sábado, 31 de diciembre de 2011

Patinazo de fin de año

Después de olas, rayos y truenos viene la relativa calma, o así suele suceder. El tono del último comentario con que el gran Gary Baldi nos ha querido obsequiar este año desprende mucha más serenidad que la furibunda diatriba de ayer. Tanta, que hasta vuelve a dirigirse a Paulino Rivero como don Paulino, para lo cual han tenido que pasar meses. Bien está, y mejor estaría aún si esta actitud se prolongara en el tiempo, algo poco previsible, conocido el personaje. A cambio de relajar el tono hacia el primer mandatario de las islas, a quien vuelve a recomendar el exilio voluntario en compañía de su esposa, el magno prócer se queja de las subvenciones que el gobierno autónomo, según él, dedica ahora a un periódico local, empleando el dinero de todos incluido el suyo. Cuando era él destinatario de las jugosas subvenciones, el pecunio público estaba más que bien aprovechado, naturalmente.

Pero lo mejor es que, llevado por la pasión y el arrebato que generan en él los deseos de lograr la ansiada independencia, se nos mete a John Carter y pega un brinco interestelar:

La independencia es la única llave capaz de abrir la puerta de nuestro futuro. Siendo libres, teniendo identidad propia en Europa y en el mundo, seremos los dueños de nuestros recursos y podremos vivir como lo hacen los planetas más ricos de la Tierra.

Ya ven: nobles ambiciones de dimensión galáctica. Marte se tornará rosado de pura envidia, y haremos que Júpiter se trague su atmósfera para convertirla en flatulencias, tanto será nuestro poder. No se preocupe, amigo, todos sabemos que en realidad quería decir Sistema Solar en vez de Tierra.

En fin, dejemos a un lado a nuestro editorialista más dicharachero y delirante. Feliz año nuevo a todos. Y sí, también para él: que recupere la cordura, si es que alguna vez la tuvo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Revolcándose en el lodo

Algunos párrafos del nauseabundo comentario de hoy hablan por sí solos:
  • ¿Es posible que suenen las doce campanadas de fin de año sin habernos librado de esta pareja, políticamente cortada siguiendo un perfil rumano? ¿Va a seguir permitiendo el pueblo canario que un analfabeto político continúe decidiendo sobre vidas y haciendas de quienes habitan esta tierra? Este torpe político tiene que dejar el cargo cuanto antes porque no sabe lo que se trae entre manos. Cada día que siga al frente del Ejecutivo autonómico es un día aciago para Canarias y los canarios. Unas Islas con dos millones de habitantes, una nación a la que solo le falta su Estado para ocupar el lugar que le corresponde en el mundo, no puede estar al albur de lo que decida un bruto político o, lo cual es peor, de lo que le dicte su esposa. Sabemos que en CC hay personas valiosas, al igual que las hay en el Gobierno autonómico. Sin embargo, no pueden hacer nada porque el déspota político impone su voluntad de manera dictatorial. ¿Cómo CC puede mantener en su cúpula a este iletrado político?
  • ¿Cómo un hombre al que políticamente solo podemos calificar de rumano, estalinista, déspota, autoritario, con ínfulas de reyezuelo y otros calificativos que hoy preferimos ahorrarnos, pacta con los perdedores solo para perpetuarse en el poder, insensible por completo al daño que le hace a Canarias y a los canarios, e incluso a su propio partido?
El abajo firmante se pregunta si algún fiscal no debería estar ya empapelando de una dichosa vez a este individuo, auténtica lacra maloliente de la sociedad tinerfeña. Es inadmisible que un día sí y otro también se profieran estos y otros insultos contra el presidente del gobierno regional y su esposa, ocupando cargos públicos tras ser elegidos de forma democrática, y nunca a la rumana como vocifera Gary Baldi. La libertad de expresión no puede amparar este continuo atropello, toda vez que se rebasan ampliamente las líneas del respeto y la convivencia, que son pilares fundamentales de este sistema democrático que ha venido a reemplazar a largas décadas de dictadura. Claro que siempre hay alguien que de estas y otras cosas aún no se quiere enterar. Como tampoco del hecho de que Paulino Rivero SIEMPRE (y no sólo ahora) ha pactado con los perdedores para estar donde está. Claro que al PP hay que dedicarle las succiones de turno, no vayamos a quedarnos sin asidero.

