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lunes, 28 de mayo de 2012

En mal momento fue a hablar

El pasado jueves, 24 del corriente (y ya senescente) mes de mayo, Manuel Hermoso, antaño líder de Coalición Canaria, alcalde de Santa Cruz y presidente del gobierno autónomo, saltó al candelero por unas declaraciones en las que proponía que un grancanario fuese elegido como futuro presidente del partido, deslegitimando así la hipotética pretensión de Paulino Rivero de acaparar la presidencia del gobierno y la de la formación política (presuntamente nacionalista) que le respalda. Decía Hermoso que dicha división era recomendable en aras del necesario equilibrio entre islas. Bien estará, si él lo dice. No seré yo quien entre a valorar estas cuestiones, pensando lo que pienso de los señores de Coalición Canaria. Entre otras razones, porque otros lo han hecho ya por mí.

Y es que desde el pasado jueves, los del diario azul han cargado, apuntado y disparado sin descanso sus baterías contra el antiguo capo nacionalista, involuntariamente convertido en motivo de inspiración para Gary Baldi y sus pandilleros, justo cuando su canción monotemática se volvía insoportable merced a su estúpido estribillo. Ahora, al menos, hay algo de variación en la letra. Eso sí: mínima, pues el estribillo sigue igual.
  • El expresidente del Gobierno de Canarias, y exalcalde de Santa Cruz, Manuel Hermoso Rojas, ha vuelto a la actualidad estos días por algunas declaraciones polémicas. (...) Manuel Hermoso no fue un buen alcalde de Santa Cruz. No se merece que el Ayuntamiento le haya puesto su nombre a una importante avenida de la ciudad. Lo único relevante que hacía como primer edil era acudir a los locales de ensayos de las murgas del Carnaval, cuando se aproximaba esta festividad, para hacerse fotos tocando un trombón de papel. (...) Manuel Hermoso debería seguir calladito, como lo ha estado en estos últimos años, y no aparecer, como lo ha hecho ahora, en tiempos convulsos, no sea que le vaya a caer mucha porquería encima. [El Día, 25 de mayo]
  • Decíamos ayer, y lo reiteramos hoy, que le convenía más, muchísimo más, a Manuel Hermoso seguir calladito como estaba. Su irrupción en la vida pública canaria nos ha traído recuerdos de su etapa como alcalde. Un período al frente de la ciudad en el que no hizo nada que mereciera la pena. Todo su interés era mantener la militancia y las simpatías de Las Palmas en las AIC. La popularidad que logró como alcalde de Santa Cruz estuvo motivada por sus frecuentes visitas a los ensayos de las murgas del Carnaval. Nada más. (...) Retamos a quien sea a que nos señale una sola obra importante de Manuel Hermoso. [El Día, 26 de mayo]
  • (...) como dijo hace unos días Manuel Hermoso -callado está más guapo-, los pactos suscritos con el PSOE, el otro partido perdedor, le dan el apoyo de la mayoría de los diputados del Parlamento de Canarias. [El Día, 27 de mayo]
  • Reiteramos lo dicho en días pasados: Manuel Hermoso no hizo nada digno de mención durante su etapa al frente del Ayuntamiento de Santa Cruz ni tampoco como presidente del Gobierno de Canarias. El mayor acierto de su vida política lo tuvo el día en que decidió retirarse de cualquier actividad pública. El prudente silencio que ha mantenido a lo largo de estos años ha sido muy beneficioso para él y, de manera especial, para su partido. Una prudencia a la que ha puesto fin con una serie de desafortunadas manifestaciones realizadas durante los últimos días. Por eso decimos, con el debido respeto a nuestros apreciados lectores, que Manuel Hermoso la ha ciscado.(...) En el colmo de la idiotez política, pide ahora Manuel Hermoso que el futuro presidente de CC sea de Las Palmas. (...) ¿Hizo algo de esto Manuel Hermoso cuando fue presidente del Gobierno de Canarias como militante de un partido nacionalista? ¿Hizo alguna obra como alcalde de Santa Cruz digna de pasar a la posteridad? Retamos a cualquiera a que nos señale una sola. No hizo nada salvo tocar el trombón con las murgas. Solo por los amiguismos se entiende que le hayan puesto su nombre a una avenida de la capital. Lo repetimos: que se calle porque está mejor callado. [El Día, 28 de mayo]
Y lo que te rondaré, morena. ¡Ay, don Manolo! ¿En qué momento se le ocurrió meterse en esta harina? ¿Todavía no se ha dado cuenta de quién es la única persona que en estas islas tiene derecho a amordazar a los demás y decirles que se callen, para luego protestar si lo empuran por abrir la bocaza? Tal vez sea porque no lee usted ciertos periódicos. Tal vez.

