y oprimido pueblo guanche. Pero no, no del todo.

Veamos. Empieza con una comparación con un país insular (Seychelles): como ellos son libres, nosotros también tenemos que serlo. Sigue con un desprecio manifiesto a aquellos que tengan (tengamos) a bien sentirse (sentirnos) a la vez españoles y canarios. Continúa con una breve y disparatada alusión histórica para, acto seguido y tras mortal con doble pirueta, saltar al IRPF de este año. Y tras una concisa profecía de libertad, nos lleva de golpe y porrazo a la discusión sobre el futuro tren de Tenerife, salpicada aquí y allá con comentarios sobre las bondades de Internet, a la que atribuye poderes propios de personas. Sólo una novedad: en la editorial no se habla en ningún momento de Santiago Pérez, esta vez le han dejado en paz. De momento.

Y si alguien no lo cree y no quiere leer la editorial, aquí va nuestra acostumbrada selección de párrafos memorables:
  • Sus habitantes (de las Seychelles) de habla inglesa, francesa y autóctona -gente amable y de color- son libres, soberanos y tienen, como la tienen los países que gozan de libertad, su dignidad puesta en sí mismos. Ni las Seychelles, ni ninguno de los países libres, tienen amos. No los gobiernan desde la distancia ni Rubalcabas, ni Zapateros, ni Rajoyes, ni Aznares, ni nadie que no sea de su propia gente. (...) Las Seychelles gozan de libertad porque se las dio un país civilizado, como es Gran Bretaña, en 1976, aunque no ha hecho lo mismo con las Malvinas. En fin, los canarios tenemos amos y tenemos lo que somos; lo que nos han hecho ser: apátridas, apáticos, aplatanados y mínimos ante el peninsular y ante el godo. Es decir, somos una pena.
  • Canarias exige dejar de ser explotada por los españoles y ser suya propia. Aspira a ser una nación con regidores propios que tengan limpias las manos y sean honrados. (...) Hoy somos españoles postizos; canarios que hacemos el ridículo diciendo que somos españoles; actuando como si fuera un desdoro decir que somos canarios (...). Qué disparate afirmar que somos españoles cuando estamos a 2.000 kilómetros de la capital de la Metrópoli.
  • Para ... (la independencia) deben iniciarse las conversaciones entre un país que suponemos civilizado -España- y otro país -Canarias- que tenía su civilización y sus estructuras, pese a lo cual fue canallescamente invadido, esclavizado, vendido y robado por unos bárbaros que lo someten colonialmente desde entonces hasta ahora; es decir, durante casi seis siglos.
  • ¿Por qué los dineros que descaradamente se ha llevado la Hacienda española en la campaña del IRPF de este año, y de todos los años anteriores, ha de ser de los españoles y no nuestro?
  • La libertad llegará. Es irremediable. Es irreversible. Un día el Gobierno español se llevará una sorpresa porque será forzado por la ONU, y por el mundo entero, a iniciar negociaciones con genuinos representantes canarios -no los políticos que padecemos ahora sino aquellos que oportunamente se señalen- para establecer las condiciones del traspaso de poderes y de patrimonio.
  • ¿Quién pone de acuerdo a una mancomunidad de servicios entre magos? Entre rencores, entre rencillas, yo más que tú, tú quién sos, primero yo, después yo, siempre yo y si sobra algo para mí.
  • Hoy, lo repetimos, es Internet quien gobierna. Internet, como el ADN, son dos métodos idénticos en eficacia, rapidez y evidencia.
  • Ha dicho don Ricardo (Melchior) con relación al tren que ya tiene las bendiciones de Fomento y de todas las fuerzas sociales y políticas. Confiamos en él por lo que hemos dicho acerca de que es un hombre de obras. Pero, ¿y si los ecologistas no quieren? ¿Si los canariones no quieren? Veremos qué tren sale primero. El inmensamente necesario de Tenerife, o el de juguete de Las Palmas.
Y así como cada oveja de este variopinto y singular rebaño debe ir con su pareja, así se me ocurren los siguientes comentarios al líder de la manada: (i) lo de gentes de color tiene un tufillo ciertamente racista; (ii) Gran Bretaña es un país civilizado porque concedió la independencia a las Seychelles, no importa que, además de las Malvinas, hoy mantenga numerosas dependencias y territorios de ultramar, la mayoría de ellos insulares, y mucho más alejados de sus costas que nosotros de la península ibérica; (iii) quizás haya pensado José Rodríguez en su bienamado Miguel Zerolo, insigne pero agotado patriota, como regidor de manos limpias para su hipotética república, uno de esos hombres que, oportunamente (nunca mejor dicho) serían señalados para tal fin; (iv) España, ese civilizado y a la vez bárbaro (¿?) país, destruyó una civilización de un pueblo nuestro, sí, pero que desconocía la escritura, que jamás vivió en ciudades ni tuvo conciencia de país, y cuyas únicas estructuras fueron los hoy añorados menceyatos, territorios gobernados por clanes tribales; (v) el tren tiene las bendiciones de un ministerio de ese país bárbaro y español que, fíjate, financia una y otra vez los caprichos de nuestros menceyes (quiero un auditorio, quiero un puente, quiero un tranvía, quiero un tren, quiero ampliar el aeropuerto, quiero un puerto, quiero...), aun cuando, por ejemplo, los presupuestos originales se salgan abiertamente de madre o las especies protegidas de las islas importen menos que una boñiga ovina (eso sí, atención a los demonios ecologistas y canariones); (vi) ¿para qué queremos gobernantes si ya tenemos a doña Internet?; (vii) la única gran verdad que se lee en la editorial: la presunta República libre y soberana sería, inevitable e irreversiblemente (JR dixit), una mancomunidad entre magos. Con o sin independencia. Ahí estoy completamente de acuerdo con el prota de este humilde blog.