Paulino Rivero y Angela Mena pueden no ser los mejores o los más adecuados (de hecho, quien escribe piensa que, al menos él, no lo es), pero eso es una cosa y otra muy distinta verter sobre ellos tal torrente de descalificaciones, así como pretender (ayer y anteayer) que sean expulsados a empujones no sólo de sus cargos, sino también del archipiélago, para después añadir, en un alarde del más sucio cinismo y la peor caradura no exentos de xenofobia, que en el diario azul no se defiende la violencia, incurriendo así en flagrante y evidente MENTIRA:
  • Para salir del pozo de miseria al que nos han arrojado hay que expulsarlos del Gobierno. Paulino Rivero y su esposa no pueden seguir ocupando cargos públicos después de lo que han hecho y siguen haciendo. Hay que echarlos a empujones, lo reiteramos, no solo del partido sino del Archipiélago. El ave exótica de Ángela Mena sobra en esta tierra.
  • Es impensable que esta pareja al mejor estilo del totalitarismo rumano siga en el Archipiélago una semana más. Si no dimiten los dos de forma inmediata y se exilian, habría que echarlos a empellones pero sin violencia, porque las actitudes incívicas nunca las hemos justificado ni lo haremos jamás.
Lo único bueno del basuriento comentario de hoy es que, bien al final, se puede leer la única frase honesta (por más que rezume veneno) sobre la causa cierta de todo:

(...) nos puede el rencor porque fuimos víctimas de un atropello imperdonable, irracional y propio no solo de un déspota político sino también de alguien que no tiene dos dedos de frente. Quitarle a EL DÍA la emisora de radio más prestigiosa del Archipiélago es un crimen imperdonable que nunca olvidaremos en esta casa.

jueves, 29 de diciembre de 2011

No te quieres enterar...

En tiempos de crisis, y en medio de una guerra a muerte con los protectores de otros tiempos, sin duda más dichosos, Gary Baldi ha optado por arrimarse al sol que más calienta, tan azul como el logo de El Día. Si Ricardo Melchior, Wladimiro Rodríguez o Fernando Clavijo han dejado de ilustrar las columnas de opinión del faro nivariense a requerimiento del pérfido Paulino, no pasa nada: ahí están prestos Antonio Alarcó y Cristina Tavío para suplirles. Y amor con amor se paga, por ejemplo con la encendida defensa del primero, senador y consejero popular en el Cabildo tinerfeño ante las sospechas de malversación de fondos, o el permanente recordatorio (el último eco, ayer) de que deberían ser los candidatos populares quienes presidieran las instituciones regionales y locales.

Lo de hoy confirma que las succiones de vaivén han cambiado de beneficiario. El empalago llega (¡pásmense!) incluso a soñar con los populares como valedores de la independencia de las islas. ¡Qué poco lejos llega la necesidad! En el limbo quedó la matraquilla, tantas veces reiterada, de que no se podía confiar en el PP, un partido "estatista" perteneciente a un lejano país colonizador, defensor a ultranza de la unidad de España, y por ende incapaz de comprender que estas islas no le pertenecen, y cuya sede regional está, Vade retro, nada menos que en la isla de los secarrales. Pasen y lean:
  • Confiamos en el nuevo Gobierno de España, que a la fuerza -no por voluntad propia- es nuestro Gobierno hasta que alcancemos esa ansiada, inaplazable e inevitable soberanía.
  • El Gobierno de Mariano Rajoy es muy distinto del que preside Paulino Rivero. En Madrid hay ahora un Gabinete formado por hombres y mujeres con mucha preparación y con demostrada valía política.
  • (...) nuestra independencia llegará por esa vía no violenta de la mano de los patriotas. De la mano incluso de los españoles de buena voluntad. Incluso de la mano de Rajoy. ¿Por qué no?
Yo le cantaría a Gary Baldi aquello de No te quieres enterar, ye-yé / Que el Partido Popular, ye-ye-ye-yé / Es un partido estatista / Que no quiere independentistas / Así que deja, deja tranquilo al PP / Deja tranquilo al PP . Por su parte, estoy convencido de que los señores del PP son conscientes de que El Día es el amigo de hoy y el demonio de mañana, así que ya tendrán el suficiente cuidado. Que le pregunten si no a Paulino.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

¡Paparruchas!