jueves, 16 de junio de 2011

La edad de la indecencia

Gary Baldi sigue lanzando al aire efluvios y aromas más propios de una estación depuradora de aguas residuales que de un periódico, y lo hace con la fuerza de un aspersor pero con la inconsciencia de quien se cree adalid de los buenos modos cuando resulta serlo de todo lo contrario. Para percatarse de ello basta con echar un vistazo ( uno suele ser más que suficiente) a la columna que se marca el anciano patriarca a diario, y hoy, precisamente, es uno de esos días en que la sustancia (llamémosla así) es espesa. Quizá haya sido el eclipse de luna, quizá una bajona de presión arterial por las altas temperaturas, quizá el subidón de adrenalina radiofónica en frecuencia modulada, quién sabe. Pero el aspersor vuelve a funcionar a todo meter:
  • (...) la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico prevé entregar en septiembre su informe sobre la educación en las Islas, que no es suficientemente buena. La OCDE detecta falta de autocrítica en la comunidad educativa y advierte de que sus conclusiones pueden no ser agradables de escuchar. ¿Tenemos o no tenemos razón cuando decimos que no ha dado una don Paulino?
En una palabra: OPORTUNISMO. Cualquier excusa vale para atacar a Paulino Rivero por razones antaño igualmente válidas. Nada de esto sucedía cuando el actual presidente era un patriota undercover. Antes bien: no hace ni seis meses, el gran prócer escribía esto:
  • ¿Cómo es posible que se culpe al Gobierno de Canarias de que vayan mal la educación, la sanidad y otras tantas cosas si este Gobierno no dispone de los recursos necesarios para atender los servicios que demandan los ciudadanos? Y no los tiene porque los recauda y se los lleva la Hacienda española.
Antes el problema era el colonialismo, ahora es Rivero. En otra palabra: CARADURA. Seguimos:
  • Pensábamos que sería Cristina Tavío la encargada de poner orden en la ciudad, de la misma forma que ha dirigido el PP tinerfeño con mano firme durante muchos años. Sin embargo, en vez de una persona que no se deja influenciar por nadie, hoy preside el Consistorio capitalino una marioneta de Las Palmas; un hombre doblegado por los socialistas (...) La prueba de que Bermúdez es una mera marioneta de Las Palmas la tenemos en las manifestaciones realizadas por el primer teniente de alcalde, Julio Pérez, que califica de bueno el acuerdo alcanzado por su partido -el PSOE- con CC. (...) Añade Julio Pérez que casi desde el principio de las negociaciones quedó claro que la ejecutiva regional y federal del Partido Socialista vinculaba la Alcaldía de Santa Cruz al resto del acuerdo con CC en las principales administraciones, sobre todo el Gobierno regional, y que la persona que la ocuparía no se decidiría en la negociación local. ¿Erramos al calificar a Bermúdez de un político marioneta?
¡Así que Cristina Tavío no se deja influenciar por nadie! Fíjate tú... ¡Qué flaca es la memoria del gran Baldi, oye! Ya no recuerda los días previos a las elecciones, cuando escribía que no se podía esperar nada de PP o PSOE (partidos estatistas), pues tenían su sede en Las Palmas. Sí: esos mismos partidos que manejaban a su antojo la voluntad de los falsos nacionalistas de CC. Los mismos que fueron en su día calificados como siervos de España, pues obedecían las consignas del gobierno central, fuese cual fuese su color político, de modo que las decisiones importantes ni siquiera se tomaban en Las Palmas, sino en Madrid. ¡Menudo cambio de criterio! ¿Erramos en este blog al calificar estas afirmaciones de barrabasadas?