Hasta mañanita.

lunes, 5 de julio de 2010

Bienaventurados los justos...

El comentario de hoy tiene por objeto ilustrar la particular visión de José Rodríguez (nombre guanche donde los haya) sobre la administración de justicia en las islas. Como siempre, la mar de jugoso (¡qué sería de este blog sin la pluma del denunciador mayor de Canarias!). Párrafos destacables, atención:
  • (...) hacemos un aparte para felicitar a la fiscal jefe de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Carmen Almendral Parra, que ha recibido la Cruz de San Raimundo de Peñafort, máxima distinción que concede el Ministerio de Justicia. A Carmen Almendral le agradecemos la calificación que hizo en su momento de un asunto judicial que nos afectaba, en el que nos exoneró de toda culpa y nos dejó en lo que somos: unos avanzados de la humanidad y de la patria.
  • Se han producido situaciones increíbles, como lo es que cinco magistrados ejercientes y domiciliados en Las Palmas se dejasen arrastrar por una prensa miserable para que condenaran, públicamente y con publicidad, a José Rodríguez. Igual que se dejó arrastrar el Parlamento de Canarias.
  • Concretamente, lo calificaron (a José Rodríguez) de racista, xenófobo, anticanarión, etcétera. Todo, como decimos, promovido por esa prensa en manos de periodistas canallescos. (...) EL DÍA y su editor no se podían quedar de brazos cruzados ante esta infamia. Por eso presentamos una queja ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que inició una investigación sobre los cinco magistrados. Éstos alegaron lo que estimaron conveniente para eludir una acción sancionadora. El CGPJ, tal vez por corporativismo, los absolvió.
  • Insistimos en que EL DÍA no tiene nada contra la Justicia. Bueno fuera. Le tiene respeto y temor.
  • Citamos dos ejemplos para ilustrar lo que decimos. Son casos elegidos entre los varios que nos afectan. En concreto, nos referimos a dos querellas. Una es la presentada por nosotros contra determinado profesor de la desgraciada Universidad de La Laguna -desgraciada porque alberga a este sujeto, así como a otros enemigos de Tenerife- que calificó a José Rodríguez de miserable, además de dedicarle una docena más de epítetos injuriosos, calumniosos, infamantes y difamatorios. Sin embargo, una jueza no admitió a trámite esta demanda porque, según parece, este profesor tiene patente de corso para expresarse como le dé la gana. (...) El otro ejemplo es el de una querella puesta contra nosotros por un político tinerfeño fracasado. Un señor al que hemos criticado muchas veces en su faceta política, al igual que lo hemos hecho con otras personas dedicadas a la actividad pública tal vez con más asiduidad que la empleada con don Santiago Pérez; que es el político al que nos referimos.
Osea: que José Rodríguez teme a la justicia (¡bueno fuera!), lo suficiente como para atribuir abiertamente un delito de prevaricación al Consejo General del Poder Judicial, con dos gónadas bien puestas (¿quién dijo temor?). Los magistrados carecen de criterio propio, toda vez que sus decisiones dependen de la prensa de Gran Canaria. Cuando José Rodríguez recibe epítetos tan cariñosos como los que él profesa un día sí y otro también (como cuando califica a un colega periodista de canallesco, con lo que demuestra que el corporativismo no va con él, ¡bravo!), se le difama; cuando es él quien dedica sus atenciones a Santiago Pérez, a Domingo Garí (el profesor de la "desgraciada" ULL), a Carmen Gaspar, Ana Oramas o José Luis Perestelo, simplemente está ejerciendo su intocable derecho a la libertad de expresión. Y los jueces que así no lo entiendan están a sueldo del siniestro sanedrín de la isla vecina. Naturalmente.