Si las acciones en bolsa subiesen al ritmo que lo hacen los tizonazos de Gary Baldi en sus comentarios y editoriales, sería muy fácil pegar el pelotazo del siglo en poco más de cuarenta y ocho horas, tantas como necesitó la juez Sánchez Hierro para empurarle. Ni siquiera eso que se llama espíritu de la Navidad parece apenas calentar las entrañas de nuestro singular Ebenezer Scrooge, más enrocado que nunca en sus ígneas soflamas. Lo de hoy viene a ser un greatest hits de las migrañas que le aquejan:
  • En Canarias la culpa [de la mala situación económica y social] la tiene, insistimos, quien está gobernando con trampas, pues perdió las elecciones al igual que las perdieron sus socios de Gobierno. Están gobernando sin la preparación necesaria para dedicarse a la política. Son analfabetos políticos y hasta nos atrevemos a decir que también culturales. Les falta inteligencia. Son torpes, necios y hasta déspotas. Creen que se las saben todas y no saben nada. Para salir del pozo de miseria al que nos han arrojado hay que expulsarlos del Gobierno. Paulino Rivero y su esposa no pueden seguir ocupando cargos públicos después de lo que han hecho y siguen haciendo. Hay que echarlos a empujones, lo reiteramos, no solo del partido sino del Archipiélago. El ave exótica de Ángela Mena sobra en esta tierra. ¿Cómo es posible que Canarias haya caído en manos de dos déspotas que se han creído dueños de vidas y haciendas?
  • La situación de la Justicia es otra lacra que tiene Canarias. Si alguien cree que somos exagerados, ahí está el gabinete jurídico de nuestra casa para mostrar toda una colección de sentencias inconcebibles; sentencias que son ejemplos de lo que nunca debe hacer un juez o una jueza. (...) Una justicia en manos de una jueza, de una fiscal y de un periquito que se refugia entre las faldas de ambas como un niño asustadizo y llorón. Un niñito malcriado y avergonzado de ciertos antecedentes, pero beneficiario de una radio que le quitaron a EL DÍA. También tenemos presente la sentencia contra nosotros dictada por una magistrada en menos de 24 horas; algo que dejó perplejos a todos los profesionales que realizan su cometido en los tribunales canarios. Asimismo citamos el caso de una juez que no se inhibió a la hora de dictar sentencia contra José Rodríguez, pese a que había sido denunciada por el editor de EL DÍA.
Como decía, ahí están los tres espectros que cada noche turban el sueño del caudillo de la avenida de Buenos Aires: Paulino Rivero (en tándem con su señora), Carlos Sosa (ídem, con la suya) y la Justicia (como en Fuenteovejuna: leña al mono, y todos a una). Sobre estos pilares se han sustentado la inmensa mayoría de editoriales y comentarios dictados por el mártir de la causa nivariense durante este año que ya agoniza, machacando sin piedad retinas y cerebros ajenos. Por mi humilde parte, siento la tentación de sugerirle que, tal vez, si dejara de insultar a los demás empleando ese tono mafioso y chabacano, si renunciara a la tentación de fabricar montajes como el de México, si realizara críticas inteligentes en lugar de campañas de acoso y derribo, si fuese lúcido y valiente en lugar de victimista y demagogo, si asumiera de una vez que ya ha dejado de ser un poder fáctico, si afinara el tono y la calidad de su prosa, su suerte podría ser distinta. Pero mucho me temo que, enfrentado ante esta realidad y cegado por su rabia y soberbia infinitas, el anciano limitaría su respuesta a una sola palabra:

¡Paparruchas!

lunes, 26 de diciembre de 2011

¡Tendremos nueva reina!