Y por fin, un dardo envenenado dirigido a Carlos Sosa, director de Canarias Ahora:
  • Se empeña el conocido chulón capicúa de Las Palmas en afrentar a las personas decentes (...). Un individuo que se ha vendido apenas le han hecho un favor aquellos a los que tanto ha vilipendiado. Si tuviera vergüenza, estaría callado y escondido en su casa. (...) Algún día diremos por qué ese fulano es chulón y capicúa (...). El taimado se lo tiene muy guardado en un armario.
Esta mala baba tiene su explicación en los últimos comentarios aparecidos en el periódico digital grancanario acerca de la reciente rabieta radiofónica del apóstol nivariense, ya comentada aquí. Entre otras cosas, acusaba a Gary Baldi de practicarle felaciones periodísticas a Rivero y los suyos. También, en tono chusco y guasón, se felicitaba de que los jueces hayan desestimado la denuncia del editorialista, solicitando que dejasen de referirse a él como Don Pepito, pues era una falta de respeto (llamar a alguien chulón y sugerir porque sí que es homosexual resulta, en cambio, muy respetuoso).

La cosa concluye con una reivindicación personal del propio Gary Baldi:
  • José Rodríguez sabe que aquí no ganará jamás un pleito. Se lo han dicho y lo tiene asumido, pero todos los recurre en instancias superiores. Sin embargo, es una persona muy mayor y muy decente. Por esto nadie lo llama chulón y menos capicúa, entre otras cosas.
Que es muy mayor nadie puede discutirlo, habida cuenta de su gran parecido con el profesor Farnsworth. Pero eso de la decencia, a la luz de sus escritos, como mínimo habría que ponerlo en cuarentena. ¿No será más bien que está atravesando, precisamente, la Edad de la Indecencia? Si es que alguna vez vivió otra, claro.

¡Buen Día! update: En estos comentarios observarán que nuestro editorialista favorito se refería tiempo atrás (cariñosamente, suponemos) a la presidenta de los populares tinerfeños como la Niña Tavío. ¿Por qué se ofende si otros le llaman don Pepito? Claro que ahora mismo hay otra niña: Ana Oramas, Also Known As la quícara. Habrá que concluir que Gary Baldi no sabe lo que es el cariño. Ah, por cierto: desde entonces afirmaba con rotundidad que la formación que preside la señora Tavío estaba al servicio de ya-saben-quién. Esa amnesia...Enlace.

martes, 17 de mayo de 2011

Un mirlo blanco para Santa Cruz

El editorial de hoy dedica sus contenidos casi al 50-50 a despotricar de la ley electoral y gimotear por el aciago destino que aguarda al MPC el domingo (un mix entre el erre-que-erre y un voto por compasión), por una parte, y mostrar cuáles deben ser, según el ilustrado criterio del periodista más dicharachero de la avenida de Buenos Aires, las virtudes del futuro primer edil de Santa Cruz de Tenerife, por la otra. De lo primero no he ocupo, pues procuro no seguir el juego a Gary Baldi hasta el punto de marear a mis lectores: en eso reconozco que no soy rival para él, como tampoco pretendo serlo. Además, ya dije lo que tenía que decir ayer mismo, señalando lo que a mi juicio constituye un ejercicio de hipocresía por parte del octogenario mencey nivariense.

Así que vamos a lo segundo. Aquí va el decálogo que habrá de observar rigurosamente el futuro Pedro Crespo santacrucero:
  • (...) Santa Cruz no puede tener un alcalde o una alcaldesa que sean unos chisgarabís cualesquiera. No puede estar regentada por un alcalde que, aunque criado aquí, tiene genes canariones. El primer edil de esta ciudad debe poseer altura política e intelectual suficientes. Y si tiene altura física, mejor; si tiene personalidad, mejor. En estas circunstancias necesitamos a un hombre o a una mujer y que sean milagrosos. Alguien que esté a la altura de García Sanabria.
  • El alcalde de Santa Cruz tiene que ser una persona... alegre atrevido. Lo repetimos, no le vale a esta ciudad cualquiera. No debe ser un alcalde de encuestas, ni forzado por las mentirosas encuestas. Tiene que ser un alcalde de calidad. Un García Sanabria redivivo.
  • Una figura como García Sanabria. Un hombre como el recordado y eficacísimo García Sanabria. Un hombre fuera de la política y de la irresponsabilidad política. El alcalde de salvación que merece la gran ciudad que es Santa Cruz. La persona que se merece Santa Cruz, para que Santa Cruz no caiga en manos de ningún chisgarabís atrevido alegre e irresponsable.
Es decir: alegre-atrevido, pero no atrevido-alegre, ya que ello le convertiría inexorablemente en un chisgarabís (esto significa que el orden de los factores altera al alcalde). Metro ochenta y cinco de estatura, recomendado pero no exigido. Imprescindible certificado de limpieza de sangre, sin sombra amarillo-canariona en el genotipo entero (no como otros, con ancestros de Santa Brígida), expedido por el comité de pureza guanche (guanartemes abstenerse). Que no venga del mundo de la política, idealmente un amateur, pero que entienda de ella tanto como para dejar en paños menores a los profesionales. No se admiten españolistas, sociatas, ecologistas, ni profesores universitarios. Y por último: que se apellide García Sanabria, que hasta cuatro veces le ha evocado Gary Baldi; si además tiene por nombre Santiago, se anularán las elecciones y el candidato será proclamado alcalde por unánime aclamación popular.