En conclusión: dime cómo sentencias, y te diré qué clase de juez eres. Ah, por cierto: no sé a qué viene felicitar a Carmen Almendral por haber recibido una distinción de un ministerio español, ese país que nos esclaviza, nos explota y nos somete a todo tipo de vejaciones. Lo elegante (a la par que patriota, ¿no?) sería que la aludida devolviese su distinción sin más. A no ser, claro está, que el acto de besamanos en agradecimiento por una oportuna sentencia absolutoria esté por encima del patriotismo. Lo cual, naturalmente, da una medida fiel del sentido patriótico del editor y director de El Día.

Amén.

domingo, 4 de julio de 2010

Sin desperdicio

Como ya es habitual en la jornada del domingo, José Rodríguez ha tenido a bien obsequiarnos con una extensa editorial en la que vuelve a derramar con generosidad sus consignas de siempre. Bueno, no de siempre exactamente, sino las de un tiempo a esta parte, basadas en la independencia de nuestras islas, y aderezadas de revisionismo histórico, grancanariofobia, y las habituales paradojas, desconsideraciones, e insultos hacia todo aquello que le produce malestar. También se descuelga con un par de exhortaciones y cómo no, una collejita a Santiago Pérez, que esta vez no reproduciré. Los párrafos destacados de hoy son:
  • Canario, peninsular hermano que vives en Canarias y te has enraizado en la familia canaria: la independencia de Canarias es irremediable e inaplazable. Tú, peninsular que vives aquí, lo sabes porque sabes a qué distancia estás de tu España continental; sabes que Canarias es una descaradísima posesión española colonizada y explotada. Un país que sigue siendo saqueado desde hace casi seis siglos, después de haber martirizado a un pueblo noble que vivía en paz con sus haciendas, sus costumbres, sus familias, sus menceyes y menceyatos. Menceyatos que ahora se quieren resucitar, lo cual viene a demostrar que aquí existía una civilización destruida por esos españoles a los que hay que amar; es decir, asesinos.
  • ¿Por qué hemos de obedecer a los actuales ministros de Zapatero como Chacón, Aído, Rubalcaba, Fernández de la Vega, Gabilondo, Alonso, Salgado y otros? ¿Por qué no hemos de obedecer sólo a los nuestros, aunque sean magos? A gente con la esencia de nuestra tierra corriendo por sus venas, y no a los amantes de la españolidad, los españolistas y españolistos.
  • Canario, no eres español porque en la calle no eres español; los españoles te han reducido a la categoría de don nadie. Y encima se llevan tu dinero a la fuerza. Porque para eso tienen las Fuerzas, dignas, nadie lo duda, pero a las órdenes de los peninsulares. Y aquí hacemos un punto y seguido para ampliar lo que escribimos el pasado jueves. Policía Canaria sí, sin duda; propia. Policía de la nación canaria. Policía para una opereta con uniformes de colores para que luzcan en el escenario, no. Policía Canaria de la nación canaria, sí.
  • Así son los socialistas. No quieren la existencia de la familia. No quieren la existencia de un Ejército regular. Sólo quieren policías tipo la soviética KGB o la Gestapo nazi. Familia, no. Los hijos, los que nazcan de los matrimonios entre hombres o entre mujeres.
  • Hay que restituir a sus legítimos propietarios la tierra que era de nuestros antepasados; de una población que fue diezmada cruelmente tras ser derrotada de forma ignominiosa, con ventaja manifiesta de caballos, corazas y bombardas; con pólvora y filos de acero. Una conquista que esclavizó a un pueblo y lo vendió en las cortes europeas, porque aquí no encontraron los españoles especias ni oro. Conquistadores asesinos que violaron a sus mujeres y niñas y les transmitieron sus repugnantes enfermedades. Porque con las tropas regulares venían muchos mercenarios. Después, durante los casi seis siglos que median desde aquel crimen genocida, los invasores nos han estado sometiendo a vejaciones, utilizando las tierras de nuestro pueblo y usando en beneficio propio la posición geoestratégica de nuestras islas. Ventajas de tierra, mar y aire.
  • No queremos concluir sin recordar que estamos en aguas jurisdiccionales y territoriales de Marruecos, e integrados en Marruecos acabaremos si antes no somos una nación, porque colonia no lo vamos a seguir siendo. Que el pueblo tenga en cuenta esto. Que no nos calienten los españoles porque abandonamos el idioma español y nos pasamos al inglés, como hicieron los filipinos. No hablaremos el tagalo, pero sí el bereber africano de Cubillo.