En estas fechas señaladas, Gary Baldi sabe ya que ha perdido el favor de los que antaño fueran sus particulares dioses protectores. Sumido en el más negro de los pesimismos por el mantenimiento del estatus colonial de nuestras Islas Afortunadas, se nos descuelga con la siguiente primicia informativa:

(...) después de un breve paréntesis de actividad porque en este país se trabaja poco, llegarán los Carnavales. Desde ahora nos vemos en la triste obligación de comunicarles a nuestros lectores que EL DÍA no puede colaborar este año con la elección de la reina del Carnaval. No lo hará porque ya vaticinamos cuál será el resultado, después de que un periódico, amparado y subvencionado por el Gobierno regional y la cúpula de Coalición Canaria (Melchior, Oramas, Bermúdez, Barragán, Clavijo y González Ortiz, entre otros), haya decidido presentar una candidata. Da igual cual sea el diseño del traje de esa reina: llevará premio porque las presiones serán muy fuertes. En esas condiciones no queremos competir. Durante varios años seguidos, la candidata de EL DÍA ha sido elegida reina del Carnaval. Cuando la situación vuelva a ser la que era, es decir, una situación de equidad y justicia para todos, volveremos a este certamen.

Osea, que si tengo opciones de seguir ganando, voy; si no, paso. Como antes me subvencionaban a mí, ganaba un año tras otro. Ahora que los dineros van a otros, me desaborro. Cuando las aguas vuelvan a su cauce, es decir, cuando se sepa de antemano que el ganador será El Día, ahí me reengancho. Ciertamente ejemplar, el sacrosanto susodicho. Como de costumbre.

¿Y no será (me pregunto) que cada vez le quedan menos perras por cuenta de los juicios que pierde un día sí y otro también? Así está él tan pocho...

jueves, 22 de diciembre de 2011

Y el Gordo de Navidad es para...

Se ha hecho pública la sentencia de la demanda planteada por Carlos Sosa frente a Gary Baldi la semana pasada. En ella, la fiscal solicitaba una indemnización de 100.000 euros por los continuos insultos proferidos por el insigne mártir de la independencia bananera hacia el periodista grancanario. La cosa ha quedado en unos 69.000 y pico, más de 11 milloncetes de las antiguas pesetas. Y la reacción del pater Canariarum no se ha hecho esperar, calificando la sentencia de injusta, asombrosa y desproporcionada y anunciando, como era de esperar, que la recurrirá. Nada que ver con lo escrito el día después del juicio:

El juicio, como decimos, se celebró. Cuando el juez dicte sentencia la acataremos. Y si no estamos conformes con ella, ejerceremos el derecho legal de recurrirla hasta donde judicialmente podamos llegar. Quedamos, por lo tanto, a la espera de la decisión del magistrado.

Pues bien, habrá que recordarle a nuestro sacrosanto defensor que acatar significa aceptar con respeto y sumisión una norma u orden, según el diccionario de la R.A.E. ¡Viva el respeto a la sentencia! Y por cierto, ya que lo menciona: el de la R.A.E. es ese mismo diccionario al que el faro de la libertad guanche pretende acogerse para hacernos creer que cuando llamaba chulón a Carlos Sosa, en realidad quería decir que andaba por ahí en cueros, y no que estaba chuleando a su pareja, en este caso a una jueza. Esto sí que es un insulto en toda regla a la inteligencia ajena (porque es falso de todo punto). Y, haciendo gala de su sin par gallardía, vuelve a insistir en que lo de mariconsón iba en plan de coña. No pasa nada, colega, fíjate tú la gracia que se me ocurrió el otro día: llamarte bujarrón, por si alguien no había entendido lo de mariconsón. Chorradas propias de la edad, tú sabes. Así que pelillos a la mar, Carlitos, no es más que una coñada, seguro que hasta tu señora lo comprende. ¡Cobarde sin entrañas, irresponsable y mentiroso, que cuando tiene que dar cuenta de lo escrito se oculta como lo haría un crío asustado tras las faldas de mamaíta! Puede que Carlos Sosa no sea un santo, pero meterse de este modo en su vida personal merece el castigo recibido.

Pero vamos a más:

Cabe recordar que en su día la revista satírica "El jueves", de forma concreta sus humoristas Guillermo Torres y Manuel Fontdevila, fueron condenados judicialmente a una multa de 3.000 euros por injurias a la Corona, al publicar una viñeta en la que se veía a los Príncipes de Asturias fornicando de manera obscena. Viñeta en la que tanto el heredero de la Corona como su esposa estaban perfectamente identificados. A José Rodríguez lo ha condenado un juez, nos dicen que miembro de Jueces por la Democracia, a 69.803,83 euros sin haber citado nominalmente a nadie. Dicho de otra forma, la dignidad de nuestro demandante vale 23 veces más que la del futuro jefe del Estado español.