No pretendo hacer coñadas fáciles a propósito de la memoria del que ha sido, quizás, el mejor alcalde que ha tenido la capital santacrucera. Pero sí es mi deber señalar, aun echando mano de ironía chusca, que García Sanabria, para bien y para mal, sólo ha habido y habrá uno en la historia de la ciudad. Uno, nada más. Quienes vengan en lo sucesivo podrán, a su modo, manera y criterio, seguir sus pasos, pero en todo caso serán ellos mismos, en una ciudad distinta y en un contexto social, cultural, político y económico por completo diferente al que marcó la época del añorado primer edil.

Y es que los mirlos blancos, si existen, sólo pueden ser mutantes. Los seres humanos, repito, somos únicos en todo. Por eso es tan grandiosa nuestra estirpe: porque es capaz de engendrar individuos irrepetibles en sí mismos, y por tanto valiosos por sí mismos. Sí, hasta Gary Baldi es único y por tanto un mirlo blanco. Como él sabe, graznando desaforadamente y todo. Pero así es.

jueves, 24 de marzo de 2011

Recadito de colega

Juan Manuel Bethencourt Padrón, periodista y persona a quien me honro en conocer, ha desempeñado una larga y fructífera trayectoria profesional, principalmente en el Diario de Avisos tinerfeño, aunque también se ha prodigado en tertulias radiofónicas (RNE) o televisivas (sus tête-à-tête con Paco Padrón en Canal 7). Ha decidido dejar el periodismo (más concretamente la dirección del periódico) para dedicarse a la política, en el mismo partido político en el que milita desde hace tiempo su hermano mayor, José Joaquín, actualmente consejero de Agricultura y Aguas del Cabildo Insular tinerfeño, es decir, Coalición Canaria. Se prevee que figure como número tres en la candidatura a la alcaldía lagunera que encabeza Fernando Clavijo, otrora lugarteniente de Ana Oramas, persona a quien como ya sabemos, Gary Baldi distingue con su particular afecto, más semejante al abrazo de un oso que al arrullo amoroso de una madre. O padre. O... padrastro, mejor.

Personalmente, deseo todo el éxito del mundo a Juanma Bethencourt en sus nuevas andanzas. No puedo decir lo mismo de su partido, con el que no comparto ideario (pues creo que no tiene ideario que compartir) ni planteamientos. Gary Baldi tampoco: el ilustre reo de la justicia colonial así lo manifiesta en el parrafito dedicado hoy a su antiguo colega de profesión:

Se comenta desde hace meses pero ahora lo sabemos con todo detalle: un periodista pretende convertirse en concejal de una importante ciudad tinerfeña. Nada tenemos contra él como persona ni como profesional, pese a proceder de un periódico fracasado en cuanto a difusión. No es ese periodista el responsable del hundimiento de su antigua empresa, sino su antecesor en el cargo, que durante décadas arruinó con su ineptitud a quienes lo contrataron. Respetamos al alcalde que ha incluido a este periodista en su lista electoral, además en un puesto destacado. Ese alcalde, amén de un buen gestor, es un nacionalista convencido; uno de los pocos que siempre decimos que salvamos de CC. No así el periodista debutante a obtener un cargo público, pues pensamos que su intención es convertirse en un bolsillero político más. Es decir, vivir de la política sin aportar nada al pueblo. Lo que necesita Canarias no son nacionalistas oportunistas sino independentistas. Que tome nota ese alcalde de lo que decimos.