Y las consignas son: (i) esto no es España por una simple razón de distancia; (ii) al actual gobierno hay que desobedecerle porque sí (esto podría calificarse tranquilamente como un llamamiento a la sedición), y hay que obedecer a nuestros políticos, aunque sean unos magos (un calificativo con el que en no pocos ejemplos, sin embargo, concuerdo); (iii) las por un lado dignas fuerzas armadas españolas son en realidad un ejército ocupante que secunda a la Agencia Tributaria en su labor de saquear las islas; (iv) los socialistas tienen modos dictatoriales y sólo desean cargarse la familia como institución; (v) los conquistadores fueron brutales y contagiaron a los aborígenes enfermedades repugnantes (como las que sin duda José Rodríguez habrá padecido alguna vez, verbigracia gripe o sarampión); (vi) si no nos declaramos independientes a la voz de ya, los marroquíes nos ocuparán por la cara.

Y a mí se me ocurre lo siguiente: (i) no valen seis siglos de historia, de población y mestizaje con la población aborigen y hombres y mujeres venidos de Francia, Portugal, Andalucía y Extremadura, moriscos y berberiscos, y en último extremo con nuestros hermanos americanos para ser españoles, no vale el idioma que hablamos, ni nuestra cultura ni folkore, hijo del español: somos guanches porque sí; (ii) la posibilidad de ser gobernados por los magos locales, libres de cortapisas, me horroriza y me horripìla, mucho más que la horrenda clase política nacional (española, ojo); (iii) ¿cómo pueden ser dignas unas fuerzas armadas que actúan como sicarios y matones de los crueles recaudadores de impuestos?; (iv) me pregunto, ¿qué futuro tendrían las parejas homosexuales en la nación canaria con la que sueña José Rodríguez?; (v) ya saben aquellos que padezcan gripe o sarampión: portan males repugnantes, no importa si los han contraído aquí o en otra parte; (vi) siendo españolas, las Islas Canarias serán invadidas por los marroquíes sí o sí, pero si son independientes, los aviesos moros se lo pensarán dos veces antes de enfrentarse a nuestros bien organizados menceyatos (un suponer).

El último párrafo sobre el bereber de Cubillo es ciertamente memorable: me reído de buena gana y a pleno pulmón.

Hasta mañana.

sábado, 3 de julio de 2010

Cómo se negocia en Madrid

Nuestro infatigable azote dirige hoy su atención hacia Ricardo Melchior, presidente del Cabildo Insular de Tenerife, a cuenta de dos aspectos bien diferenciados. Por un lado, la reclamación que hace sobre la gestión del Parque Nacional del Teide (aunque esto suponga poner algo tan delicado en manos de su siniestro lugarteniente medioambiental, Wladimiro Rodríguez Brito), en la que el editor-director del periódico azul apoya decididamente a Melchior. Por otro lado, sin embargo, le reconviene a propósito de la petición de un escáner para el puerto de Santa Cruz, instándole a que resuelva el asunto por la vía rápida, tal y como (siempre según él) hacen los políticos de Gran Canaria cuando tienen que tratar con instancias del gobierno central, pero de un modo un poco más... violento. Más concretamente:

"Lástima que (Ricardo Melchior) pisotee su imagen asistiendo a una manifestación para implorar un escáner. ¿No tiene el presidente del Cabildo tinerfeño categoría suficiente para imponerse en Madrid? Como españolista que es, ¿no puede dar un puñetazo sobre la mesa y decir basta? ¿O es que les tiene miedo a José Blanco y a la señora Salgado? Aspecto de hombre fuerte y de infundir temor posee por su corpulencia."