Sí, esa fue la sanción por una portada de pésimo gusto. Contraproducente, pues no hizo más que estimular las ansias de muchos internautas (yo entre ellos) por conocer qué pintaban los susodichos en la portada de marras. También cabría recordar que la sanción no quedó ahí, sino que implicó también el secuestro de la edición de la revista satírica, ordenado por el juez del Olmo, con lo que la broma probablemente les salió por bastante más de 3.000 pavos. En cualquier caso, la sentencia supone un toque serio de atención a Gary Baldi y los suyos, pero sobre todo a él. Es desproporcionado insultar a alguien llamándole homosexual (o bisexual, o lo que sea) frente al empleo habitual de un diminutivo (Don Pepito) por el que el director-editor-führer-jefazo del periódico azul es conocido no ya en Gran Canaria, sino en toda Canarias. A ver si navega un poco por la red y se da cuenta de una puñetera vez, y a ver si piensa querellarse contra todo pichipata que hace uso del diminutivo de las narices. No creo que tenga los clorocos necesarios.

Esto es deprimente y amenazador; es para que tanto las personas como las empresas abandonen Canarias para siempre, porque está clarísimo que no nos dejan vivir en nuestra propia tierra. A tanto llega la tortura que nos impone el colonialismo.

Pues nada, haga usted las maletas, maestro. Y perdóneme si no voy a despedirle. Sinceramente, creo que Tenerife y Canarias estarían mucho mejor sin usted y su abyecta línea editorial. Y de paso, haga un poco de autocrítica. No se engañe, no es cuestión de colonialismo. A lo mejor, el único que insulta es usted, y encima pretende que los jueces le rían las gracias. Pues fíjese: va a ser que no. Disfrute del premio gordo, caballero, y piénselo mejor antes de meterse así con los demás, que en el peor de los casos nunca se atreven a asomar el hocico por su vida privada.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Lecciones de respeto

Gary Baldi, hoy:

Hemos expresado en repetidas ocasiones que esos editoriales, en los que jamás se ha citado al director de un diario digital de Las Palmas, surgieron como respuesta a los continuos ataques contra EL DÍA y su editor del responsable de dicho diario; a los continuos intentos de denigración de José Rodríguez, contra el que ha empleado toda clase de calificativos.

Dejando a un lado la mentira (tralará) que supone afirmar algo semejante, comprobemos una vez más el rostro pétreo de nuestro insigne e ilustre apóstol al leer las estrofas que ayer mismo dedicaba su dilecto y fiel Andrés Chaves, refieriéndose, cómo no, al director de ese medio digital (pido perdón anticipadamente por reproducir algo así, pero dadas las circunstancias, lo veo necesario):

Me han enviado unos bonitos versos, que tengo el gusto de dedicárselos al tipo ese del periódico digital de Las Palmas que día sí, día no, se mete conmigo en su bodrio top. Un imbécil que cree que todo el mundo es corrupto y que él, socialista de pro, es el adalid de la honestidad. Mentecato. Los versos, muy apropiados para la ocasión, dicen así: "¿Por las zonas poco hidalgas, que ocultan los calzoncillos? ¿Por mitad de los fondillos? ¿Por en medio de las nalgas?/ ¿Por la entrada más secreta? ¿Por donde el gay toma afecto? ¿Por el extremo del recto? ¿Por donde la gente excreta?/ ¿Por donde se expele el gas? ¿Por las regiones traseras? ¿Por entre las posaderas? ¿Mismamente por detrás?/ ¿Por donde a veces atufa? ¿Por donde el amor es griego? ¿Por el único ojo ciego? ¿Por la misma retambufa?". Bueno, pues uno se queda aliviado cuando larga estas estrofas llenas de romanticismo. A ver si este idiota reflexiona y cambia de vía y deja a uno tranquilo ya. O, aunque no cambie de vía, porque se ha dicho siempre que cuando se cruza la raya nadie regresa. Así, que calladito, mentecato, y a tomar por donde te gusta.

Sobra cualquier comentario adicional.