Juanma es mayorcito, sensato, y perro viejo de su profesión, así que no necesita del consejo de este humilde bloguero. Supongo que ya debe saber que se convertirá en una diana más de la incontenible furia del observador popular y de su capitán Sparrow particular. Eso sí: conociéndole, dudo que eso le quite el sueño, la verdad.

viernes, 11 de febrero de 2011

Políticos execrables y alcaldes dignos

El último mantra que preside o encabeza las más recientes diatribas del observador popular de la Avenida de Buenos Aires es algo así como: Estamos mal por culpa de Zapatero y de nuestra situación colonial. Aceptable hasta cierto punto lo primero, completamente falso lo segundo, siempre a juicio de quien escribe estas líneas. Pero no voy a hablar de eso, sino de las ráfagas de ametralladora que siguen en algunos párrafos del comentario de hoy:
  • ¿Qué han hecho en el pasado para defender a Tenerife los socialistas elegidos por esta Isla? Que nos concreten hechos concretos. Lo mismo podemos decir de los populares en el pasado y en la actualidad. ¿Y los nacionalistas? ¿Qué han hecho los nacionalistas por Tenerife, e inclusive por Canarias? Lo único que han sabido hacer es pasearse por el Congreso de los Diputados y por el Senado como lo hacían los procuradores saharauis en las Cortes del general Franco. Citando nombres concretos, ¿qué han hecho en beneficio de Tenerife desde sus escaños madrileños la congresista Ana Oramas o el también congresista José Luis Perestelo? Y si miramos un poco hacia atrás, aunque sin salirnos de la historia reciente, ¿qué hizo en su día el senador Miguel Ángel Barbuzano, lamentablemente fallecido? ¿Qué han hecho, insistimos, los socialistas desde las Cortes en beneficio de Tenerife? Nada de nada de nada. Lo mismo cabe decir de los populares. Y el actual senador Alfredo Belda, al que nunca nombramos porque no cuenta para nada, ¿qué ha hecho? ¿Qué ha hecho don José Segura en Madrid? Nada de nada de nada.
  • ¿Qué han hecho los diputados Santiago Pérez y Juan Carlos Alemán? Nada de nada de nada.
  • ¿Qué ha hecho y para qué sirve Castro Cordobez? Lo mismo podemos decir de la socialista canariona Francisca Luengo y de la diputada tinerfeña Cristina Tavío, quien llegó a decir que considera la subida de sueldos una necesaria medida impopular. No han hecho nada y, sin embargo, los tenemos que aguantar hasta ver qué dicen los ciudadanos en las próximas elecciones. ¿Qué ha hecho, salvo barrer para Las Palmas, la señora Julios?
Quedan al margen los de siempre, empezando por el gran jefe Pau y el no menos grande Zerolo. Para la posteridad queda también la necesidad reiterada de concreción (o quizás de una concretera). En resumen: los políticos mencionados han sido y son unos perfectos inútiles (incluso o incluyendo a, que no inclusive, Cristina Tavío, presidenta de los populares tinerfeños y habitual colaboradora del diario azul). ¿Habrá relación entre este fuego artillero y el anhelo gary-baldiano de que su cacareado Movimiento Patriótico obtenga representación en los próximos comicios locales? No, no: jamás me atrevería a ser tan mal pensado.

Y presten atención a la traca final:
  • No obstante, nos cuestionamos quién será el mejor [candidato a la alcaldía de Santa Cruz]. ¿Quién será el que se aproxime a alcaldes como Álvaro Acuña Dorta, Heliodoro Rodríguez, Javier de Loño, Belisario Guimerá, Martínez Viera y -la cúspide de todos ellos- Santiago García Sanabria?
Sin entrar a valorar si los mencionados fueron o no los grandes mandatarios que el amigo don José dice que fueron, salta a la vista un detalle que cada cual puede interpretar como quiera: todos ellos ostentaron su mandato bajo las dictaduras del último siglo, ya fuese la de Miguel Primo de Rivera o la más duradera de Francisco Franco, el general Franco, como le gusta decir al führersito. Ni una sola mención para Manuel Hermoso o José Emilio García Gómez, ni siquiera para el patriota Zerolo. No ya porque fuesen mejores o peores, sino porque, a diferencia de los anteriores, y con la sola excepción de Francisco Martínez Viera, fueron elegidos para su cargo. Casualidades de la vida... supongo.