Por lo tanto, así es como, a juicio del señor Rodríguez, deben tener lugar las negociaciones. A puñetazo limpio e imponiendo temor por la corpulencia. No se sabe si dicha manera de negociar se ajusta a un patrón canario, o quizá más bien siciliano. Que también Sicilia es una isla, después de todo.

Hasta mañana.

viernes, 2 de julio de 2010

Dos políiticos y un destino

Las víctimas del comentario de hoy son la alcaldesa de Granadilla de Abona, doña Carmen Nieves Gaspar Rivero, y Santiago Pérez, a quien José Rodríguez distingue desde hace tiempo con su particular afecto. El abajo firmante se pregunta qué pueden tener en común estas dos personas para ser objeto de la embestida del autoproclamado denunciador mayor del archipiélago. Cuál es el destino que comparten. Y no es tarea fácil hallar un vínculo que les relacione: la una milita en Coalición Canaria, el otro en el Partido Socialista Canario; la primera es alcaldesa, el segundo diputado regional, y así. De manera que si ya se ha eliminado lo imposible, la verdad debe estar en lo que resta, por improbable que parezca: sin duda, ambos políticos se cuecen en el mismo caldero porque son del desagrado del periódico El Día y de su mandamás. Digo yo. Reproduzcamos, como es norma, algunos párrafos:
  • "Nos repugnan los talentosos y los talantosos, entre estos últimos nuestro milagroso primer ministro de la gran ruina de España, el socialista Zapatero. Ya hemos dicho recientemente que los socialistas y el socialismo atraen la ruina de los pueblos y el sometimiento de éstos a los malos gobernantes; a los déspotas."
  • "El bien, en este caso de Granadilla, va a triunfar sobre el mal. El mal de una alcaldesa inepta como es la de Granadilla. Una política ruin, vengativa y, en definitiva, inservible, que aún la tiene que aguantar el pueblo porque le quedan meses de cargo en los que su gestión será tan inútil como lo ha sido hasta ahora. Alcaldesa, por el apoyo que le presta un partido ruin y contrario a Tenerife, uno de cuyos miembros ha insultado gravísimamente a José Rodríguez."
  • "Santiago Pérez descarga contra EL DÍA y su editor la rabieta por sus continuos fracasos electorales. Eso quiere decir que no es demócrata, lo cual equivale, políticamente hablando, a ser un bolchevique o un nazi."
Sobre el primer punto, no acierto a explicarme la trascendencia que pueda tener Zapatero para el editor-director de El día, toda vez que es presidente de un país extranjero: ayer mismo, nuestro periódico favorito así lo proclamó, arguyendo como única razón la distancia que nos separa de las costas peninsulares. Además, resulta muy llamativo que un social-comunista declarado como José Rodríguez afirme que el socialismo trae la miseria a los pueblos. Si es así, entiendo que debería cambiar su ideario político a la mayor brevedad.

En cuanto al segundo, las palabras con que obsequia a la alcaldesa de Granadilla son especialmente chocantes si se tienen en cuenta los elogios que le dispensaron hace cosa de tres años, cuando accedió al cargo, en el mismo periódico que hoy tan amargamente le critica. Claro que si uno lee el resto del comentario, el motivo es obvio: el retraso sufrido en la ejecución del Puerto de Granadilla, del que el señor Rodríguez y su periódico se declaran fervientes partidarios. Estimará sin duda nuestro diario de siempre que Carmen Gaspar es responsable de ello. A propósito de ello, y por exclusión, el partido ruin y contrario a Tenerife debe ser la plataforma Sí Se Puede, que se ha manifestado contraria a dicha obra y cuyo único representante apoya con su voto a la señora Gaspar. Es rigurosamente cierto que Domingo Garí, miembro de dicha plataforma (así como colaborador de Canarias Semanal y profesor de Historia de la Universidad de La Laguna), escribió un artículo que contenía insultos hacia José Rodríguez, luego de que éste insinuara en una editorial posterior al accidente aéreo de Barajas del verano de 2008 que había afán de notoriedad hacia Gran Canaria por parte de ciertos medios informativos tras la tragedia que costó la vida a 154 personas, muchas de ellas grancanarias.

Finalmente, el calificativo de bolchevique dirigido a Santiago Pérez convertiría a éste, paradójicamente, en correligionario del propio José Rodríguez. A continuación añade o un nazi. Se supone que por criticarle. ¿Qué cabría decir entonces del propio jefazo de El Día?

Hasta mañana, si don José quiere.